sábado, 25 de febrero de 2017

El Legado del Superviviente(Dia LXXXIII)

Día LXXXIII
Día 23 de septiembre del 2.061 a las 6:30 a.m.
La entrevista continuo mas de lo que esperábamos, apenas hemos dormido cinco horas. Aunque fue muy reveladora, no solo por el detalle de que hay otro hijo, que podría ser el verdadero heredero de Abaddon, sino, tambien, porque la hija ilegitima, tambien nos ha comentado que no todo marcha bien en las filas de los egertharaigh, que desde nuestra invasión a sus posiciones griegas, el liderazgo de ese malnacido de Egertog, esta siendo muy cuestionado por un sector de sus mas cercanos consejeros. Ademas de que las teorías sobre que, otro hijo de Abaddon, esta rondando por el reino, están aumentando en adeptos, que hartos de la ineptitud del hijo “incestuoso” de Abaddon y Lerapena. Si, ha puesto esa palabra entre comillas, ya que, según nos hemos enterado, Abaddon y Lerapena, no tienen lazos sanguíneos, y son madre e hijo adoptivos, es decir, Abaddon era huérfano y, Lerapena, en sus ansias de poder, lo adopto, y le enseño a ser el rey que luego ha sido. Posteriormente, tuvieron a sus dos hijos, Siobhe y Egertog.
Según Andromeda, hay dos facciones diferenciadas, los Lerapenios, fieles a Egertog y Lerapena, y los Melehianos, partidarios de Melehia, Sol-Id-Behran y Andromeda, cuyo único lazo, es el enemigo común, es decir, nosotros, pero que cada vez están teniendo mas tensiones internas. Como consecuencia de la perdida de Grecia, esas tensiones van cada vez mas en aumento. De hecho, los rebeldes que hay en Persia, Kurdistan, y los lugares cercanos a Babilonia, provienen de estos Melehianos. Solo las regiones occidentales del imperio, siguen fieles a Egertog. Algo me dice que esas revueltas, no solo son promovidas por los Melehianos, tambien por los pleyadianos que aun residen en Alamut. No es algo normal que haya tales actos, sabiendo que, al otro lado del imperio, el enemigo, esta comiéndoles el terreno. ¿Que territorio les quedaría para ellos, solo una tierra que podría ser invadida por cualquier lado, si lo deseáramos? Esto es obra pleyadiana, se han enterado de los noticias y están presionando.
Se que luego de cenar, estuvimos hablando mi marido y yo con Cosmo y Alab-Mauser, pero lo que no sabe el, es que luego de eso, y cuando se había dormido, yo hable con mi hermano, con Erhacos, y con Andromeda, para continuar la entrevista. Ni siquiera se ha enterado cuando he vuelto a la cama a la una y media de la madrugada. Se que debí habérselo dicho, pero debíamos saber mas de lo que esta pasando por el imperio de ese malnacido. Aunque se lo diré, no puedo ocultárselo, pero algo me dice que asi, es mejor, porque si Andromeda, nos esta engañando, o solo quiere el poder para ella, luego de que derrotemos a Egertog, tendremos a mi marido, que la podrá interceptar a tiempo. No seré la mejor de las esposas por ocultárselo, ni la mejor Gran Maestre, pero solo quiero terminar con esta guerra cuanto antes, y unificar el reino pleyadiano con el nuestro, para asi, unir al mundo bajo el mismo estandarte, bajo la misma bandera. Ahora se ha hecho de noche, debo cenar y dormir un poco, que anoche apenas dormí. Mañana seguiré.

sábado, 18 de febrero de 2017

El Legado del Superviviente(Dias LXXXI y LXXXII)

Día LXXXI
Día 21 de septiembre del 2.061 a las 6:30 a.m.
