sábado, 24 de febrero de 2018

El Legado del Superviviente(Dia CXXIX)

Día CXXIX
Día 9 de noviembre del 1.861 a las 6:30 a.m.
Seguimos en este tren camino a Lucerna, estamos ya hartos de tanto tren. Ahora mismo, mientras mi hermano y mis padres despiertan, estoy recordando como era mi vida, como era todo, antes de que llegásemos a esto, a tener que variar toda la historia de nuestras vidas pasadas, para solucionar lo que en nuestro tiempo, nos atormenta, y no puedo, ya no la recuerdo como antes. Todo es mas calmado ahora, en mis recuerdos. La guerra comenzó mas tarde, y los sucesos que relate al principio del mismo, nunca sucedieron. Si que sucedió la posesión de mi hermano por parte de Abaddon, pero consiguió sacarlo el solo de su cuerpo, sin la ayuda de su abuelo, de su padre y mía. Mis padres, que antes parecían unos ancianos cuando terminaron las guerras siobhenas y abaddonitas, ahora están mas animados, como si todo el poder de Abaddon, con nuestra intromisión en este tiempo, lo hubiera mermado. Tomo un espejo, y me miro, he cambiado, ya no aparento ser ya casi una anciana por la guerra, ahora aparento la edad que tengo, la guerra no esta afectándome tanto, esta siendo mas ligera. Lo único que me mantiene aquí, es el diario, mi diario, este que estarás leyendo tu ahora, aunque cuando vuelva, y lo lea, todo me parecerá extraño.
Estamos yendo a unas cuevas, que no se lo que nos encontraremos allí, solo se que ya no nos podemos echar atrás, nos lo hemos prometido Sheamus y yo, y nuestros padres que, por cierto, ¿Como nos apellidamos? Para mi, el apellido Brennan, ahora me suena a una de las tantas identidades que hemos usado aquí, en este tiempo. Cuando se levanta mi padre, le pregunto:”Papá, ¿Como nos apellidábamos?”, el me responde:”Coleridge, nos apellidamos Coleridge, ¿Por qué lo preguntas?”, yo que le digo que por nada. Lo sabia, William y Elizabeth, volvieron a estar con sus hijos, nuestros antepasados, Edward y Catherine, y ya no se apellidan como sus tíos, Brennan, sino que siguieron usando el apellido Coleridge. El curso de la guerra, en nuestro tiempo habrá cambiado, pero cuando volvamos, quiero asegurarme de como están mis hijos, que según recuerdo, los tuvimos mi marido y yo mas tarde de lo que relato al principio de este diario.
Estamos a pocos días, tal vez uno o dos, de llegar a Lucerna, sino hay nevadas en el camino, que entonces serian mas días. Cuando lleguemos, alquilaremos alguna pensión allí, para poder explorar las cuevas con tranquilidad, ya que dudo que esos malnacidos de los siervos de Abaddon, nos hayan seguido. Estarán cuidando de sus líder, mientras buscan la forma de que nos nos acerquemos mas a ellos. Incluso, por lo que pienso ahora, ni estarán buscando a la pareja demoníaca, simplemente estarán reorganizándose, puesto que, el golpe que dimos en ese convento, no será tan fácil de recuperarse, hemos atacado a sus principales lideres, unos lideres que ahora están postrados en una cama, curándose. Aunque pienso, que no se curaran rápido, porque esas heridas no son hechas por un arma, son hechas por poderes que son mas fuertes que todo el acero del mundo, junto. Mañana seguire.

domingo, 18 de febrero de 2018

El Legado del Superviviente(Dia CXXVIII)

