viernes, 6 de mayo de 2016

El Convento de la Lujuria(Capitulo XIX)

Capitulo XIX: Las dudas de los elegidos
El primer día sin Belial en los reinos de los demonios y los Ocultos, son poco mas que un tormento para Kristine, para Eric y para Erin. Kristine piensa que ya ha perdido a su amado para siempre, siente el dolor que el esta sintiendo en estos momentos, como los lances de las espadas de los ángeles, penetran a su amado, pero aun no terminan con su vida. Se siente culpable por no haber detenido a Belial, antes de cometer semejante locura o, por lo menos, no haberle acompañado. Los crononautas se sienten igualmente culpables, sienten que nunca debían haber ido a ese tiempo, mas bien, sienten que no deberían haber usado nunca esa Disciplina.
Eric es al que mas afectado por la situación se nota, no se perdonara nunca lo que ha hecho. Piensa que debería haberse mantenido callado, en lugar de hablar con Belial para intentar calmarlo, pero el mismo sabe que si no sucedía como ha sucedido, hubiera sucedido algo peor, porque el mismo sabe que, Belial murió al ver a su amada, violada por los secuaces de Abaddon, y por el mismo Abaddon, porque al estar conectadas ambas almas, lo que sufre uno, lo sufre el otro, y de morir ella, el tambien hubiera muerto sin remedio. Aunque esa culpa siempre lo perseguirá, se conoce a si mismo muy bien, y sabe que asi sera.
Entonces en los dos crononautas, empiezan a dudar, a hacerse preguntas. ¿Por que ellos son los elegidos?¿Por que Belial y Kristine debían morir, cuando son igual, o mas poderosos que ellos que, mientras que ellos son solo unos meros mortales, Belial y Kristine, son unos demonios?¿Que les hacen tan especiales a sus anteriores reencarnaciones? Estas son algunas de las preguntas que ellos empiezan a hacerse en su interior, de las cuales, ninguna obtienen una respuesta convincente que venga de ellos mismos, en un ejercicio de introspección. Estas dubitativos, ya no saben ni en que creer, ni si deban seguir los mandatos de los Arganthios.
En ese momento, aparece Morghegera en la sala:
-Saludos crononautas, se que me necesitáis por algún motivo, lo se, lo he notado en vuestros corazones, estáis inquietos. Así que, ¿Que os inquieta tanto?-
-Morghegera, queríamos saber el motivo de elegirnos a nosotros, a unos meros mortales, teniendo a Belial y a Kristine, unos demonios con muchísimo mas poder que nosotros-Dice Eric, con tono aun triste por lo sucedido ayer.
-Mis amados crononautas, os lo explicare-Prosigue la Arganthia-El motivo principal de que vosotros, unos meros mortales, sois los elegidos por nosotros, es precisamente eso, que sois mortales. Sentís miedo todo el tiempo por perder a vuestros seres queridos, ellos no lo sienten, al ser inmortales, piensan que son invencibles, que no pueden morir bajo ninguna circunstancia y que su poder es ilimitado, volviéndose, cada vez, mas fríos, arrogantes y orgullosos. Belial y Kristine, si llegan a tener todo el poder que os proporcionaremos a vosotros, sumado a su inmortalidad, querrían volverse en los amos y señores de todo. Les pasaría lo mismo que a Abaddon y a su hija, Siobhe, cada vez desearían mas poder, porque los mortales os olvidáis de que el poder mas seductor, no es el del dinero, sino el de controlar a seres que tienen menos poder que vosotros, en lugar de ayudarlos a crecer espiritualmente.
