domingo, 3 de abril de 2016

El Convento de la Lujuria(Capitulos IV y V)

Capitulo IV: Los ocultos se descubren
Un nuevo día empieza en la vida de Kristine y Belial, pero hoy no sera un día cualquiera, hoy pasaran de ser meros demonios sin mucha mas importancia que el sembrar la oscuridad en el mundo, a ser parte de los maestros, de “Los ocultos”, de esos seres nacidos en la oscuridad que, en su día, fueron los que gobernaron el mundo, tanto de forma espiritual, como de forma terrenal. En las mitologías occidentales, eran parte de los llamados “Panteones”, en la mitología mesopotamica eran denominados como “Anunnakis”, los egipcios los consideraban “Los padres de los faraones”. Eran fuertes y poderosos, hasta la llegada de los “Nacidos de la luz”, los ángeles y su líder, un ser nacido en la oscuridad, Dios, desterrandolos a las profundidades del mundo y atándolos a cadenas que, supuestamente, eran irrompibles, hasta ahora, porque sus aprendices, los demonios, los ángeles caídos en la oscuridad, los devolverán a donde pertenecen, los liberaran de su prisión.
Hoy una nueva generación de “Ocultos”, empieza, un generación liderada por Belial y su esposa infernal, Kristine. El resto de demonios no se esperaban esto, puesto que sus maestros no son muy abiertos a aceptar a nuevos miembros en sus círculos, son muy herméticos. Pero Belial tiene un poder que no todos los demonios conoce, es un poder semejante al de los Ocultos mas guerreros, aquellos que fueron los que promovieron las mayores guerras en esos tiempos, donde la humanidad estaba sumida en la oscuridad donde estos seres gobernaban. Algo les recuerda a Ares, a Týr, a Morrigan, a Seth, a todos los Ocultos que tenían un poder similar. El era muy diestro con todo tipo de armas, aunque su predilecta era la espada, cuando la desenvainaba, era el demonio mas temido. El único que podía plantarle cara en el campo de batalla, era su antiguo amigo y ahora enemigo, el arcángel San Miguel, el cual, tambien esta enamorado, mas bien, estaba obsesionado con su esposa, Kristine y que, muchas veces, intento alejarla de Belial.
La ceremonia se realizara en la noche. No es una ceremonia corriente, va a ser la primera, despues de muchos siglos, en la que los Ocultos van a estar presentes en ella. Se hará a la vieja usanza, con sacrificios, pero, al no tener animales cerca, se les ofrecerá una décima de la cosecha a los maestros. Luego, se encenderán hogueras para iluminar la estancia y descubrir a los maestros en todo su esplendor, como si fueran los gobernantes de nuevo, como si nunca hubieran pasado los años, los lustros, las décadas, los siglos, los milenios. Sera el comienzo de una nueva era, de un nuevo mundo, donde los “Nacidos de la luz”, sean desterrados al abismo donde fueron exiliados los demonios y sus maestros, para ser igualmente encadenados a las cadenas que ellos mismos forjaron.
Belial se siente muy nervioso, al igual que su esposa. Hoy harán historia entre sus iguales, ellos son lo que los maestros andaban buscando desde su cautiverio, una nueva esperanza para ellos, una nueva sangre. Belial estará vestido con una camisa blanca, un chaleco rojo y una capa verde muy oscuro que, a simple vista, parece negra, pero que a la luz, adquiere el tono verdoso, sus pantalones son negros. Por otra parte, Kristine, se vestirá con un amplio vestido azul y negro, con una capa roja, parece realmente una reina, como si fuera sacada de una historia de caballerías que tanto gustaban por aquellos años, como anhelando que volvieran esos tiempos tan heroicos para esa época.
Se miran y. Belial, la dice a Kristine:
-Estas muy hermosa, pareces una diosa-
-No me sonrojes Belial ¿Te has visto? Tu eres el dios aquí-Dice Kristine con cierta vergüenza.