Día CXXVIII
Día 7 de noviembre del 1.861 a las 6:30 a.m.
Durante el día de ayer, estuvimos hablando con nuestros padres, de como era nuestro tiempo, de la guerra que estaba asolando todo nuestro mundo, y de como nos habíamos decidido por venir aquí, a este tiempo. También hablamos de las cuevas, y hubo una frase que dijo mi madre, que me sorprendió mucho, viniendo de ella, ya que solia ser poco reveladora, era como si hubiera cambiado en algo su personalidad. Ella nos dijo:”Tened en cuenta que, lo que veréis, no es de este tiempo, sino de tiempos pasados, es decir, tal vez podríais estar viendo quienes habitaban esas cuevas, cuando las almas primigenias se establecieron en ellas, asi que, si oís palabras que no entendéis, no es porque sea el idioma de las almas, es porque son lenguajes ya extintos”. Nos extrañamos mucho ante tal revelación de mi madre ¿Acaso volveríamos a los tiempos de Gramanthos momentáneamente, o a los tiempos de Tomas Enrique? Lo que mas nos extrañaba, era la actitud de mi madre, ya no tan callada como antes en estos asuntos que hablaba mas mi padre, quien era mas entendido de estos asuntos.
En ese momento, se lo preguntamos, el porque ahora era asi, y ella nos dijo:”Hijos míos, al haber alterado el pasado, alterasteis nuestro presente, el tiempo en que decidimos Eric y yo, venir aquí. Al haber rescatado a Elizabeth, antes de que la violaran, habéis hecho que, ese recuerdo, se borre de mi alma y, por lo tanto, yo tenga ahora una personalidad mas curiosa en lo que a investigación sobre las almas, se refiere”. Nos dimos cuenta de una cosa, no solo había cambiado ella, tambien mi padre, quien ahora esta escribiendo en otro diario, lo que estamos haciendo. Le preguntamos el motivo por el que lo esta haciendo, y nos dice:”Esto cuando volváis a vuestro tiempo, os servirá para derrotar a el imperio de Lerapena y Andromeda, puesto que no solo apunto lo que hacemos, tambien lo que experimentamos. Cuando volváis a vuestro tiempo, no seréis los mismos, tenedlo por seguro, cambiareis”. Mientras hablábamos, habíamos atravesado las frontera con el antiguo Electorado de Colonia, y ya íbamos en dirección hacia Suiza. El tren nos dejara en Berna, la capital, y luego nos dirigiríamos en carruaje hacia Lucerna, a pocos kilómetros de allí.
Se ha hecho de noche, y con ello, cenamos. Mientras seguimos hablando de donde estará la cueva en la que Tomas Enrique, descubrió las almas aquí, en el corazón de Europa. Nuestros padres piensan que esta cerca de las antiguas minas de cobre que utilizaban los celtas para crear sus primeras armas, aunque luego lo cambiarían por el hierro. Nosotros pensamos que es en el santuario de la cultura de Hallstatt, una cultura predecesora de la cultura celta, y que dio origen a la misma. Ya investigaremos donde es. Por lo pronto, debemos acomodarnos al poco espacio que hay en el tren para dormir y cenar, ya que no cenaríamos en el vagón restaurante, debido a que, en este trayecto cobran mas cara la comida. Al parecer, es un trayecto muy usado por franceses para acceder a Alemania. Mañana seguire.

sábado, 10 de febrero de 2018

El Legado del Superviviente(Dia CXXVII)

Día CXXVII
Día 6 de noviembre del 1.861 a las 6:30 a.m.
Mi marido, ya esta en su camino, ahora estamos solos mi hermano y yo. Belial y Elizabeth no quisieron venir con nosotros al final. Estamos solos, y dispuestos a sentir esas fuerzas desconocidas para nosotros, a sentir a esas almas que llevan milenios, o incluso mas, habitando en las cuevas de este mundo. Aunque debemos tener cuidado, ya que debemos recordar que estamos en tiempos convulsos, no debemos fiarnos de nadie. Por eso, mi hermano y yo, hemos asumido las identidades de Giuliana y Giancarlo Locatelli, unos hermanos de familia italiana, pero con ascendencia suiza, que pretenden investigar las tierras de sus ancestros, y sobretodo a esos valles que están cerca de Lucerna. Ahora mismo estamos desayunando en el tren, ya que el viaje, sera largo. Nos acaban de decir que el tren, se desviara directamente hacia Lucerna, ya que Hamburgo, debido a las intensas nevadas que esta habiendo en estos últimos días, se encuentra colapsado por la nieve, y su estación esta impracticable para que puedan pararse allí, los trenes. Tanto mi hermano, como yo, nos alegramos mucho por tal noticia, ya que se acortaría el viaje considerablemente.
Estamos terminando de desayunar, cuando vemos que unas personas, se han subido al tren, debido a que no pueden llegar a Hamburgo. ¡Maldición! Son nuestros padres, pero ¿No se supone que iban en otro tren? ¿Nos habrán descubierto y quieren vernos? En ese momento, intentamos de mil maneras diferentes el escondernos, hasta que, inevitablemente, ellos nos ven. Entonces nos dicen:”Hijos míos, no os asustéis, sabemos que sois vosotros. Desde siempre os quisimos ocultar los viajes temporales, pero vemos que, en un futuro, lo descubriríais”. Salimos de nuestro escondite, y les saludamos, y continua, esta vez mi madre:”Se porque estáis aquí, no solo por salvar a Elizabeth. También por lo de las cuevas en Lucerna, pero debemos advertiros una cosa. En esas cuevas, según dicen los libros y los manuscritos de Tomas, se puede acceder a un mundo paralelo a este, el mundo de las almas primigenias, un mundo donde moran ellas, antes de poseer un cuerpo. En ese mundo, hay cosas que veréis, que ahora, en este tiempo, no están. Tened cuidado, aunque estaremos nosotros para ayudaros”.
¿Como nuestros padres saben que Kristine, realmente se llamaba Elizabeth? En ese momento, me fijo en el libro que lleva mi madre en la mano, no es un libro, es el diario de Elizabeth. Lo se por la belleza en la caligrafía de ella, como la tiene mi madre, al contrario que la de mi padre, que es fea, se le nota que, al ser un guerrero, tiene que apuntarlo todo rápido, y, por tanto, no se detendrá mucho a fijarse en su forma de escribir, solo lo necesario para que el mismo, lo entienda. Luego de eso, pregunto a mi padre:”Papa, ¿Piensas que debamos ir a esas cuevas, si Belial no fue?”, me mira y me responde:”Hija mía, es la deuda que debemos pagar nosotros, y Sheamus, se que lo de vuestras identidades, es cosa tuya, te entrene bien en las artes del camuflaje y el espionaje”. Mañana seguire.