El día se despierta con un poco de niebla, pero sabemos que esa niebla durara poco, ya que faltan unas horas para llegar. Llegaremos a El Pireo por la noche, y, a Atenas a la medianoche, si las cosan se nos dan bien, asi que solo tendremos que esperar una horas a que llegue mi marido, y mi hermano. Quiero que estén presentes cuando hablemos con Andromeda, por si acaso no es de fiar. Aunque algo me dice que si que nos podrá dar mucha informacion acerca de Egertog y el como esta el Consejo de los Abaddonitas, es como se llama al parlamento del imperio de los egertharaigh. Se puso ese nombre, en honor al padre de Egertog, Abaddon. En ese grupo, están los máximos mandatarios, de cada rincón del imperio de Egertog, aunque debido a las constantes caídas de sus territorios, tanto en Grecia, como en el norte, en Escandinavia, se ha reducido su numero. También quiero preguntarla por los territorios persas de Egertog, ya que eso, podría dificultarnos el paso a Alamut.
Ahora estamos viendo de frente la península del Peloponeso, donde estará mi marido en estos momentos, a punto de zarpar hacia Atenas. Mas allá, ya estoy divisando El Pireo, ese puerto tan estratégico que tenemos con vistas al Egeo, ese puerto que nos ha ayudado a bloquear tantas ofensivas marítimas del enemigo. Ese puerto que es donde desembarcaremos, con sus torres blancas y azules, su ágora, que emula a la que tuvo en sus días de gloria. Pero estos tiempos aun no son de gloria, no mientras Egertog siga atemorizando desde Estambul al resto del mundo. Debemos hacerlo retroceder hasta Babilonia, solo asi, Europa podrá respirar con algo de tranquilidad. Para esto Andromeda es crucial, asi que debemos dirigir la entrevista con ella muy bien, eligiendo bien nuestras palabras, para que no se asuste de ninguna manera y rehúse darnos informacion que necesitamos urgentemente. Esa entrevista, podría balancear la guerra hacia un lado u otro. Hacia el nuestro, o el suyo.
De repente, mi padre, mediante la Elothe, me dice:”Shannon, hija mía, te tengo que confesar que, antes de estar con tu madre, tuve otra relación, con la que despues se descubriría como Siobhe. Si, con Louise Sterling, y te diré que ella solo era una ilusión, era para distraerme, para que no conociera a vuestra madre, y que no pudierais nacer tu hermano y tu. El cuerpo de Louise, estaba poseído por Siobhe, por su alma. Pero allí tambien habitaba la alma de la hermana pequeña espiritual de tu madre. Se llamaba, Deorlerha, y digamos que fue ella quien nos presento, ya que años despues de haber terminado con Louise Sterling, conocí a tu madre. Te digo esto para que tengas cuidado con Andromeda, ya que te puede dar, en un principio, sensación de que te puedes fiar de ella, aunque luego no sea asi. Son artes muy típicas dentro de los que corre sangre de Abaddon por sus venas”. Con esta confesión de mi padre, llegamos a Atenas a la medianoche. Cenamos algo ligero y dormimos. Mañana seguiré.
Día LXXXII
Día 22 de septiembre del 2.061 a las 6:30 a.m.
Despertamos y desayunamos algo fuerte, debido a que hoy, sera un día intenso. Por la mañana, prepararemos todo para recibir a mi hermano y a mi marido, porque llegaran hoy por la tarde. Luego del recibimiento, tendremos la entrevista con Andromeda, quien ya la conozco. No tiene ninguna apariencia de ser de Oriente Medio, casi parece española, tez bronceada, pero mas clara de lo que son los de esas zonas, ojos marrones, y pelo castaño largo. Es de mediana estatura, aunque mas bajita que las europeas, que solemos ser mas altas. A priori, parece de fiar, pero no quiero adelantar acontecimientos, no quiero llevarme sorpresas desagradables, asi que me andaré con mucho ojo, respecto a ella. El día esta muy soleado, casi quema, y para mi piel que, aunque este curtida en miles de campos de batallas, en miles de travesías por el mar, no la sienta nada bien por ser demasiado blanca. Desventajas de haber nacido en la isla esmeralda. Así que me pongo un poco de protección solar, la cual, todos, salvo el anciano Sergathos, quien no parece importarle mucho los efectos que tiene el sol sobre su piel.
