Día CVI
Día 16 de octubre del
1.861 a las 6:30 a.m.
Nos despertamos en la
posada que nos recibió la noche anterior en Budapest. Por primera
vez, desde que estamos en esta epoca, nos despertamos con calor.
Cuando miramos la chimenea de la habitación, nos damos cuenta que es
porque se nos olvido apagarla antes de dormirnos, puesto que las
cenizas, están muy recientes. Antes de bajar a desayunar, hablamos
de ciertas cosas, como lo que sucedió ayer, y Sheamus nos revela
algo que no sabíamos:”¿Sabéis
por que no me dio miedo que solo hirieseis a Andromeda y las viejas
decrepitas de Lerapena y Morghegera, aun sabiendo del peligro de
dejarlas vivas? Vereis, antes de que saliéramos del castillo de
Lilith, transferí parte de mis habilidades a nuestras armas, para
que, en caso de encontrarnos en problemas, pudiéramos salir rápido
de allí. Pues bien, una de ellas fue la que use ayer, asi que esas
tres, tambien morirán poco a poco”.
En ese momento, comprendemos porque fue tan agresivo el ataque de mi
hermano, a Abaddon. Mi hermano, tenia planeado todo, hasta si nos
viéramos antes a Abaddon. Aunque ahora, me asalta otra pregunta
¿Como mi hermano, consiguió ese diario de Belial?
Al parecer, mi hermano me conocer
muy bien, y sabe cuando me estoy preguntando cosas que no me cuadran,
lo noto en su cara, pero se que no me lo explicara ahora, porque
debemos bajar a desayunar y luego, preparar las cosas para el viaje
que nos lleve a Viena, para reunirnos allí, con Belial. Desayunamos
otro de esos bizcochos grasientos y chocolate caliente. Salimos, y
visitamos un poco la ciudad(No todos los días se tiene la
oportunidad de visitar una ciudad antigua, en su pasado). Pasamos por
un mercado cercano, a comprar víveres, medicinas y ropa. Luego,
pasamos por un barrio donde esta un castillo y una iglesia. El que
empiece a llover, nos hace meternos en la iglesia a esperar que
amaine la lluvia, y podamos volver a la posada, en la que hemos
pagado dos noches. Al entrar, vemos que no hay nadie, eso es muy
extraño, aunque sea tendría que estar el obispo o algún sacerdote
menor. Debido a esto, nos disponemos a verla con mas detalle y
descubrimos una cripta, bajamos por ella, el camino es angosto. Hasta
que nos interrumpe el sonido de un ave, nos damos las vuelta y vemos
que es un ave enorme. Con alas doradas y panza negra. Nos ataca, pero
logramos amarrarla con unas cadenas a la pared(No queremos que se
note nuestra presencia allí).
Salimos corriendo de allí, por
suerte, la lluvia ha parado y, como esta cayendo la noche, nos
dirigimos a la posada. El posadero, al ver nuestras caras de agobio
nos pregunta que nos ha pasado, le contamos lo sucedido, y el nos
dice:”Tranquilos, habéis visto al “Monstruo de la Iglesia”,
por lo que me hace presuponer que habéis estado en el cuando el
vuelve a su nido. No os preocupéis, mientras no lo hayáis herido,
solo atado, nos atacara mas. Os tendrá recelo, pero no os atacara”.
Con estas palabras, nos vamos a cenar lo que la posadera nos ofrece,
subimos a la habitación, y nos metemos en la cama. Mañana seguiré.
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