-¿Yo, un dios? Deliras Kristine, ya me gustaría tener la mitad de belleza que tu tienes en tu ser. Te conozco, no solo eres bella por fuera, tu belleza interior, es superior a toda forma mortal y divina de vida-Replica Belial con un tono cariñoso.
-Dices eso porque estas enamorado de mi, si me conocieras bien, no lo dirías. Solo soy una chica joven que me enamore de un demonio y ahora soy como el-Kristine respondiendo a las afirmaciones del demonio.
Desayunan lo que pueden, cuando, de repente, chocan sus manos en el momento que van cortar un trozo de pan. En ese momento, Belial, la dice con una mueca picara:
-Kristine, ¿Te apetecería desayunar como una diosa como tu, se merece?-
-Si, mi dios Belial, claro que quiero, siempre que tu lo desees-Responde Kristine, guiñándole un ojo.
Se levanta Belial y la besa apasionadamente, como si fuera lo ultimo que va a hacer en su existencia. Luego, empieza a jugar con los pechos de Kristine por encima de la ropa, excitando sus pezones, haciéndose que se marquen en el camisón que la joven lleva puesto para desayunar. Por su parte, y respondiendo a las caricias que le proporciona su amado, empieza a acariciar su pene por encima de los pantalones que lleva puestos, para posteriormente, bajárselos y, así, empezar a masturbarlo, lentamente, acariciándole con la yema de su pulgar, la punta y el glande del pene del amado demoníaco, como si se recreara en el. El la baja el camisón para empezar a lamerla los pezones, esos pezones que lo vuelven loco. Luego de un rato, ella empieza a practicarle sexo oral, como si estuviera poseída.
Entonces, el la hace que se levante y se ponga encima de la mesa, abriéndola las piernas, para despues, penetrarla de forma salvaje, esta en pleno frenesí sexual despues de que su amada, le hiciera un verdadero espectáculo con su pene. Las embestidas del demonio son intensas y muy fuertes. En pleno acto sexual, a los dos les entra la sed, pero no es una sed corriente, es una sed de sangre, de beberse la sangre mutuamente y sentirse aun mas el uno dentro del otro, como en una especie de renovación de los votos de su matrimonio ante los maestros. Entonces, el se acerca al cuello de ella, y lo muerde, empezando a beber la sangre de su amante con gran fervor, con gran pasión. Mientras ella, hace lo mismo en el hombro derecho de su esposo. Luego, despues de considerar que su sed esta saciada, se acercan sus labios, y se funden en un beso donde las dos sangres se mezclan y se saborean, tanto a si mismos como al otro, entrando en una locura lujuriosa y pasional, donde Belial, acelera sus movimientos, ha entrado en una especie de trance. Su amada Kristine, eleva sus pelvis y arquea la espalda como señal de que los embistes de su amado, la están haciendo delirar de placer. Se retuercen de deseo ambos, hasta que llegan a un orgasmo maravilloso.
Entonces, ambos se miran y sonríen. Kristine dice a Belial:
-Mi amado, ¿Así serán nuestros desayunos a partir de ahora? Porque me ha encantado-
-Si, mi amada, tanto como tu desees-Dice Belial con cierto aire juguetón.
Cuando llega la noche, se visten con sus correspondientes atuendos, y se van a la sala central del castillo de Lilith y empieza la ceremonia. Primero, se hacen los sacrificios oportunos a las divinidades, a los maestros. Luego, varias sombras se materializan, los maestros han llegado. Entonces, dos de ellos, señalan a la pareja de enamorados, invitándoles a que subiesen al altar que hicieron los aprendices para sus maestros. Ellos, sumisamente, se suben, están nerviosos, no saben lo que va a pasar, que dirán los maestros de ellos. Cuando suben, uno de los maestros, se levanta de su trono. Ha empezado la ascensión de los enamorados al grado de maestros...

