Día XLII
Día 15 de agosto del 2.061 a las 6:00 a.m.
Hoy, decidimos despertarnos todos antes, para emprender el
largo viaje que nos espera desde Lorient hasta Delfos, con la máxima
rapidez posible, para no tener que enfrentarnos a los egertharaigh
demasiado. Sabemos perfectamente que ellos aun no saben que nosotros,
hemos salido de Lorient. A mi me derecha van mis padres, y a mi
izquierda, mi hermano, Helena y mi marido. Estamos muy callados, no
queremos que el ruido alerte de nuestra presencia a Egertog y a sus
seguidores. Aunque algo me dice que la vieja decrepita de Lerapena,
nos vigilara de cerca, es la primera que nos desea ver muertos, para
que su hijo, pueda dominar todo el mundo. Mis padres están temerosos
por lo que puedan encontrarse en el camino. Algo lógico, puesto que
hace mucho que no han estado en esta situación. Me acuerdo que la
ultima vez que fueron a una guerra, fue unos años antes de que me
nombraran Gran Maestra de la orden, hace unos diez años. Yo les
calmo y les digo que todo saldrá bien.
Entonces la respuesta de mi padre es misteriosa, me dice:”Shannon,
tu no sabes lo que veremos en el Oráculo de Delfos. Es algo que
debemos enfrentar tu y yo, pero que, de alguna manera, afectara a
todos”. En ese momento, comprendo el miedo de mi madre, no solo
temía por mi padre, tambien por mi, por su hija, ya que yo tambien
deberé enfrentarme a esto. El Oráculo sera un lugar muy importante
para el desarrollo de esta guerra. Miro al frente, al horizonte, un
horizonte irregular debido al cambiante relieve que nos rodea. Estoy
preocupada, y mi mente esta pensando en las miles de cosas que podría
encontrarme allí. De repente, veo unas figuras a lo lejos, son
humanas. Unos de los guerreros grita ¡Egertharaigh!. Eso nos hace
ocultarnos entre la maleza. Era un pequeño ejercito de esos
malnacidos de los egertharaigh. ¿A donde irán? ¿Que hacen aquí?
Entonces vemos como se dirigen hacia el sur. Se dirigen a España,
tal vez a asaltar alguna de nuestras fortalezas, ya que habían
enviado muchísimas de sus tropas.
Decidimos establecer nuestro campamento en una de las orillas del
rio Sena, para poder dormir. Llevamos mucho camino recorrido, aunque
sabemos que no debemos detenernos mucho, ya que podrían detectarnos
y atacarnos en mitad del camino y, eso, no nos beneficiaria en nada.
Estoy hablando con mi hermano, mi marido y mis padres. Estamos
hablando de cual seria el camino mas seguro para llegar a Grecia
sanos y salvos, y hemos llegado a la conclusión de que debemos ir
por la Selva Negra, en Alemania, para que la frondosidad de esos
bosques, nos tape nuestra presencia y podamos ir con cierta ligereza,
ya que tendremos agua cerca y no somos precisamente muchos, mientras
que ellos, los egertharaigh, son muchísimos, y los bosques, no son
buenos aliados de los grandes ejércitos, solo hay que leer un poco
de la historia del mundo anterior a la primera Gran guerra, para
darse cuenta de ello, como lo que les ocurrió a los romanos en el
bosque de Teutoburgo. Mañana seguiré.
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