Vosotros no sois asi, no deseáis poder, lo hemos sentido en vosotros, nos recordáis a vuestra primera encarnación, Brannagh y Mairead, ellos son los únicos que, si hubieran tenido todo el poder en su momento, podrían haber derrotado a Abaddon. El motivo, equilibraron su sed de conocimientos y de poder, el amarse entre si, el querer la prosperidad para el mundo y su orgullo. No eran orgullosos, eran mortales como vosotros y deseaban lo mismo que vosotros, un mundo donde poder tener una familia y ser felices. Fergus y Deirdre, solo se ocuparon de amarse entre si, se desentendieron del mundo y de su misión, haciéndoles ciegos ante sus enemigos. Althelstan y Helga, dejaron de lado el mundo para saciar su sed de conocimientos, abandonando el mundo a su suerte, olvidandose del otro y del mundo, dañandose. Ahora, Belial y Kristine, orgullosos y ambiciosos, solo quieren poder, y el poder que ellos desean, los ha hecho que se dañen. Vosotros, no, vosotros sois los que en verdad merecéis que el alma de Erhacos II e Iridhrial, este en vosotros, al igual que Brannagh y Mairead.
-Entonces ¿Quienes somos en realidad?-Pregunto Erin.
-Sois los que, en verdad, debisteis ser desde un primer momento, Brannagh y Mairead, los enamorados eternos, los que, en verdad, conocéis el verdadero significado del amor. Ninguna reencarnación vuestra, salvo Brannagh y Mairead, conocen eso. El amor es algo mucho mas profundo que el amarse con ternura, mas que compartir gustos comunes, mas que tener ambiciones comunes. No, el amor es algo mas, es complementarse, el que en los malos momentos donde uno dude de su cometido, el otro se lo recuerde. Ademas, otro de los motivos por los que sois los elegidos es porque, al ser mortales, comprendéis el corazón de los mortales, conocéis su sufrimiento y su miedo, y, al mismo tiempo, al vuestra alma venir de nosotros, comprendéis nuestros misterios-Concluye la Arganthia.
Después de esa conversación, prosiguen con sus tareas de reorganizar la orden, pero, para ello, deben volver al mundo terrenal, porque deben enseñar a sus aprendices, ya que ellos serán los próximos Grandes Maestres de la Orden de la Hermandad de la Oscuridad, aunque trasladaran la principal logia a Irlanda, a Cork, ya que el castillo, ya no es un lugar seguro para albergar la orden, ahora Abaddon sabe donde esta el cuartel general de los demonios en el mundo terrenal y sabe que lo andan persiguiendo, ya que Belial, con su campaña suicida, acaba de delatar la existencia de los demonios en el mundo terrenal, asi como, donde se encuentran.
Cuando vuelven al mundo terrenal, ven todo destruido, como si hubiera habido un asedio, asi que huyen de ahí lo mas rápido con los aprendices, a una cabaña que hay unos viente kilómetros de allí, la cual, mediante unos conductos subterráneos, pueden ir hasta Francia, donde un barco les llevara hasta Irlanda. Pero Kristine, decide no seguirlos, se queda parada a la entrada del castillo de la condesa, ahora en ruinas por el asedio, el cual sospechan que ha sido mientras su ausencia e ida al mundo espiritual.
Entonces Eric grita:
-¡Kristine!¿Que haces ahí parada?-
-Seguid vosotros, a mi ya nada me ata a este mundo, volveré al mundo espiritual y esperare mi muerte-Dice Kristine con lagrimas en los ojos.
-Entonces¿Quien educara a estos niños que, por cierto, uno de ellos es tu hermana?-Pregunta Erin.
-Vosotros ¿O acaso no sois los elegidos?¡Demostradlo!-Dice ahora con furia la demonio.
-Kristine, tu hermana te necesita, lo se, sin ti esta perdida por el mundo. Ademas, ya no solo eres su hermana, ahora eres su madre, su maestra, porque vuestros padres no quieren que regreséis a casa. Aunque en realidad, ellos no son tus padres reales, tus padre espirituales. Ellos son Morghegera y Abraxas-Dice Eric tajante.

Entonces, Kristine reacciona y se va con ellos.

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