domingo, 18 de febrero de 2018

El Legado del Superviviente(Dia CXXVIII)

Día CXXVIII
Día 7 de noviembre del 1.861 a las 6:30 a.m.
Durante el día de ayer, estuvimos hablando con nuestros padres, de como era nuestro tiempo, de la guerra que estaba asolando todo nuestro mundo, y de como nos habíamos decidido por venir aquí, a este tiempo. También hablamos de las cuevas, y hubo una frase que dijo mi madre, que me sorprendió mucho, viniendo de ella, ya que solia ser poco reveladora, era como si hubiera cambiado en algo su personalidad. Ella nos dijo:”Tened en cuenta que, lo que veréis, no es de este tiempo, sino de tiempos pasados, es decir, tal vez podríais estar viendo quienes habitaban esas cuevas, cuando las almas primigenias se establecieron en ellas, asi que, si oís palabras que no entendéis, no es porque sea el idioma de las almas, es porque son lenguajes ya extintos”. Nos extrañamos mucho ante tal revelación de mi madre ¿Acaso volveríamos a los tiempos de Gramanthos momentáneamente, o a los tiempos de Tomas Enrique? Lo que mas nos extrañaba, era la actitud de mi madre, ya no tan callada como antes en estos asuntos que hablaba mas mi padre, quien era mas entendido de estos asuntos.
En ese momento, se lo preguntamos, el porque ahora era asi, y ella nos dijo:”Hijos míos, al haber alterado el pasado, alterasteis nuestro presente, el tiempo en que decidimos Eric y yo, venir aquí. Al haber rescatado a Elizabeth, antes de que la violaran, habéis hecho que, ese recuerdo, se borre de mi alma y, por lo tanto, yo tenga ahora una personalidad mas curiosa en lo que a investigación sobre las almas, se refiere”. Nos dimos cuenta de una cosa, no solo había cambiado ella, tambien mi padre, quien ahora esta escribiendo en otro diario, lo que estamos haciendo. Le preguntamos el motivo por el que lo esta haciendo, y nos dice:”Esto cuando volváis a vuestro tiempo, os servirá para derrotar a el imperio de Lerapena y Andromeda, puesto que no solo apunto lo que hacemos, tambien lo que experimentamos. Cuando volváis a vuestro tiempo, no seréis los mismos, tenedlo por seguro, cambiareis”. Mientras hablábamos, habíamos atravesado las frontera con el antiguo Electorado de Colonia, y ya íbamos en dirección hacia Suiza. El tren nos dejara en Berna, la capital, y luego nos dirigiríamos en carruaje hacia Lucerna, a pocos kilómetros de allí.
Se ha hecho de noche, y con ello, cenamos. Mientras seguimos hablando de donde estará la cueva en la que Tomas Enrique, descubrió las almas aquí, en el corazón de Europa. Nuestros padres piensan que esta cerca de las antiguas minas de cobre que utilizaban los celtas para crear sus primeras armas, aunque luego lo cambiarían por el hierro. Nosotros pensamos que es en el santuario de la cultura de Hallstatt, una cultura predecesora de la cultura celta, y que dio origen a la misma. Ya investigaremos donde es. Por lo pronto, debemos acomodarnos al poco espacio que hay en el tren para dormir y cenar, ya que no cenaríamos en el vagón restaurante, debido a que, en este trayecto cobran mas cara la comida. Al parecer, es un trayecto muy usado por franceses para acceder a Alemania. Mañana seguire.

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