miércoles, 7 de septiembre de 2016

El Legado del Superviviente(Dia LVI)

Día LVI
Día 29 de agosto del 2.061 a las 6:30 a.m.
El día se ha despertado extrañamente silencioso, sin apenas ruidos extraños o temblores, casi parece que algo nos este observando, pero no quiera delatar su posición, haciendo de este silencio, algo incomodo. El resto de los hombres y pleyadianos, tambien lo piensa asi, teniendo que ir con cuidado, ya que no sabemos lo que nos vamos a encontrar en el camino que nos llevara hacia el Oráculo. De repente, empezamos a oír unos sonidos parecidos al de las aves, pero mas graves que estos, es como si alguien estuviera intentando imitar el sonido del trino de las aves. En ese momento, mi abuelo empieza a sonreír, parece que el reconoce ese sonido y dice:”Tranquilos amigos míos, no temáis, solo son unas aves, un tanto peculiares, que están durmiendo plácidamente. Nieta mía, no temas, son aliados, como tantas bestias que tanto tu, como tu padre, habéis ido encontrando en estos lares y mas allá de estas montañas. Veréis, todas esas bestias son, en realidad, ademas de ser hijas de los que llamáis vuestros “dioses”, que son mis hermanos, son pleyadianos, son guardianes del naturaleza, es decir, ellos vigilan que ninguna bestia orionita, intente perturbar el equilibrio natural”.
Entonces, al oír eso, me impulsa a preguntar:”Entonces ¿Que me dices de Lerapena, la traidora?”. Con esa pregunta, a mi abuelo se le cambia el rostro y me responde:”Nieta mía, esa mujer de la que me hablas es un intento que tuvieron sus padres de encontrar la paz entre los dos pueblos, es decir, al igual que Abaddon, su hermano, era un cruce de ambos pueblos, de nosotros, los pleyadianos, y de los orionitas. Pero nosotros sabíamos que ellos tenían mas sangre orionita que pleyadiana. Aunque te haya dicho ella que es nuestra hermana, en realidad, no lo es, es de nuestras hijas, al igual que tu padre y tu madre, solo que tus padres, son la unión entre humanos y pleyadianos. Los únicos que somos hermanos, realmente, somos los que vosotros llamáis “los ocultos” o los maestros. Pero sabemos que una persona que nacerá de tu linaje, es aquella que tendrá el suficiente poder como para tener el sable de plasma negro, que sera el Aer-Ghyacus, un ser de poder indescriptible, incluso mayor que el de cualquiera de nosotros de los pleyadianos”.
De repente, allí aparecen unas viejas conocidas mías y de mis padres, Morghegera y Lergheya, y nos dicen:”Hermanos e hijos míos, debemos avanzar, puesto que, si queremos derrotar a los orionitas de una vez por todas, debemos llegar a el Oráculo de Delfos cuanto antes, allí nos espera un punto crucial para la guerra definitiva contra ellos”. Eso nos hace sobrepasar el acantilado lo mas pronto posible. Aunque algo de todo lo que me han dicho, me hace pensar que la presencia de Lerapena esa vez, era producto del miedo, y de que algo me hizo rendirme y replegarme en el valle del Megido, debía llegar a este momento, donde humanos, y pleyadianos, se uniesen como hermanos cósmicos, para derrotar a los orionitas. Cuando cae la noche, llegamos a la frontera con Grecia. Mañana seguiré.

martes, 6 de septiembre de 2016

El Legado del Superviviente(Dia LV)