domingo, 4 de febrero de 2018

El Legado del Superviviente(Dia CXXVI)

Día CXXVI
Día 5 de noviembre del 1.861 a las 6:30 a.m.
Hoy, es el día de ir hasta Hamburgo. Debemos ir con la mayor rapidez posible a la estación de trenes, para poder tomar el primer tren hacia la ciudad alemana. Tomamos para desayunar algo de nuestras provisiones, ya tendríamos tiempo de conseguir mas cuando estuviésemos en el tren, ya que eso es lo que hemos venido haciendo hasta ahora, tomar provisiones de los trenes y residencias temporales en donde hemos estado. Después de esto, nos aseamos, y bajamos a los carruaje que nos están esperando en la entrada de la hospedería donde nos alojábamos. Le pedimos al conductor del mismo que sea rápido en llevarnos a la estación, ya que perderíamos el tren hacia Hamburgo y debíamos estar dentro de tres días. Era mentira con abandonar Dánzig y llegar a Hamburgo en una semana, era mas que suficiente para despistar a los siervos de Abaddon y de Andromeda, que son los que, actualmente, mas nos persiguen. Me pregunto que estará pasando en nuestro tiempo, en como habrán afectado todos los sucesos que hemos alterado, y que alteraremos, en este tiempo, al transcurso de la guerra con Egertog.
Llegamos a la estación en solo media hora, lo suficiente para comprar el billete hacia Hamburgo, y que no nos pillen. Entramos, y nos dirigimos a las taquillas. Cuando vamos a tomar el tren, me parece ver a mis padres tomando el tren que los dirigirá hacia Dinamarca. Algo me dice que, Henry, mi marido, los vera cuando este en su pequeña travesía por el mar del Norte. Una vez montados, observo mejor, ya que solo esta a un anden de distancia del nuestro, y confirmo mis sensaciones, son mis padres, ¿Que estarán haciendo aquí? De repente, me fijo en que llevan un libro, un libro que me suena mucho. Se titula, Conocimiento Perdido, me acuerdo que lo leí hace mucho tiempo. Ahora se porque están aquí, no solo vinieron a refundar la orden, sino, tambien, a localizar las cuevas que Tomas Enrique de Vigo, visito en su vida. Están buscando lo mismo que mi hermano y yo. Ellos sabían que, Belial, nunca las fue a buscar, no tenia fe en las almas primigenias, albergando una en su interior. Así que, ellos, para compensar ese error de Belial, decidieron venir a este tiempo a buscarlas. Debe ser que la fuente de nuestros poderes, de lo que somos, no se encuentra en nosotros solamente, tambien en como las almas primigenias, se comunican entre si, formando una especie de mente colmena. De ahí que tengamos que ir, en todas nuestras vidas, a esas cuevas.
La noche, esta cayendo, y con ella, empieza un nuevo viaje, otro mas, a esta misión que tenemos que cumplir aquí, a esta misión, que nos impusimos para poder restablecer la paz en nuestro tiempo, un tiempo cada vez mas convulso, aunque cuando vinimos aquí, estábamos ganándoles terreno, no es suficiente, si sabemos que esa malnacida y vieja decrepita de Lerapena, aun esta extendiendo su mal, asi como, todos los hijos bastardos de Abaddon, entre ellos, Andromeda. Mañana seguire.