domingo, 2 de abril de 2017

El Legado del Superviviente(Dia LXXXVIII)

Día LXXXVIII
Día 28 de septiembre del 2.061 a las 6:30 a.m.
Hoy sera el gran día, el día en el que los dos grandes reinos hermanos, se unan bajo uno solo, bajo un solo estandarte, y que luchen contra el enemigo común, los orionitas, los egertharaigh. Desayuno algo fuerte, el día sera largo en la cueva de Tor-Unnuos, en la cueva sagrada de los pleyadianos en el este mundo. Luego me visto con las ropas que tenemos en la orden para los grandes eventos, ahora esta llena de polvo por el poco uso que se le hace últimamente. A decir verdad, llevamos desde hace una década y media sin tener un evento asi, los tiempos que corren, no son los mas adecuados para que se den. Entre la amenaza de Egertog, y la inseguridad que ha acuciado al reino de la orden, debido a que hay merodeadores al servicio de ese imperio del odio, y a que no hay una sola vía segura que nos conecte con los distintos territorios del reino, hacen que el comercio no fluya como antes de que Egertog llegara al poder. Pero hoy no debemos pensar en ello, hoy empieza una nueva era en el reino, que pasara a llamarse “Imperio de Angälorieth y Rheanecht”, debido a la unión de los dos reinos.
Entramos, de nuevo, en la cueva en la que entramos ayer para la limpieza del alma. En ese momento, mi abuelo dice unas palabras en su idioma:”Broch Inm Tor-Unnuos Ersheat Conhunthe”,que significa:”La sangre de Tor-Unnuos quiere unirse”. Entonces, aparece un altar, con una fuente vacía. En ese momento, el me indica que debemos hacernos heridas, y verter la sangre en la fuente. Lo hacemos, y el me dice que repita con el, unas palabras. Que son las siguientes:”Tor-Unnuos, Faeth Inm Samnos. Taecht Ohn, Piorf Shertepahia Tisja Conhunt”, que significan:”Tor-Unnuos, padre de todos. Te invocamos para que bendigas esta unión”. Luego de eso, lo echamos en una urna, y mezclamos las sangres con un poco de aceite y de incienso. Para luego quemarlo, y esperar a que se consuma todo. Mientras firmamos la union con nuestra sangre, y usamos lo que queda de la cremación, como sello para nuestro pacto, ya que se ha formado una especie de cera muy pastosa. Cuando terminamos, el grita a todos:”¡¡¡Saludad todos, a la primera gran emperatriz de Angälorieth y Rheanecht, Iridhrial II “La mestiza”!!!”. De repente, se levantan todos y corean mi nombre.
Bajamos la montaña, y Erhacos me dice que debe volver a Atenas, puesto que le esta esperando mi marido, para emprender la travesía hasta Estambul. Mor-Argbarth, me felicita por el nombramiento y se marcha hacia sus cuevas, aunque me dice que si necesito su ayuda, que se la pida. Mi hermano, aunque se le nota un poco de envidia, me felicita y me da un beso en la mejilla y me abraza, aunque me dice con su humor habitual:”Que no se te suba el cargo a la cabeza, porque sigo siendo tu hermano”. En eso, le digo, riéndome:”Tranquilo, que ya haré lo posible por darte algún cargo que calme mis infulas de grandeza”. Seguimos nuestro camino, y cuando se nos hace de noche, paramos. Mañana seguiré.

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