A lo lejos, en El Pireo, vemos como va llegando la parte de la flota que deje a cargo de mi hermano y mi marido. Tardaran unas pocas horas mas en llegar, ya que el entrar en El Pireo, es una tarea muy complicada, debido a que esta un poco metido entre los acantilados. Ademas de lo que se tarda en llegar desde allí, hasta Atenas. Mientras, seguimos preparando algunas cosas mas, ultimando los detalles para recibirlos, y para entrevistarnos con la hija ilegitima de Abaddon. Queremos que ella no se sienta amenazada por nosotros en ningún momento, que se sienta cómoda, aunque no mucho, ya que no es una invitada. Digamos que son tareas diplomáticas de alto secreto y no debemos parecer que estamos desesperados por tener esa informacion en nuestro poder, ya que eso la daría un poder sobre nosotros que no queremos y que nos obligaría a tener que ceder ante sus deseos, como son el darla derechos sobre el trono cuando terminemos con el imperio de los egertharaigh, y Egertog sea, finalmente, derrotado.
Cuando llegan mi marido y mi hermano, los recibimos con una cena extensa, mientras ultimamos la entrevista con George y Sarah, ya que ellos la conocen mas que yo y saben como debemos acercarnos a ella. Me imagino que la entrevista nos ocupara toda la noche, ya que queremos hacerla muchas preguntas acerca de Egertog. Después de la salutaciones oportunas, empezamos la entrevista:”Andromeda, dinos, ¿Por que has venido hasta aquí, para traicionar a tu pueblo?”. Entonces ella responde:”¿Mi pueblo? Desde que Egertog subió al poder dejo de serlo, ese bastardo no sabe que yo se que el tampoco es legitimo, el verdadero hijo de Abaddon se encuentra en Babilonia, lo tiene el apresado. Se llama Sol-Id-Behran, y es el hijo que tuvo con mi madre, Melehia. Luego la vieja decrepita de Lerapena, convenció a Abaddon para que su hijo, reinara”. La entrevista sigue, mañana seguiré.

sábado, 11 de febrero de 2017

El Legado del Superviviente(Dias del LXXVIII al LXXX)

Día LXXVIII
Día 18 de septiembre del 2.061 a las 6:30 a.m.
Hemos recibido noticias desde la península, las campañas de mi marido y mi hermano, marchan mejor de lo que se esperaba. Grecia, esta próxima a caer próximamente, y con ella, toda esperanza de que los egertharaigh, invadan Europa, ya que era la puerta de los mismos hacia el continente. Pero no solo deseamos que se alejen eso malnacidos de Europa, tambien deseamos que todo rastro de ese imperio del mal y el terror, desaparezca, es algo que lo debemos hacer por todos. Es un momento crucial, pero aun debemos hacer algo antes, y es, no solo conquistar las islas del norte del Dodecaneso. También debemos hacer que nuestro jovencito espía, George, logre llegar hasta una de las hijas bastardas de Abaddon, Andromeda, la que sospechábamos que era nieta de Abaddon, pero al parecer, era su hija, y Justiniano, era su hermano. Según mis ultimas noticias, ella esta oculta en Atenas, escapando de Egertog. Pero, para comprobar que tal informacion, es cierta, envió a George y a Sarah, antes de volver allí.
Mientras, sigo invadiendo las islas del norte, aunque esta vez, y debido a su cercanía con Turquía, decido no alertar nada nuestra presencia en esas tierras, haciéndolo a pie, aunque tampoco nos costara mucho. Según tengo entendido, las fuerzas de Egertog están llevando sus tropas hacia el este, para mantener los únicos territorios que aun son suyos, los que corresponden a la antigua Mesopotamia y a la antigua Persia, en los cuales, y debido a las noticias de nuestra invasiones, han empezado algunas revueltas, e incluso, están próximos a proclamarse como un estado independiente del imperio de Egertog, y eso, para el, es imperdonable. Aunque para nosotros, es toda una ventaja, ya que eso hará que sus fuerzas, no puedan estar todas en Estambul. Pero lo mas seguro es que, despues de las conquistas de Grecia, y la posterior conquista de Estambul, por parte nuestra, se replantee el trasladar la capital a la antigua Babilonia, ya que eso le ofrece un mayor control sobre las regiones de Mesopotamia y Persia.