Día LV
Día 27 de agosto del 2.061 a las 6:40 a.m.
Ha llegado el día en que debemos ir hacia el Oráculo, pero antes de irnos, mi abuelo tiene que dejar a alguien al cargo de todo, asi que mira a mi abuela, y con una mirada fija, pero muy reveladora de sus pensamientos, decide que sea ella la que se quede controlandolo todo. Entonces, elige entre sus hombres a aquellos que son de su mas absoluta confianza para que la ayuden, y a otros, los hace que vengan con nosotros. Luego cargamos todo en unos vehículos, un tanto extraños, ya que no están puestos sobre ruedas, como yo recordaba en mi niñez, estos están como suspendidos en el aire, como que planean por encima del suelo. Nos metemos dentro de ellas, y el, mi abuelo, al ver nuestras caras de extrañeza y de curiosidad nos dice:”Veréis, estos vehículos nadie los conoce, ni siquiera muchos de nuestra civilización los conoce. Cuando nos decidimos ocultar de los orionitas y de sus descendientes, aquellos a los que vosotros llamáis “egertharaigh”, en estos bosque, tuvimos que adaptarnos a la abundante y frondosa vegetación que había, asi que, creamos unos vehículos que planeaban e, incluso, podían volar a una baja altura, para no dañar nada de estos bosques”.
En eso, yo le pregunto:”Abuelo, ¿Por que os ocultasteis aquí, y no en Irlanda, con nosotros?”. Me miro y me contesto:”Nieta mía, siempre tan perspicaz, aunque ahora no te hayas dado cuenta de lo que acabas de decir. Veras imagínate, por un momento, que lo llegamos a hacer, que nos ocultamos en Irlanda. ¿Eso no significaría que los orionitas, nos matarían a ti y a todos en seguida? Es un riesgo que no debíamos correr, asi que, nos escondimos aquí, muy cerca de ellos, porque ¿Cual es la mejor forma de ocultar algo? Dejándolo a la vista de todos, porque asi, realmente todos pensarían que son chaladuras de locos y de conspiranoicos, asi que nos hicimos pasar a sus ojos, como humildes tribus casi atrasadas en su tiempo, aunque, luego, no lo eramos, como has podido comprobar, somos hasta muchísimo mas avanzados que cuando la humanidad estaba en su mejor momento, tecnológicamente hablando. Pero no te preocupes, ¿Te acuerdas que tienes esa conexión anímica con tu padre, la Elothe? Pues bien, no solo la tienes con el, sino, con toda tu familia, incluido yo, aunque no solemos hablarte, sabemos de tu vida y sabemos lo feliz que te hacen tus hijos y tu marido”. Eso me tranquiliza bastante.
En ese momento, empieza a pararse el vehículo en el que estábamos, y nos preguntamos que pasa. Entonces, mi abuelo, nos dice que vamos a parar, ya que mas adelante, hay un acantilado y no podemos sobrevolarlo, ya que delataría nuestra presencia. Así que, decidimos acampar allí, para planear como sortear el acantilado. En ese instante, mi abuelo saca una especie como de vara con un aparato en uno de los extremos. Según dice, es un generador de un escudo de energía, para que las armas orionitas, no puedan atacarnos. Luego empezamos a construir las cabañas donde dormiremos y cenamos. Mañana seguiré.

lunes, 5 de septiembre de 2016

El Legado del Superviviente(Dia LIV)

Día LIV
Día 26 de agosto del 2.061 a las 6:40 a.m.
Hoy nos hemos levantado con un único propósito, empezar a organizarnos para llegar al Oráculo de Delfos y saber que nos espera allí que es tan importante para que debamos ir a ese lugar que ahora no son mas que unas ruinas, que solo se identifican por las columnas que la presiden, ya que ahora esta enterrada entre miles de ramas, raíces y hojas. Aun no sabemos de los planes que tiene mi abuelo para llegar hasta allí, pero mientras entrenamos con las nuevas armas que ahora tenemos a nuestro alcance, entre las cuales, tambien hemos descubierto arcos de haces de energía. Al principio, soy muy torpe con el sable de plasma, ya que estoy mas acostumbrada a armas mas pesadas, con lo cual, una arma tan ligera como esta, me supone tener que hacer mis movimientos menos bruscos, para alcanzar la misma potencia de ataque que con la espada de acero. Para probar el sable que llevo, que su plasma es naranja, debido a que la luz que desprende, pasa por un cristal de dicho color, lo hago cortar un saco de maíz, el cual corta sin problema alguno. Según dice mi abuelo, cada color en los sables de luz, determinan el rango que se tiene.
El primero, ese el amarillo, que es color para los aprendices, luego rojo, para los guerreros, verde, para los guardianes, azul , para los maestros, naranja, para los grandes maestros, y, por ultimo, blanco, para los líderes. Pero según dicen, “El nacido en las estrellas”, tiene un sable con plasma negro, es un plasma muy raro de encontrar, solo un hombre con el suficiente poder en la oscuridad, y en la luz, puede hacer que el plasma de un sable de ese color. Eso me hace pensar que yo, ante los pleyadianos, soy una gran maestra y que todos aquí, tienen un sable, pero ¿Por que?¿Que motiva a que todos tengan un sable? Entonces, mi abuelo aparece y me dice:”Iridhrial II, nieta mía, te diré, hace muchísimos años, antes de que nacieras, incluso de que yo naciera, hubo una gran guerra entre dos facciones, nosotros, los pleyadianos, y los que venían de la constelación de Orion. En esos años a muchos aprendices, los mataron y estaban indefensos, asi que, para evitar que eso, volviera a suceder, decidimos que todos tuvieran sables de plasma. La única diferencia, aparte del color, que tienen los sables de los aprendices respecto a los nuestros es que su plasma no es tan potente, solo lo suficiente como para defenderse de un ataque imprevisto”.
En ese momento, me asalta dos preguntas ¿Quienes son esos venidos de Orion?¿Y que tienen que ver con todos esto? Pero algo hace que mi mirada vaya hacia una pared pintada que hay en los campos de entrenamiento, y veo una batalla. Entonces, me fijo en los rostros de los adversarios de los pleyadianos, y veo un rostro que me resulta familiar. De repente, me vienen a la memoria, la imagen de Abaddon, durante las guerras, y veo que es exactamente igual a ese hombre allí pintado. En ese mismo instante, me doy cuenta de una cosa, Abaddon es el líder de los orionitas. Con esta imagen, sigo entrenando, ahora con mas ahínco que antes, para derrotar a mis enemigos, hasta la noche, que ceno y duermo. Mañana seguiré.

