Hoy son las seis de la madrugada del treinta y uno de diciembre de 2.036.
Hoy es el ultimo dia de este oscuro año que estoy viviendo, un año lleno de desgracias, desengaños, traiciones. Un año donde me he descubierto a mi mismo, quien soy en realidad, de donde realmente vengo y hacia donde me dirijo, pero algo, siempre se me escapa, algo tan sutil, que no es perceptible aun por mi, un detalle, ese detalle que hace que todo por fin tenga sentido, el porque soy el que soy, el porque este mundo es asi como es, con esas sombras tan amplias que parezcan que se vayan a unir en una y formar una terrible oscuridad, y esas luces que mas que iluminar el camino al mas intrepido y ansioso por conocerlo, lo ciegan.
Tal vez ese detalle lo encuentre en este viaje, el cual no solo es un viaje material, si no, tambien espiritual. Mañana ya llegare a Mexico, a esa tierra que fue testigo de una cultura tan espiritualista como los aztecas, la cual fue casi exterminada por el materialismo español, en sus ansias de colonizacion, conquista y cristianizacion, pero que algo me dice que todavia permanecen alli, muchos de sus simbolos, de su forma de ver el mundo, algo que puede darme la respuesta a aquello que busco, aunque no lo se, puesto que tal vez es algo que provenga de mi, de mi interior, de lo profundo de mi alma, esta alma ya cansada de preguntarse cosas.
Perdonad, queridos lectores de mi diario, pero despues de lo que he pasado este año, necesitaba una forma de desahogarme, de liberar todo lo que traia conmigo y que, muchas veces, no me dejaba dormir por las noches. No, no es una despedida, solo es un desahogo. Ahora estoy mirando al mar, buscando las orillas de las costas de Mexico, para empezar a buscar a esas dos mujeres que estan en una situacion muy desesperada, la cual siento, y senti, desde ese momento en Italia, y por lo que decidi venir hasta aqui, aunque, tambien haya iniciado mi camino por la oscuridad y haya enfrentado mis miedos en este viaje.
Esta oscureciendo y una niebla envuelve a todo el barco, como si de una extensa manta blanca se tratara, aunque es fria, no es caliente, asi que nos tapamos todos, hasta que Lergheya la disipa. En ese momento cenamos, cantamos, bailamos, recitamos poesia y dormimos, incluido yo, porque estoy agotado. Mañana seguire.
Hoy es el ultimo dia de este oscuro año que estoy viviendo, un año lleno de desgracias, desengaños, traiciones. Un año donde me he descubierto a mi mismo, quien soy en realidad, de donde realmente vengo y hacia donde me dirijo, pero algo, siempre se me escapa, algo tan sutil, que no es perceptible aun por mi, un detalle, ese detalle que hace que todo por fin tenga sentido, el porque soy el que soy, el porque este mundo es asi como es, con esas sombras tan amplias que parezcan que se vayan a unir en una y formar una terrible oscuridad, y esas luces que mas que iluminar el camino al mas intrepido y ansioso por conocerlo, lo ciegan.
Tal vez ese detalle lo encuentre en este viaje, el cual no solo es un viaje material, si no, tambien espiritual. Mañana ya llegare a Mexico, a esa tierra que fue testigo de una cultura tan espiritualista como los aztecas, la cual fue casi exterminada por el materialismo español, en sus ansias de colonizacion, conquista y cristianizacion, pero que algo me dice que todavia permanecen alli, muchos de sus simbolos, de su forma de ver el mundo, algo que puede darme la respuesta a aquello que busco, aunque no lo se, puesto que tal vez es algo que provenga de mi, de mi interior, de lo profundo de mi alma, esta alma ya cansada de preguntarse cosas.
Perdonad, queridos lectores de mi diario, pero despues de lo que he pasado este año, necesitaba una forma de desahogarme, de liberar todo lo que traia conmigo y que, muchas veces, no me dejaba dormir por las noches. No, no es una despedida, solo es un desahogo. Ahora estoy mirando al mar, buscando las orillas de las costas de Mexico, para empezar a buscar a esas dos mujeres que estan en una situacion muy desesperada, la cual siento, y senti, desde ese momento en Italia, y por lo que decidi venir hasta aqui, aunque, tambien haya iniciado mi camino por la oscuridad y haya enfrentado mis miedos en este viaje.
Esta oscureciendo y una niebla envuelve a todo el barco, como si de una extensa manta blanca se tratara, aunque es fria, no es caliente, asi que nos tapamos todos, hasta que Lergheya la disipa. En ese momento cenamos, cantamos, bailamos, recitamos poesia y dormimos, incluido yo, porque estoy agotado. Mañana seguire.