Ahora mismo estamos desembarcando en la isla mas cercana a Rodas, no sin antes comprobar que no haya ningún regimiento de esos malnacidos esperándonos para tendernos una emboscada, ya que eso seria fatal para nosotros. Cuando desembarcamos, vemos una fortaleza. Es muy parecida a las que vimos en el norte de Italia, salvo que esta, no parece haber sido habitada en mucho tiempo. Nos dedicamos a investigarla, hasta que aparece el, el anciano que nos encontramos en esa fortaleza tan antigua en la ladera de los Alpes, mientras íbamos de camino a la Bretaña francesa, y el nos dice:”Esta fortaleza hace mucho tiempo, fue una gloriosa ciudad de los que moraron antes que tu padre y tu, pero contemporáneos a tu abuelo, se llamaba “Helioperion”, era una ciudad que rendía culto al sol. Era donde nací yo, antes de irme a las islas de las que procedes”. Con estas palabras, mi abuelo empieza contarnos que ese anciano, es algo mas que un anciano loco. Cenamos allí y dormimos. Mañana seguiré.
Día LXXIX
Día 19 de septiembre del 2.061 a las 6:30 a.m.
Seguimos investigando esa isla, y nos damos cuenta de que fue, en su día, un importante puerto de los pleyadianos, pero que había sido invadido por los abaddonitas hace siglos antes y solo quedaron los restos de esa fortaleza. Entonces mi abuelo me dice:”Shannon, ten presente una cosa, ese anciano que nos hablo ayer, no es un anciano corriente. Si el nació aquí, el tendrá un nombre pleyadiano, y a juzgar por su apariencia, tal vez fue de los primeros pleyadianos puros que nacieron aquí, en este mundo. Veras, los pleyadianos de sangre pura, como tu abuela y yo, somos muy longevos, podemos llegar a vivir miles de años, sin apenas sufrir cambios en nuestra apariencia, si volvemos a nuestro mundo natal. No es como a tu padre, a tu madre, a tu hermano, y a ti, vosotros sois mestizos, asi que vuestra longevidad se reduce, llegando a vivir de doscientos años a quinientos, en el caso de ser un mestizo con mucha sangre pleyadiana en sus venas. Así que el, es de nuestro pueblo y creo que ahora vive aquí”.
Con esas palabras, me dirijo hacia el anciano y le pregunto por su nombre, el me dice:”Para muchos me llamo Merlín, para otros muchos, Amergin, para otros, Odin, tambien se me conoce como Prometeo, incluso como Shamash, entre otros, pero yo me llamo, Sergathos, el apodado por sus iguales como “El primer nacido fuera de la madre”, es decir, fuera del mundo natal de los de mi pueblo”. Con estas palabras, me hace ver que sus sabiduría, clarividencia y, como decirlo, “dotes para mirar al interior de las personas”, no son algo fortuito, no es algo innato para el, sino mas bien, conoce a las personas porque siempre estuvo aquí, en este mundo, siendo el sabio de muchas mitologías que yo pensaba que solo eran “cuentos para niños” o que explicaban el mundo, el como funcionaba. Ahora comprendo el porque en todas las mitologías que yo leía como literatura cuando era una niña, tenían a un personaje parecido, un personaje que encarnaba la figura del sabio, o incluso, del profeta o vidente. Era Sergathos.
Cuando nos disponemos a salir de esa isla, dejando a ese hombre solo con sus pensamientos, y con sus recuerdos del pasado glorioso que tuvo la tierra donde el nació, el nos dice:”Si no es molestia para el rey de mi pueblo, y para su nieta, el que este anciano ya hastiado por sus años, vaya con vosotros. La soledad es muy buena compañera, me ha acompañado prácticamente durante toda mi vida desde que ese malnacido de Abaddon, destruyo todo lo que yo tenia. Pero no quiero pasar otros cientos de años aquí solo, viviendo con los fantasmas de un pasado que, a no ser que su hijo, muera, no volverá”. Entonces, nos apiadamos de el, y le dejamos que venga con nosotros en el barco, para que, al menos, nos diga como invadir las otras islas. Mientras nos montamos en el mismo, la luz va desapareciendo, en su lugar se impone la oscuridad nocturna, esa que de niña me maravillaba el verla, pero que ahora, se ha vuelto una constante en mi vida por las guerras. Mañana seguiré.