domingo, 4 de septiembre de 2016

El Legado del Superviviente(Dias LII y LIII)

Día LII
Día 24 de agosto del 2.061 a las 6:40 a.m.
“¡Padre! ¿Eres tu?” Estas son las palabras que mi padre dijo a ese hombre, despues de lo que nos dijo ayer cuando llegamos a su especie de palacio real. Ahora el esta confundido, no sabe lo que pensar, el que siempre pensó que era su padre, no lo es. Pero veo algo en sus ojos que me hace pensar que ha tenido una de sus numerosas revelaciones. Entonces, me pregunta:”Shannon, hija mía, ¿Te acuerdas de si tu abuelo, en algún momento, desapareciese por largas temporadas? Te lo pregunto porque, veras, creo que tu abuelo, se reunía con los pleyadianos, para hacer que este día, llegara”. Eso me hace ver que mi abuelo, no era como yo lo recordaba, sino que, mas bien, toda su apariencia era un disfraz, y que la verdadera apariencia del mismo, fue la que vi ayer en esa gran sala llena de esas pantallas, paneles de control, hologramas y planos de un lugar que no se veía muy bien cual era. Aunque, ahora, la pregunta que mas me viene a la cabeza es que, si es asi, ¿Como es posible que el tuviera esa vida tan longeva? Ya que, a juzgar por mis cálculos, el debía de tener unos cientocinco años, y tiene el aspecto de un hombre de cuarenta y cinco años.
En ese momento, cuando mi padre me ve que estoy divagando sobre esa cuestión, y me dice:”Se lo que piensas, y te diré una cosa, aunque aquí, en este mundo, nos presentemos como personas con apariencias acordes con nuestra edad, lo cierto es que no somos asi, nos vemos mas jóvenes. En el mundo del cual proceden nuestras almas, el envejecimiento corporal es muy lento y , por tanto, cuando vamos a el, y regresamos a este, regresamos con el aspecto que tenemos en ese mundo. Es decir, tu, aun teniendo aquí mas de cuarenta años, en ese mundo tendrías la apariencia aun de una veinteañera, o lo que es lo mismo, para que sepas cual es tu apariencia en ese mundo, revisa tus fotos de cuando entraste a la Shirmearth, allí veras como seras tu en ese mundo, hija mía”. Entonces saco una cajita donde guardo todo mis recuerdos, y veo las fotos que mi marido y yo, nos hicimos cuando eramos novios. ¡Ay! Si pudiera volver a esa época, era mas sencilla, solo bastaba con ir a las clases y hacer unos trabajos para pasar de año y aprobar la titulación pertinente, pero debemos seguir, vivir el tiempo que nos ha tocado vivir, por muy duro que este sea, como es este que estamos viviendo.
Hemos decidido ir a hablar con Erhacos, pero vemos que esta muy agobiado con unas cosas, asi que mejor no molestarlo por ahora, volveremos mañana, a ver si se han calmado y podemos hablar con el con mas tranquilidad. En ese momento, vemos a una mujer rubia con ojos castaños que se nos acerca, y nos dice:”Como veis, mi marido es todo un líder, al igual que vosotros, mi hijo, y mi nieta, que cada vez es mas hermosa. Se nota que elegiste a la pleyadiana adecuada, hijo mio, esa Iridhrial se que te hace muy feliz, lo se, aunque pienses que cuando nos fuimos, te dejamos abandonado, no es asi, sabemos lo feliz que te hace ella”. Cuando Ergya, termina de hablarnos, cenamos con ella y nos dormimos. Mañana seguiré.
