Día CXXVI
Día 5 de noviembre del 1.861 a las 6:30 a.m.
Hoy, es el día de ir hasta Hamburgo. Debemos ir con la mayor
rapidez posible a la estación de trenes, para poder tomar el primer
tren hacia la ciudad alemana. Tomamos para desayunar algo de nuestras
provisiones, ya tendríamos tiempo de conseguir mas cuando
estuviésemos en el tren, ya que eso es lo que hemos venido haciendo
hasta ahora, tomar provisiones de los trenes y residencias temporales
en donde hemos estado. Después de esto, nos aseamos, y bajamos a
los carruaje que nos están esperando en la entrada de la hospedería
donde nos alojábamos. Le pedimos al conductor del mismo que sea
rápido en llevarnos a la estación, ya que perderíamos el tren
hacia Hamburgo y debíamos estar dentro de tres días. Era mentira
con abandonar Dánzig y llegar a Hamburgo en una semana, era mas que
suficiente para despistar a los siervos de Abaddon y de Andromeda,
que son los que, actualmente, mas nos persiguen. Me pregunto que
estará pasando en nuestro tiempo, en como habrán afectado todos los
sucesos que hemos alterado, y que alteraremos, en este tiempo, al
transcurso de la guerra con Egertog.
Llegamos a la estación en solo media hora, lo suficiente para
comprar el billete hacia Hamburgo, y que no nos pillen. Entramos, y
nos dirigimos a las taquillas. Cuando vamos a tomar el tren, me
parece ver a mis padres tomando el tren que los dirigirá hacia
Dinamarca. Algo me dice que, Henry, mi marido, los vera cuando este
en su pequeña travesía por el mar del Norte. Una vez montados,
observo mejor, ya que solo esta a un anden de distancia del nuestro,
y confirmo mis sensaciones, son mis padres, ¿Que estarán haciendo
aquí? De repente, me fijo en que llevan un libro, un libro que me
suena mucho. Se titula, Conocimiento Perdido, me acuerdo que
lo leí hace mucho tiempo. Ahora se porque están aquí, no solo
vinieron a refundar la orden, sino, tambien, a localizar las cuevas
que Tomas Enrique de Vigo, visito en su vida. Están buscando lo
mismo que mi hermano y yo. Ellos sabían que, Belial, nunca las fue a
buscar, no tenia fe en las almas primigenias, albergando una en su
interior. Así que, ellos, para compensar ese error de Belial,
decidieron venir a este tiempo a buscarlas. Debe ser que la fuente de
nuestros poderes, de lo que somos, no se encuentra en nosotros
solamente, tambien en como las almas primigenias, se comunican entre
si, formando una especie de mente colmena. De ahí que tengamos que
ir, en todas nuestras vidas, a esas cuevas.
La noche, esta cayendo, y con ella, empieza un nuevo viaje, otro
mas, a esta misión que tenemos que cumplir aquí, a esta misión,
que nos impusimos para poder restablecer la paz en nuestro tiempo, un
tiempo cada vez mas convulso, aunque cuando vinimos aquí, estábamos
ganándoles terreno, no es suficiente, si sabemos que esa malnacida y
vieja decrepita de Lerapena, aun esta extendiendo su mal, asi como,
todos los hijos bastardos de Abaddon, entre ellos, Andromeda. Mañana
seguire.
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