Día CIV
Día 13 de octubre del 1.861 a las 6:30 a.m.
Seguimos nuestro camino
hacia Budapest, no sin antes despedirnos de Lucifer, quien nos
despide de una forma, un tanto raro, misteriosa, nos dice:”Feliz
viaje, descendientes de los demonios, de los seres que hay mas allá
de las estrellas”. En
ese momento, pensamos en que habrá querido decir con eso, salvo
Sheamus, quien nos mira como no queriéndonos decir lo que pasa,
hasta que, al final, nos relato en un tono tembloroso, aunque luego
se suelta mas porque pierde el miedo:
”Vereis,
el libro que os dije, es el diario intimo de Belial y de Kristine,
bueno, Elizabeth. Al parecer, ellos se conocían desde Inglaterra,
solo que al cambiar el nombre de ella, y su país, dejaron de verse,
debido a su secuestro. Ella es mas mayor de lo que nos decía Kevin
en ese libro titulado “El Convento de la Lujuria”, no tiene 17,
sino 27 años, pero debido a la droga que la dieron y al maquillaje,
la hicieron pasar por una de menos edad.
Ella
y Belial, perdieron la virginidad juntos, hasta estaban ya casados,
de forma clandestina y con hijos, dos concretamente, Catherine y
Edward Coleridge. Pero despues del secuestro, que intentare evitar a
toda costa, se los llevaron a Lilith y a Lucifer, para que los
escondieran. Antes de morir, porque sabían que iban a morir, les
dijeron a ellos, que se los llevaran a sus tíos, Kevin y Brunhilde
Brennan, que ellos los cuidarían. Así que, para evitar que los
relacionaran con sus padres, los decidieron apellidar como sus tíos,
Brennan.
El,
Lucifer, lo mas seguro es que con mis muestras de poder, y sintiendo
nuestras almas, ha sabido que nosotros, eramos las reencarnaciones de
los hijos de William y Elizabeth Coleridge, es decir, de Belial y
Kristine. Así que, en realidad, aunque nos apellidamos Brennan, nos
tendríamos que apellidar Coleridge, y nuestros padres igual, pero no
cambiaremos nuestros apellidos, porque las personas que nos conocen,
siempre nos han conocido por el apellido Brennan, ademas, Catherine y
Edward, son puestos en todas los listados de los grandes maestres de
la orden, bajo el apellido Brennan, no Coleridge”.
Con
esa explicación que nos ha dado Sheamus, empezamos a entender porque
Lilith sabia que eramos crononautas, porque Lucifer, no opuso
resistencia a nuestra estancia en su castillo, porque teme el poder
de un hombre como mi hermano. Ellos saben que somos las
reencarnaciones de los hijos de Belial y Kristine. Pero bueno, ahora
nuestro destino es llegar a Budapest y tomar el tren, no podemos
detenernos demasiado, porque hemos acordado llegar a Viena para
reunirnos con Belial, y de ahí, llegar a Dánzig. Mientras todo el
camino, comemos. Al anochecer, llegamos a Budapest, no sin antes ir a
una posada, para ver si hay habitaciones para nosotros. Debido a que
vamos en el carruaje de la Condesa, no nos preguntan por nuestros
nombres, ya que pensaran que somos mensajeros suyos. Mañana seguiré.