Día LIII
Día 25 de agosto del 2.061 a las 6:40 a.m.
El día parece que se ha nublado un poco, pero aun hace un calor sofocante, casi parece que este calor no vaya a terminar nunca. Hoy es el día en que nos dispondremos a hablar con Erhacos, para ver que podemos hacer en el Oráculo, y como podemos ir hasta allí. Entonces desayunamos tranquilamente mi padre y yo, para hablar de que le diríamos y, sobretodo, como se lo diríamos, ya que no sabemos como va a reaccionar cuando le comentemos lo del Oráculo, asi que pensamos que la mejor manera para comentárselo, es mientras damos un paso por el patio interior de su residencia, para hacerlo en un entorno donde el se encuentre cómodo, porque, si es como lo recordábamos, le encantara darse paseos por el patio, ya que es un amante de la naturaleza, algo muy común en mi familia. Eso es muy lógico, sabiendo que tambien hay algo de animal en nosotros, como metamorfos que somos. También decidimos contarle, antes de preguntarle por el Oráculo de Delfos, sobre nuestra vida mientras el no estaba, aunque, lo mas seguro, es que la sepa incluso mejor que nosotros mismos.
Así que, salimos tranquilamente hacia donde el vive, una pequeña casa con un patio interior y un huerto y granja. Yo ahora estoy vestida con un pantalón corto, ligeramente por encima de la rodilla, y una camiseta de tirantes un poco holgada, para que pueda respirar por el calor que hace. También una armadura ligera que compre ayer en una de las armerías de los pleyadianos, y tengo uno de esos sables de plasma anudado a la cintura con un cinturón, no sabemos si puede ponerse violento. Mi padre tambien va armado, pero con una vara de energía, que no solo usara para defenderse, sino para apoyarse, debido a la herida en la pierna que se hizo en una batalla frente a Abaddon. Esa herida hay días que su dolor, según palabras de mi padre, es insoportable, asi que suele tomar algún calmante para aliviarlo. Hoy noto que no es de esos días, pero se que días atrás ha sido asi, por eso, cada vez que el viaja conmigo, llevo algo de ese calmante. Las gentes de esa ciudad, nos miran y nos saludan como si fuéramos unas personas mas, como parte de ellos. Eso, nos relaja mucho.
Cuando llegamos a su casa, el nos recibe calurosamente, se nota que es de nuestra familia. Nos ofrece un zumo de sus naranjos, el cual desistimos en su oferta, ya que nos hemos tomado uno antes, en el desayuno. Empezamos a hablar y el dice:”Se que no habéis venido aquí para recuperar el tiempo perdido. Vuestra intención es pedirme consejo para llegar al Oráculo de Delfos. Yo os lo daré, y no solo eso, iré con vosotros, ya que pienso que Egertog, no se espera enfrentarse a los pleyadianos. Iréis conmigo, y con un pequeño ejercito que yo mismo seleccionare, para que todo salga, según lo esperado o, por lo menos, que no hayan muchas muertes. ¿Queda claro?”. Nosotros asentimos como signo de que aprobamos tal decisión de mi abuelo y nos quedamos a cenar, para hablar un poco mas. Mañana seguiré.

sábado, 3 de septiembre de 2016

El Legado del Superviviente(Dia LI)