Día LXXX
Día 20 de septiembre del 2.061 a las 6:30 a.m.
Nos hemos despertado con un cielo nublado, pero que nos permitía ver. Hoy es el día en que conquistaremos las ultimas islas que nos quedan y retornaremos a Atenas, donde, según dicen la pareja de George y Sarah, han encontrado a Andromeda que, al parecer, quiere hablar conmigo. No se para que lo querrá, mas bien, la que quiere hablar con ella, soy yo. Ahora mismo, estamos yendo rumbo a las ultimas islas, no son muchas, y no son muy grandes como las que hemos ido conquistando durante estos días de atrás. Llegamos a una isla, y vemos que la fortaleza esta solamente protegida por los guardias, asi que destruimos las murallas y nos introducimos en ella. Apenas hay resistencia, eso nos hace pensar que Egertog, ha llamado a todas sus fuerzas para que se unan en sus campañas para recuperar su influencia en las zonas rebeldes. Eso nos deja las islas completamente vulnerables a nuestros ataques, facilitándonos, incluso, el establecer colonias allí con suma rapidez y sencillez.
Seguimos por la siguiente, y nos ocurre lo mismo, solo nos quedan dos y ya pondremos rumbo a Atenas de nuevo. Aunque algo me dice que hoy sera ese día, puesto que no veo gran movimiento de tropas en las islas que nos quedan, a decir verdad, ni tropas veo, solo algunos guardias que son fácilmente derrotados, y algunos barcos de reserva, que, con gran astucia, nos dedicamos a boicotear, poniéndoles cargas explosivas, o agujereando sus depósitos de combustible, para que no puedan comunicarse con las fuerzas apostadas en las costas de Turquía, sobretodo las de las costas de la antigua Mileto y Lidia. Incluso algunas fortalezas, cuando destruimos sus puertos, se rinden. Por fin, hemos logrado conquistar las islas del Dodecaneso, y ahora podemos ir rumbo a Atenas para reunirnos con esa hija ilegitima de Abaddon. Así que abandonamos el Dodecaneso y nos dirigimos hacia Atenas. Llegaremos allí dentro de dos días, mas o menos. Aunque creo que algo menos, pero tendremos que esperar a mi marido, y a mi hermano.
En ese entonces, Sergathos, nos habla:”Tened cuidado con esa hija, puesto que solo ansia el poder que le ha sido negado. Ella desea ver a Egertog muerto, para ascender ella al trono, ya que la anciana decrepita de Lerapena, no puede darle hijos, asi que la única de la que se sabe a ciencia cierta que es hija del malnacido de Abaddon, aparte de Siobhe “La cruel”, es ella, la tal Andromeda”. Esas palabras me hacen ser cauta con Andromeda. Puede ser que ella odie a Egertog, pero tambien quiere ascender al trono que ahora ocupa su hermanastro junto a su hijo incestuoso con su hermano, Abaddon. Mientras vamos para Atenas, mi abuelo se pone, otra vez, a proponerme la unificación de los reinos, pero el mismo sabe que, ese hecho, no puede darse, ya que seria una posición muy peligrosa para que los dos reinos, prosperen sin problemas debido a la guerra. Ahora, poco a poco, la noche va cayendo, y con ella, el día, para dar vida a otro nuevo, con mas esperanzas. Cenamos y, luego, dormimos. Mañana seguiré.

domingo, 5 de febrero de 2017

El Legado del Superviviente(Dia LXXVII)

Día LXXVII
Día 17 de septiembre del 2.061 a las 6:30 a.m.
Hoy tenemos que volver a la mar, ya que seguimos en nuestras conquistas por las islas del Dodecaneso. Mientas desayunamos, Erhacos me plantea la posibilidad de que, cuando el se vaya, ya que tambien se ira en un futuro, unifiquemos los dos reinos bajo un solo, creando un imperio. Yo le digo que debo hablarlo con mi marido , con la esposa de mi hermano y con mi hermano, ya que somos los que gobernamos en nuestro reino, pero que me gusta la idea, dado que la unión, hace la fuerza, y los pleyadianos y los humanos, deben unirse para eliminar todo vestigio de los orionitas en el mundo. Aunque ahora, no es tiempo para negociaciones de cara a un futuro lejano. Ahora, son tiempos de guerra, y hasta que no termine esta guerra , la unificación, seria muy débil, porque aun no esta el reino pleyadiano reconstruido, y no solo eso, tambien alertaría de nuestro linaje a nuestros enemigos, y eso, es un riesgo que no podemos tomar en estas circunstancias.