Capitulo V: Los nuevos maestros
El maestro que esta levantado, no es un maestro, es una maestra, y dice de forma solemne a los allí presentes:
-Aprendices nuestros, nacidos en la luz, pero caídos en la oscuridad, estamos aquí reunidos en la noche, para nombrar a dos de vosotros, a dos iguales que vosotros consideráis hermanos, como maestros de las Disciplinas, estos son Belial, hijo de Astaroth y nieto del primero de nuestros aprendices, Lucifer, y Kristine, una mortal transformada por el sentimiento mas noble de todos, el amor, en una aprendiz que, aunque sea una iniciada, vemos en su alma una Disciplina que no albergáis nadie de los aquí presentes en las vuestras, esa Disciplina es la de corromper la Luz, es la única aprendiz que sabe hacerlo-
Se levanta uno de los maestros y empieza otro discurso:
-Aprendices, el mundo se acerca a un punto donde nosotros debemos actuar, no debemos quedarnos de brazos cruzados. Por eso, debemos mostrarnos al mundo, hacernos notar. No solo con planes como los que habéis hecho, venceremos, debemos hacer que ese que nos traicionó, sepa que no nos hemos rendido, que no somos sumisos a el. Solo es un tirano que busco el poder de todo para el, porque lo despreciamos. El cree que la luz prevalecerá sobre nosotros, pero es un ingenuo, y lo son mas sus seguidores, que piensan que el salvara al mundo del mal, cuando el verdadero mal del mundo es el. Estamos ante el inicio de una nueva era, donde la oscuridad volverá a imperar, donde nosotros dominaremos y reinaremos, por fin, sobre todo el mundo-
De repente, se quitan las capuchas todos y se les ven las caras que estaban ocultas. Sacan sus espadas y empiezan a decir al unisono:”¡¡¡Larga vida a Belial y a Kristine!!! ¡¡¡Los nuevos maestros!!!”. Entonces, empiezan a entonar una canción, parece un himno, como si alguien lo hubiera compuesto hace mucho tiempo y ahora lo estén cantando despues ese tiempo, como si supieran que algo se acerca, una gran guerra, el Armageddon. Ahora, en medio del tema, empiezan a sonar gaitas, tambores, arpas, flautas y todo instrumento imaginable por aquellos años. Para luego, empezar a cenar, donde los maestros, esta vez, sentándose con ellos Belial y Kristine, se sientan en una gran mesa aparte.
En el ala izquierda de la mesa, se sientan los maestros europeos de todas la religiones paganas que habían antes de que el cristianismo hiciera acto de presencia y de que, los emperadores romanos, empezaran a inocular en las mentes de sus ciudadanos esas ideas enfermas del tirano opresor de Dios. El mas traidor de todos es el emperador Constantino, ese hombre se dejo embaucar por los sacerdotes enfermos seguidores de las palabras de ese dictador, de ese generador de odio de origen divino que les desterró a los que no seguían sus preceptos, a una vida en la oscuridad, en vez de dejarlos que conozcan toda la verdad, de donde venia el, de donde nacieron las capacidades que ellos mismos tenían.
En el ala derecho, están las deidades orientales, las cuales, fueron las primeras victimas de la traición de Dios, y donde nació el entre la oscuridad y aprendió a controlar la Disciplina de controlar la luz e, incluso, generarla. Se las nota que desean mas que el resto que empiece la guerra, para, así, vengarse de Dios y de su séquito de ángeles sumisos a el. También están deseosas de matar a su hijo, al “Mesías”, quien es el que confirmo la tiranía de su padre, al hacer que lo crucificasen, y, supuestamente, limpiar a la humanidad de sus pecados, pecados impuestos por el mismo en sus ansias de mantener a los humanos como sus esclavos.
Luego de la cena, los amantes, los nuevos maestros, se van a sus aposentos a celebrar el recién nombramiento en maestros. Llegan a los mismos y empiezan a quitarse la ropa, esa incomoda ropa que tuvieron que llevar durante toda la ceremonia. Ahora están desnudos en la cama, están empezando a beber un poco del vino que han tomado prestado de la cena. A su lado, hay un par de copas, las cual usan para brindar porque la guerra empiece y tengan la victoria. Cuando empiezan a sentir que están un poco borrachos, sienten que tienen calor, pero están desnudos, así que deciden quitarse las sabanas con las que se tapaban.
Se empiezan a acariciar sus cuerpos con suavidad, como si acariciaran el terciopelo mas suave y delicado del mundo. Luego, se besan con ternura al principio, para despues, volverse los besos cada vez mas apasionados. Después, se pegan mas el uno al otro, para notar el roce de sus piernas en sus sexos, en sus fuentes del mayor placer imaginable. Kristine clava sus pezones en el pecho de Belial. Se siguen besando, mientras se masturban mutuamente. Están gimiendo, jadeando, sintiendo el deseo que el uno tiene por el otro. Entonces, Kristine dirige el pene de Belial a su vagina, y se penetra a si misma con el.
Empiezan los embistes por parte de Belial, mientras lame las tetas a su amada. Primero son lentos, muy eróticos, muy excitantes, para luego ser mas rápidos y apasionados. El sigue excitando el clítoris de su amada, haciendo que ella se vuelva loca de placer y de deseo. Luego, sin previo aviso, cambia la vagina de su amada por el culo, penetrándolo con su pene, mientras que con sus dedos, hace lo mismo en la vagina. Mientras va mas rápido, para conseguir que su amada, tenga un enorme orgasmo y luego lo tiene el. Cuando terminan, caen rendidos el uno al lado del otro, mirándose, como una parejita de adolescentes que han tenido su primera vez.
Entonces, Belial la dice a Kristine:
-Kristine, ¿Que se siente el ser la maestra de muchos demonios?-
-No se, ¿Que sientes tu, mi maestro?-Dice Kristine sonriendo.
-Digamos que me siento mas poderoso-Responde Belial.
-¡Yo igual!-Replica Kristine.

En eso empiezan a quedarse dormidos, esperando a un nuevo día, su primer día como maestros, como Ocultos.  

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