Día LI
Día 23 de agosto del 2.061 a las 6:40 a.m.
Nos levantamos un poco mas tarde de lo que nos solemos levantar normalmente, pero no sin antes examinar donde estamos. Cuando llegamos a esta aldea era de noche y poco se podía distinguir en la oscuridad, solo algunas figuras como las formas de las casas, las cuales hay de diferentes formas de planta, desde cuadradas, al modo griego, hasta circulares, al modo celta, dándonos una imagen un tanto heterogénea del lugar, incluso, las estructuras de las mismas son diferentes entre si, hemos encontrado casas, y establecimientos comerciales, y militares, de distinta índole. Esta no es la típica imagen que teníamos de unas tribus salvajes, mas bien, parece una civilización muy avanzada. Hasta podemos notar cierta jerarquización de las tareas y de las personas que allí habitaban. Vemos como dos que, en apariencia, son alumnos, conversan con un profesor acerca de las propiedades medicinales, y espirituales, de una planta. Esto lo sabemos porque tiene una especie de aparato donde se proyectan hologramas, en los que se ven simulaciones de los efectos de una u otra planta, con mucho detalle, casi podría decirse que es una reproducción exacta. También vemos aparatos, presumiblemente de recolección de comida y armas, que no habíamos visto nunca.
Son aparatos basados en energía, como unos segadores de energía, para recolectar verduras, frutas y hortalizas, o micro-ordeñadoras y esquiladoras, para que puedan extraer leche y lana, sin que sufran los animales, con unas pequeñas jeringuillas y hojas basadas en láser. También vemos como una especie de escudos de energía y de varas de energía. Lo mas curioso, es que vemos como que luchan con un estilo muy parecido al nuestro, tienen ballestas de energía, sables de plasma. Esos sables consisten en tubos retráctiles planos que, cuando se accionan, salen de la empuñadura y, con el plasma que liberan por unos pequeños orificios que tienen en su superficie, forman una hoja con un poder de corte, muchísimo mayor que las nuestras de acero. Esta civilización no es de este mundo o, por lo menos, no del mundo que conocemos, un mundo medievalizado. Estos aparatos los vemos mientras paseamos por lo que parece ser una calle principal, y llegamos hasta una edificación que parece mas como una replica mas avanzada de Santa Sofia de Constantinopla. Entramos y vemos un amplio salón, lleno de aparatos de alta tecnología que no habíamos visto nunca.
Entonces, un hombre alto, se levanta y nos señala. Nos habla y dice, en nuestro idioma:”Hola, ¿Te acuerdas de mi, hijo mio? Soy tu padre en el mundo espiritual, el que tu conoces bajo el nombre de Erhacos I, ese hombre que no se volvió a saber mas de el, porque se fundió en el firmamento junto a su amada, Ergya, quien esta a mi derecha. Todo esto que ves, es la tecnología que nosotros, los pleyadianos, desarrollamos durante mucho tiempo”. Esto hiela la sangre a todos. La noche cae y cenamos. Mañana seguiré.

viernes, 2 de septiembre de 2016

El Legado del Superviviente(Dia L)

Día L
Día 22 de agosto del 2.061 a las 6:20 a.m.
Esta mañana, nos hemos levantado con un intenso calor en donde estamos acampados. Es mas asfixiante que el de Lorient, casi no podemos levantarnos, sin desear beber un poco de agua. Menos mal que, antes de acampar, nos hemos asegurado de que estábamos cerca de algún rio, para poder saciar nuestra sed y refrescarnos. A decir verdad, antes de continuar necesitamos bañarnos, ya que nos sentimos un poco sudorosos y aseados, y no queremos tener algunas infecciones relacionadas con falta de higiene. Eso es un riesgo que no podemos permitirnos, y mas cuando estamos siendo perseguidos por los egertharaigh. Según las ultimas informaciones que hemos recibido de nuestros exploradores, hay algunos barcos enemigos fondeados a algunos kilómetros de los nuestros. Me lo temía, nuestra presencia no es desapercibida por nadie, era mas que probable que viéndonos donde fondeábamos, un lugar apenas explorado desde hace bastantes años, sospecharan de nuestras acciones. A esto tambien había que añadir el cazador de Lycans que le dijo a Egertog de nuestra presencia.
Así que, decidimos ir mas rápido. Apenas desayunamos, unos mendrugos de pan, de chorizo y de huevos en bocadillo, y algo de cacao y zumo de naranja. Esto nos hará mantenernos con energías durante unas horas, mientras buscamos un lugar mas adecuado para protegernos y ocultarnos de ellos. Por lo que nos han dicho, es un grupo un poco mas grande que el nuestro, pero no debemos arriesgarnos a un enfrentamiento frontal con ellos. Por eso, decidimos acudir a las estrategias de emboscadas, para que, asi, no puedan repeler nuestros ataques. Así que, intentamos dirigirnos hacia un valle que hay no muy lejos de nuestra posición actual. En ese momento, cuando vamos a movernos, vemos figuras humanas moviéndose a nuestro alrededor. Les gritamos en nuestro idioma, y, de repente, aparece un grupo de unos cincuenta hombres y cincuenta mujeres. Entonces, ellos nos empiezan a hablar en un idioma extraño, desconocido para nosotros. ¿Para todos? No, por alguna extraña razón, para mi marido, mi hermano, su mujer, mi madre, mi padre, Sarah, George(Mis jóvenes aprendices de espía), nos resulta familiar, hasta entendemos frases enteras. Sera algún idioma que lo conocíamos, pero apenas lo usábamos.
En ese momento, nos llevan a su tribu, parece como una ciudad espartana mezclada con una aldea de esas que se hablaban en mi tierra, Irlanda, y mi padre dice:”Ellos no hablan un idioma de aquí, de este mundo. Ellos hablan un idioma de otro mundo, se llama pleyadiano, y es el idioma que hablan y se entienden nuestras almas. Por eso todos los que hemos venido que nuestras almas provienen de las Pleyades, entendemos ese idioma. Lo que mas me extraña es como nos miraban, no nos miraban como unos forasteros, mas bien, hasta les resultábamos familiares, conocidos”. Yo le contesto:”Eso tambien me ha parecido extraño, ¿De donde nos conocerán?”. No establecen en una casas al este y cenamos. Mañana seguiré.