Ahora nos dirigimos al sur del archipiélago, ya que son las islas mas débiles, y porque hay presencia aliada que nos pueda apoyar en caso de una llegada de tropas de los egertharaigh. También las atacamos, porque son las islas que mas nos entorpecían el comercio entre El Pireo y las tribus aliadas en el norte de África. Esta vez no atacaremos desde dentro de la islas, sino desde fuera, desde el mar, ya que estarán mas debilitadas, debido a la derrota de Rodas. También, hemos llamado a algunos de nuestros hombres de Grecia e Italia, para que habiten las islas de Creta y Rodas, y expandirnos por el Mediterráneo, un mar que se nos complico muchísimo en épocas pasadas, pero que ahora, ya no tanto, debido a las mejoras tecnológicas gracias a los pleyadianos, que implantaremos en el reino cuando termine esta guerra, como primer acercamiento a la unificación, en caso de llevarse a cabo. Pero ahora mismo, debemos centrarnos en la conquista de las islas del sur del Dodecaneso, que es nuestro objetivo.
Cuando llegamos a una isla, cargamos los cañones de energía, y nos disponemos a disparar contra la fortaleza principal de la isla, y a otras poblaciones mayores de la misma, para asi, que las menores, y mas débiles, no puedan defenderse con tanta eficacia y rapidez. Planeamos, tambien, el descansar de nuevo en Rodas y vigilar la construcción, y la colonización, de la misma. Aunque debemos usar los cañones de energía con cabeza, ya que esos cañones, no pueden cagarse muy seguido, para que no se sobrecalienten y dejen de funcionar. Así que, algunas fortalezas las atacamos con cañones de plasma, que son mas rápidos de cargar y no se sobrecalientan con tanta facilidad, pero no tienen la misma potencia que un cañón de energía, asi que debemos disparar mas seguido, para que tengan los mismos efectos. Luego, con granadas de fuego griego, incendiamos cada granero y cuartel de las fortalezas, para que, asi, no puedan volver a abastecerse de armas, víveres, ni otras cosas que permitan levantarse de nuevo las mismas y puedan devolver los ataques. Volvemos a Rodas y dormimos. Mañana seguiré.

sábado, 4 de febrero de 2017

El Legado del Superviviente(Dias del LXXIV al LXXVI)

Día LXXIV
Día 15 de septiembre del 2.061 a las 6:30 a.m.
Hoy nos despedimos temporalmente de mi marido y mi hermano, que se irán hacia el sur, mientras nosotros atacaremos Atenas y las islas del Egeo, ya que debemos dispersar las fuerzas de los egertharaigh, dividirlas en dos, aplicando la famosa frase de Julio Cesar en De Bello Gallico:”Divide et Impera”, es decir, “Divide y vencerás”. Esto lo hacemos para sacar a las fuerzas de Egertog de Estambul, ya que nos hemos enterado de que hay un gran ejercito detrás de esas puertas, de esas puertas que, en el pasado, fueron de la capital del Imperio Romano de Oriente, o el Imperio Bizantino. Este es un punto crucial en nuestra estrategia, puesto que no podemos vencer a Egertog en estos momentos, y menos teniendo pocas fuerzas como las que tenemos ahora, despues del asedio a Thanatyr y la escaramuza en el Oráculo, nuestras fuerzas han mermado. Aunque aun podemos hacerles daño, no tenemos las fuerzas para atacar Estambul, paro si para las fortalezas menores, como las del sur de Grecia, o Atenas y las islas del Egeo.
