domingo, 15 de mayo de 2016

El Convento de la Lujuria(Capitulos XXIII y XXIV)(Final)

Capitulo XXIII: La muerte de un inmortal
Kristine, los crononautas y los aprendices siguen rumbo a la cabaña que Kevin conoce y en donde se ocultaran por el resto de sus días, ademas de ser el hogar donde los bisabuelos de Eric y Erin, tendrán su infancia, su adolescencia y parte de su adultez hasta que decidan iniciar sus propios caminos. Están agotados, llevan varias noches solo durmiendo unas cuantas horas, pero no las suficientes como para descansar adecuadamente. Se les nota en sus caras, parecen mas unos vagabundos itinerantes esperando a que alguien les de un refugio donde reposar y mantenerse calientes, que unos aristócratas que vienen del continente, dispuestos a cambiar el rumbo de la historia, una historia cada vez mas difícil de comprender para todos.
Pero, hay una pregunta que todavía se hacen y todavía no han hallado una respuesta que les convenciese demasiado. Esa pregunta era de donde venia la orden, mas bien, cuando se originó, porque se ha hablado mucho de donde vino, pero nadie sabe a ciencia cierta, si eso que se ha dicho es cierto. Aunque ahora no es momento para hacer dichas investigaciones, el camino aun es peligroso, están inmersos en un bosque muy frondoso, casi no se ve mas allá de los que hay a unos metros de ellos, imposibilitando el poder ver con claridad, la situación exacta de la cabaña, de su destino, de su refugio.
Kevin, sabe donde esta, el ha vivido en ella mucho mas tiempo que los demás creen, puesto que, durante mucho tiempo, este fue su refugio para escapar de su familia, viviendo solo, cazando algunos animales pequeños para poder comer, recolectando algunos frutos que le daba ese bosque, los cuales eran algunas moras, grosellas, frambuesas, fresas, tal vez alguna zanahoria, manzana, pero todo, hasta las hojas de los arboles, eran alimentos suficiente para el. A decir verdad, tambien tuvo que aprender algunas técnicas agrícolas y ganaderas para sobrevivir, porque era eso, o vivir con una familia que lo único que era bueno de ellos es que aun mantenían su casa sin que el banco, o el estado, se la embargase, debido a los vicios de sus padres.
En los Brennan, llevan en la sangre, en los genes, la supervivencia grabada a fuego en ellos, porque lo que hizo Kevin, a Eric, le recuerda lo mismo que hizo el cientos de años despues, solo que, en vez de escapar de una horrenda familia, escapaba de unos monstruos y de una orden que le acechaban entre las sombras, ademas de que tenia que proteger a su familia de los mismos que le perseguían a el. Este, ya no es mundo seguro para nadie de los que están en ese bosque que, en esos momentos, parecía un lugar mucho mas seguro que cualquier ciudad , pueblo o aldea que había en aquella época.
Cuando llegan a esa cabaña, algo les resulta familiar a Eric y a Erin, parece como si hubieran estado allí antes. Entonces, antes de entrar en la cabaña a descansar, recorren los alrededores de la misma y se dan cuenta de una cosa, esa cabaña es donde nacerá Oidreacht, es la cabaña de la que tanto el padre de Eric hablaba de ir cuando las cosas se pusieran difíciles, aunque ahora sabe el a que se refería su padre cuando decía lo de “difíciles”. Entonces entran y se dan cuenta que es cierto, es la misma cabaña donde ellos construirán la capital de la Orden, dentro de unos cientos de años despues.
Cuando llega la noche, mientras cenan, oyen como alguien llama a la puerta y grita con voz ahogada:
-¡Kristine!¡Soy yo, Belial!¡Ábreme, por favor!-.
Eso hace que todos salgan hacia la puerta y la abran con rapidez, viendo a Belial bajo la apariencia de William Coleridge. Entonces, Kristine, llorando dice:
-¿Que te han hecho, Belial?¿Que te han hecho esos malnacidos?-.
-Mi amada Kristine, quería disculparme contigo y con Eric, antes de exhalar mi ultimo aliento. No quiero decirte lo que me han hecho, porque te aterrorizaría-Dice débilmente Belial.
-¿Por que te disculpas Belial?-Sigue entre sollozos Kristine.
-Mi amada Kristine y mi yo del futuro, Eric, he sido un completo estúpido. Si te hubiera hecho caso, Eric, ahora no estaría aquí, a punto de morir, por mis ambición y mi orgullo, y tu y yo, Kristine, ahora seriamos felices-Sigue ahogándose Belial.
-Belial, deja que ahora me disculpe yo. No debí haberte hablado asi, de esa forma, no estaba en situación de hablarte asi. No soy tu padre, el es Astaroth, y si te viera lo que acabas de hacer, lo mas seguro estaría orgulloso de ti, un hijo que es capaz hasta de sacrificarse por todos, con tal de liberar al mundo de Abaddon. Al final es cierto lo que me dijo Morghegera despues de que te fueras, tu y yo, compartimos una cosa en común, aunque no te lo creas, y es que ambos deseamos completar nuestro cometido, aun sacrificándonos, aun arriesgándonos a morir en el intento. No, Belial, no tienes que disculparte de nadie, todos hemos sido orgullosos alguna vez, todos hemos deseado mas poder, aunque algunos hemos logrado reprimir ese deseo, solo que tu, esta vez, te dejaste llevar por ambos y erraste-Dice Eric, sintiendo pena por Belial y mirando a Kristine, quien abraza a su amado, llorando desconsoladamente.