jueves, 1 de septiembre de 2016

El Legado del Superviviente(Dia XLIX)

Día XLIX
Día 21 de agosto del 2.061 a las 6:20 a.m.
Hemos llegado a Iliria, aunque todavía no vamos a adentrarnos en ese inmenso bosque que se nos presenta ante nuestros ojos, el cual es un muestra mas del abandono de estas tierras, ya que se pueden atisbar algunos restos de nuestras antiguas fortalezas entre la vegetación. Ahora vamos a tener que establecer un campamento, dado que debemos tener alguna base a la cual acudir en caso de que por una emergencia, o de un ataque repentino de los egertharaigh. No me fio nada de ellos, podrían hacer algún asalto de improvisto, al averiguar nuestra posición. No es algo normal ver a unas goletas como las que hemos estado embarcados, estar fondeadas en esta zona. Una zona que, desde hace varias décadas que nadie han explorado estas tierras. Ahora estamos montando una cabañas reforzadas, ya que estaremos por aquí bastante tiempo. Las reforzamos con muros de piedra, en vez de madera, como llevábamos haciendo antes de embarcarnos, y los techos, con vigas y crucetas. Luego, la empalizada la sustituimos por un pequeño muro de piedra, lo suficientemente resistente, como para que no se caiga en un ataque rápido. Encendemos unas hogueras, y unas antorchas, para alumbrarnos en la oscuridad.
Estamos preparados para introducirnos en el bosque, pero debemos ser cautos, ya que sospecho que no solo estarán esas tribus acechando, tambien presiento que los egertharaigh no andan lejos. Se que nos andan buscando desde ese suceso con los cazadores de Lycans hace unos días. Eso debió alertar a Egertog de que estamos cerca, porque vi a uno de eso cazadores, como se dirigía hacia Grecia, lo mas seguro para decirle a ese malnacido de donde estamos. Desde esa batalla, el desea verme muerta, asi que creo que de verme por aquí, no lo pensara dos veces antes de desenvainar su espada e intentar venir a atacarme. Así que vamos con todas nuestras capacidades de metamorfos puestas en el camino, mientras vemos con esperanzas, nuestra pequeña aldea improvisada a orillas del mar, pensando que algún día volveremos allí, y restableceremos la antigua región de la Iliria de la época de mi padre. Se lo debemos a esas tribus que las dejamos abandonadas a su suerte en este lugar.
Cuando ya no vemos mas que los humos salidos de la hoguera principal, seguimos mirando hacia delante, la noche empieza a caer y me parece que poco vamos a descansar hoy, ya que debemos estar con todos nuestros sentidos puestos en el bosque, en sus sombras, y tambien debido a que no haremos guardias, vigilaremos todos, hasta quedarnos dormidos, porque esta vez, no dormiremos en una cabaña, dormiremos a la intemperie. Hemos usado muchas cosas que usábamos para las cabañas, en la construcción de la aldea y ahora solo tenemos para hacernos unas camas y poco mas. Así que encendemos unas hogueritas para alumbrarnos, y algunas antorchas las fijamos, con el mismo objetivo. Nos disponemos a cenar un poco de pescado y de verduras que hemos recolectado en el camino. Mañana seguiré.