Ahora vamos a Atenas, conmigo esta Erhacos, el conoce mejor la zona que nosotros, y sabe las debilidades de la fortaleza griega. Según me dice, el durante muchos años antes de que viniéramos, fue un montaraz y merodeador de los caminos, asalto a varios grupos pequeños de exploradores que iban hacia Atenas, hasta me ha dicho que se logro infiltrar en la fortaleza, asi que el la conoce mejor que nadie, en estos momentos. Salimos de El Pireo, en unas horas estaremos en Atenas, dispuestos a aniquilar toda fuerza enemiga en el norte de los territorios helenos. Mientras mi abuelo, me comenta que debemos entrar por el sur, ya que apenas lo vigilan, porque no sospechan que alguien ataque por el sur. También me dicen que es mejor que nos infiltremos y la ataquemos desde dentro, sin levantar sospechas de nuestras intenciones. Así que hacemos una ilusión en las mentes de los guardias, haciéndoles creer que somos guerreros de Egertog, para acceder fácilmente.
Entonces, cuando estamos en la plaza central de Atenas, empezamos a esparcir un veneno muy potente mediante bombas de gas activadas por control remoto, cubriéndonos con mascaras para que no nos afecte, y salimos de ella, de la fortaleza. Luego avisamos a nuestros guerreros, de que activen las bombas, están colocadas en lugares estratégicos, tales como los cuarteles, los graneros, y las reservas de agua, para contaminar sus víveres, y matar a sus soldados. Nos vamos a la colina mas cercana, a unos kilómetros de allí, y esperamos. Cuando empezamos a oír los gritos de dolor de las gentes de la fortaleza, entramos otra vez, para aniquilar a todas las personas allí, y debido al veneno, no estarán con fuerzas suficientes para luchar, ya que las toxinas, afectan al sistema nervioso, inhibiendo la actividad motora y los ánimos para luchar. Después de una lucha con poca resistencia, mediante gaseadores, distribuimos el antídoto, para poder pasara una noche allí, antes de dirigirnos a las islas, nuestro próximo objetivo. Mañana seguiré.
Día LXXV
Día 16 de septiembre del 2.061 a las 6:30 a.m.
Después del asedio de ayer, nuestros ojos se ponen en las islas, grandes originarias de leyendas del mundo antiguo, y sobretodo, en una, Creta, la cuna de la cultura minoica, una de las raíces de la Grecia antigua. Para ello, volvemos a El Pireo, y pedimos al capitán del puerto, que nos deje varias de las embarcaciones para llegar a Creta, donde Egertog, reconstruyo, aunque no sabiamente, la capital de los minoicos, Cnosos, aunque la ha renombrado “Abaddoicos”, u “hogar de Abaddon”, ya que se rumoreaba que la capital del reino de Abaddon, cuando este vivia en forma corporal, era esa ciudad. Aunque para muchos es una burda leyenda de la guerra, se que hay verdad en ella, ya que mi padre nos hablaba de esa isla, como una isla donde habita la maldad, donde no hay rastro de bien, pero ¿Para que hablo yo, si ayer hice un acto terrorista envenenando a toda una ciudad, desde niños hasta ancianos? Pero bueno, esto es una guerra, y siempre estará en mi conciencia lo que ocurrió ayer en Atenas.
Tomamos tres galeras y nos dirigimos a Creta. Afortunadamente, la tecnología pleyadiana nos hace que ocultemos ciertos mecanismos que nos permite acelerar el viaje hacia Creta y solo nos falten unas pocas horas, las suficientes para que nadie de los egertharaigh, se de cuenta de lo que ha pasado allí, o de quien ha estado. Para ello, tambien usamos un escudo que nos vuelve invisibles, aprovechando los fenómenos de refracción y de dispersión de la luz, aunque tiene un pequeño defecto, y es que debe ser en unas condiciones de luz solar, o lunar, especificas, es decir, debe ser a mediodía o a medianoche. Por eso, debemos de salir lo antes posible, para que el escudo empieza tener efecto cuando estemos cerca de esa isla, a la cual llegaremos al mediodía. Ahora mismo, estamos saliendo del puerto, menos mal que el día esta soleado, eso nos dará muchísima ventaja, ya que el escudo, tendrá mayor efecto y nos ocultara mejor que si el día estuviera nublado, que solo apareceríamos como una sombra.
