Día CV
Día 15 de octubre del 1.861 a las 6:30 a.m.
La búsqueda de una posada,
fue infructuosa, asi que tuvimos que salirnos de Budapest, aunque
probaremos suerte esta noche, ya que según nos dijeron, hoy era
martes, y los martes, hay menos personas buscando un lugar donde
descansar. Dormimos en el pueblo mas cercano a Budapest, asi que lo
mas seguro es que volvamos allí por la noche. Al parecer es un lugar
muy acogedor este pueblo(si lo entendemos con las circunstancias de
esta epoca). Vamos a una taberna cercana a que nos preparen algo para
desayunar, debemos guardar nuestras provisiones para mas adelante y
no malgastarlas. Nos preparan un bizcocho, un tanto
grasiento(prefiero los que nos hace mi madre, que es una cocinera
maravillosa), aunque para el frio que hoy hace, nos vendrá muy bien
para tener calorías, tambien nos preparan chocolate caliente. Cuando
terminamos de desayunar, aunque nos tomamos nuestro tiempo, puesto
que aquí, el chocolate te lo sirven tan caliente, que parece sacado
de la misma fragua de Vulcano, salimos a subirnos a nuestro carruaje,
y emprendemos la marcha de nuevo.
Pero al irnos a subir, observamos
que otro carruaje, baja por la misma calle y se para muy cerca de
nuestra posada. Observamos quienes se bajan de la posada, y, no puede
ser, son Lerapena, Morghegera, Abaddon, y la que parece ser
Andromeda, por su parecido a la que conocimos. Así que decimos al
cochero que nos espere, que se nos ha olvidado algo en la posada.
Sheamus, al ver a Abaddon, nace en el una furia que nunca había
visto, asi que va mas rápido que nosotros y grita:”¡Abaddon,
malnacido, te matare!”.
Abaddon, se da la vuelta, lo mira, y dice:”Ingenuo,
no sabes quien soy yo”.
En ese momento, mi hermano, replica:”Lo
se muy bien, violador”,
y grita unas palabras:”¡Mirxaigh-Argnath!”,
sale una bola de energía verde, que da a Abaddon, y le hace unas
tremendas lesiones en el brazo y en la rodilla, haciéndolo caer.
Mientras nosotros herimos a Lerapena, Morghegera y Andromeda con
nuestras espadas, en las piernas. Mi hermano, le agarra y dice:”Se
muy bien lo que harás, y te conozco muy bien, asi que como te vea
cerca de ella, te matare yo mismo, y no Belial”.
En ese momento, en el rostro de Abaddon, se figura una cara de
preocupación, se ve descubierto y desconcertado. Mientras, sus
acompañantes, intentan escapar, pero no pueden.
Nos alejamos del lugar, mientras
Abaddon intenta atacarnos, sin éxito, puesto que esta tan malherido,
que ni puede moverse. Entonces, le preguntamos a mi hermano:”¿Por
que no lo has matado?”,
y el nos responde:”Tranquilos,
veréis, la habilidad que he usado, se llama es lo que se llama “La
habilidad del tormento mortal”, y es de el, he usado una habilidad
suya contra el. Ahora, se ira muriendo poco a poco, y cuando lo vea
violando a Kristine, la acelerare para matarlo”.
Con estas palabras, un poco inquietantes, llegamos por la noche a
Budapest, y esta vez, si tenemos suerte. Mañana seguiré.