En ese momento, Belial, exhala su ultimo aliento y fallece. Kristine no sabe que hacer, su mundo, se ha ido con su amado, es como si su corazón dejara de latir, como si sintiera una gran presión en el pecho. Ya no quiere seguir viviendo, asi que va rápido a la cocina, quiere rajarse las venas y dejar de vivir, el mundo para ella, ya no es nada, si no esta Belial en el. Agarra el cuchillo que se utiliza para cortar el pan, y se hace varias rajas en el brazo, se desangra lentamente y esta teniendo la mas dolorosa de las muertes que podían existir, pero para ella, todo dolor es poco, comparado con el que siente ahora que su amado Belial, ha fallecido.
Después de unos momentos, donde Eric y Erin gritan buscando ayuda, nadie llega, nadie les oye, incluso, aun apareciendo algunos por allí, no se paran, siguen su camino. Parece como si nadie sintiera nada de lastima por ellos, como si fueran zombies que solo sirven a sus amos, Kristine, tambien fallece, haciendo que los únicos que queden con vida en esa cabaña, sean los crononautas y los aprendices. En ese momento, aparecen dos maestros, Ferith y Deirdrin, los cuales, miran a los crononautas, por un momento, con mirada de que han cumplido parte de su misión, de eso para lo que han nacido.
Entonces uno de ellos dice:
-Crononautas, es hora de volver a casa, ya habéis hecho lo que teníais que hacer. Sera cruel, pero debía ocurrir-.
Capitulo XXIV: En el hogar de los elegidos
Después de las palabras del maestro, de Ferith, los crononautas, caen en un raro sueño. Pero cuando ser quieren dar cuenta, han amanecido en una cama que, al principio, no saben de quien es, pero que al mirar un poco mas, se dan cuenta que es su cama, que es su hogar done acaban de despertar, aunque tambien sienten que lo que han vivido, en esa época, en el siglo XIX, es cierto, porque tambien recuerdan esos momentos que han presenciado al viajar en el tiempo, como si fueran ecos de un lejano pasado, pero, para ellos, los sienten como ecos cercanos, como si lo hubieran vivido hace pocos días.
Entonces, aparece un mujer, que aparentemente es de mediana edad y les dice riéndose:
-Papa, mama, levantaos dormilones, que parece que habéis dormido durante cientos de años.¿Acaso no veis el precioso día soleado que hace y vosotros en la cama aun?-
-Perdona Shannon, es que tus padres, ya tenemos una edad, que ya no somos aquellos jóvenes que eramos hace unos años-Se ríe Eric.
-No pasa nada, solo que me teníais preocupada por lo que dormíais. Ademas, tenéis que ir a jugar con vuestros nietos,¿Recordáis?-Habla Shannon.
Shannon, durante los años siguientes a las guerras con Siobhe y con Abaddon, volvió a Italia, para reencontrarse con su amor de la niñez, Henry Svensson, el cual, cuando lo encontró, era un joven de casi veinte años con una melena castaña y unos ojos azul verdosos que la seguían enamorando, aun despues de haber pasado varios años despues de la ultima vez que se encontraron, unos días antes de partir ella, con su familia, hacia América, para rescatar a esas almas que andaban en peligro. Ahora ellos tienen treinta y cinco años y viven maravillosamente en Oidreacht, con sus tres hijos, Fergus, Althelstan y Eric-Brannagh, y su hija, Erin-Mairead. Han unido sus apellidos, con lo que se llaman la familia Svensson-Brennan, aunque Shannon ha mantenido su apellido, por expreso deseo de ella.
Ahora se inicia una nueva era para el mundo, ya no hay rastro de los traidores, pero la mente de Shannon esta intranquila, al igual que la de su amado, Henry. Algo se mueve aun entre los pocos seguidores de los traidores de Abaddon y Dios, parece que el mal, aun sigue por ahí, reorganizándose. Hay rumores que dicen que uno de los hijos incestuosos que Siobhe y Abaddon, tuvieron, ahora clama venganza por la muerte de sus padres y esta organizando un ejercito con el que quebrantar la calma, la paz y la prosperidad de la vida de los que vencieron en las guerras que allí sucedieron, unas guerras que dejaron devastado el mundo, debido a la crudeza y el salvajismo que, en ellas, ocurrió.
Algunos de los que hacen correr esos rumores, dan un nombre. Se llama, Egertog, según esos rumores, nació hace unos treinta años en Egipto, y busca la forma de devolver el poder a los seguidores de su padre y de su madre, aparte de vengarlos, ya que el sabe perfectamente que, Erin y Eric, fueron los que provocaron sus muertes. Ahora tiene una familia con una de las aristócratas de allí, algunos rumorean que se trata de Lerapena, que vive ahora bajo la apariencia de una faraona de cuarenta años, pero que en realidad tiene mas de mil años, que hace que Egertog, parezca todo un muchacho al lado suya.

Pero esta, ya no sera una guerra que deban librar Erin y Eric, ellos ya gozan del llamado por los Arganthios, “El descanso de los héroes”, el descanso que Erhacos I y Ergya, gozaron, antes de volverse en seres completamente espirituales. No, esta guerra no la libraran ellos, la libraran Henry, Shannon y Sheamus, y esta guerra no se sabe aun como sera, porque todavía Egertog, no ha hecho acto de presencia, todavía no se ha mostrado ante el mundo. Aunque muchos piensan que ya tiene un pequeño ejercito al este del Estrecho del Bosforo, dispuesto a atacar en cualquier momento, a la mínima señal que el de para atacar.

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