Llegamos allí al mediodía, y desembarcamos. Nos dirigimos a Abaddoicos, esta en la parte alta de la isla, aunque no nos costara llegar, ya que no hay montañas muy escarpadas o alguna cordillera en esa parte, solo es una montaña bastante practicable. Cuando subimos por la ladera de la misma, vemos la fortaleza, una fortaleza que para nada recuerda a la gloria que hace siglos tuvo, esta ennegrecida por la exposición al viento, a los humos de las herrerías, y al polvo de las mismas. Sus frescos, apenas se ven, mas solo una pequeña parte de los mismos. Cuando vamos a atacarla, aparece una bestia inmunda, tiene cara de toro, cuerpo de lagarto, alas de murciélago y cuernos, es el Kiedeimaonas,el guardián de la fortaleza. Lo enfrentamos, y lo vencemos clavandole una flecha en la cabeza, perdiendo a varios hombres. Luego atacamos la fortaleza, con un poco de resistencia, pero no mucha.
Cuando terminamos el asalto, establecemos el campamento. Mañana seguiré.
Día LXXVI
Día 17 de septiembre del 2.061 a las 6:30 a.m.
El día se ha despertado un poco nublado, pero debemos continuar con nuestras conquistas por las islas del Egeo, debemos quitarle a Egertog cada uno de sus ojos en el mar Egeo, solo asi nos aseguraremos que, todos nuestros aliados del Mediterráneo y otros mares, puedan acceder a Estambul sin problemas, ademas de convertir al reino pleyadiano, en el imperio que fue en su día, un imperio de prosperidad y paz, ya que, según mis ultimas informaciones, no solo han reconstruido la fortaleza de Eghealanth, tambien están reconstruyendo otras fortalezas en el resto de lo que fue ese reino, asi como fundando nuevas en sus territorios en el exilio y cerca del Oráculo de Delfos, aumentando su territorio. El reino pleyadiano, vuelve a estar vigente, y con el, una nueva esperanza para terminar con el imperio del terror de Egertog. Aunque aun hay reinos en el exilio de pleyadianos, a los cuales hay que unificarlos al nuevo reino de Angälorieth, como algunos por Rusia, India, China y Túnez, aunque tambien hemos localizado algunos por Japón y la zona que antes pertenecía a la fortaleza de los Hashashins, Alamut.
Continuamos, y nuestra siguiente parada, antes de volver a El Pireo y reunirnos con mi marido y mi hermano. Son las islas del Dodecaneso, y centrándonos en una principalmente, Rodas, ya que es la capital de la región y, si cae esa isla, todas las demás, caerán con suma facilidad, ya que la que administra todo el comercio y los víveres de ese archipiélago. Para ello, debemos de irnos hacia el este, casi llegando hasta la península de Anatolia. Llegaremos por la tarde, si no es antes, pero debemos ir raudos y veloces. Mientras navegamos hacia allí, desayunamos algo fuerte, ya que por la tarde, no tendremos mucho tiempo para comer, debido al asedio a Rodas, comemos huevos, patatas, y algo de carne, con un zumo de naranja y un chocolate caliente. Cuando ya apenas queda media hora para el mediodía, empezamos a divisar Rodas, nos queda poco, unas horas como máximo, pero debemos estar preparados para el asedio, asi que dormimos un poco antes de echar el ancla cerca de sus costas.
Cuando llegamos, echamos el ancla, y nos disponemos a nadar hasta llegar a la playa mas cercana. Rodas, queda cerca, solo a unos kilómetros de la playa, y llegamos a las tres de la tarde. En ese momento, observamos como toda la fortaleza esta como en una fiesta. Pues bueno, digamos que, nosotros, nos uniremos a ella, es mas, seremos la traca final, los que pongamos los “fuegos artificiales”. En ese momento, mi abuelo saca unos cañones de energía, y nos dice que es hora de usarlos. Los colocamos en el suelo, y los activamos, cuando vemos la plaza central en el punto de mira, disparamos, una vez están cargados, destruyendo la mitad de la fortaleza en pocos minutos, y matando a muchas tropas, y guardias, por el camino. En ese momento, entramos y derrotamos a la poca resistencia que queda en Rodas. Después de eso, establecemos el campamento y comemos, para luego, dormir. Mañana seguiré.