Día CXLVII
Día
27 de noviembre del 1.861 a las 6:30 a.m.
Nos
hemos quedado dormidos en el tren. Menos mal que era el ultimo que
salia del día, asi que no debíamos preocuparnos por si volvía a
salir, ya que este sale de la estación de Barcelona a las 8:30, asi
que tenemos tiempo para desayunar, salir del tren, y visitar, por
poco tiempo, la ciudad, debido a que, al día siguiente, debemos
salir para Madrid, a la casa de Tomas Enrique que tenia allí. Ahora
mismo, Barcelona luce como toda ciudad del s.XIX, aunque aun conserva
el encanto de las ciudad pre-industriales, esas ciudades que aun
vivían de la artesanía, del comercio y de las actividades
pesqueras, debido a que esta en la costa. Al salir de la estación,
vemos un conjunto de fabricas, todas de la industria metalúrgica y
textil. Vamos al Barrio Gótico, a visitar la zona antigua de la
ciudad. Aun recuerdo cuando esa era una de nuestra atalayas en la
ciudad, y de como, gracias a eso, podíamos repeler los ataques
enemigos por la costa.
Ahora,
prácticamente esa parte la usamos como faro para los barcos que
entran, y salen, del nuevo puerto de Barcelona. ¿Donde habrá
quedado la antigua gloria de Barcelona, esa modernidad que le
caracterizaba, ese “aire cosmopolita? Siempre me lo pregunto, desde
la gran inundación que sufrió cuando yo tenia 10 años, no se supo
nada mas de lo que hay debajo de las aguas, ni siquiera se recuperó
el puerto, todo quedo en el olvido bajo las aguas del Mediterráneo.
Aun recuerdo como nuestro padre, hablaba de que, nuestro tatarabuelo,
y su bisabuelo, venia de allí, de como siempre tuvo un enlace con
España, de como Josep Balaguer, tenia por allí un pequeño negocio
de venta de instrumentos musicales, ademas de ser luthier de
guitarras españolas, tanto flamencas como clásicas. Mi padre
bromeaba diciendo que de ahí venia nuestra vena mas musical y
artística. En este momento, estoy viendo a unos guitarristas tocando
un pequeño fragmento de El
cant dels ocells, una
canción tradicional catalana.
Seguimos,
y nos vemos ante la catedral de la ciudad, la antigua, no la que
despues planificara Gaudi. Aunque no nos podemos detener, porque
tenemos que volver a la estacion para tomar un tren que nos lleve a
Madrid. Veo que nos sigue nuestro abuelo, creo que intenta que
vayamos lo antes posible a la capital, para luego, ir a Vigo, y
encontrarnos con mi marido, quien ahora esta cerca de la costa
atlántica de Francia. Lo se, porque lo noto cerca, es como cuando
siento a mi padre, sin ni siquiera estar en el mismo país o zona
geográfica, es lo que se llama “lineas de afecto”, y son como
canales de informacion con los que nos vamos comunicando, estos se
refuerzan mediante la Elothe, haciendo que nos podamos sentir y
localizar sin hablarnos telepaticamente. Caso contrario son la
“visión en las sombras”, que nos permiten saber donde esta el
enemigo en todo momento, para tenerlo vigilado. Es una capacidad que
solo los pleyadianos con sangre sheghia, como nosotros, o los
sheghios puros, tenemos, para que los enemigos no nos sorprendan y
nos podamos preparar. Vamos a la estación. Mañana seguire.
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