Día CXIX
Día 29 de octubre del 1.861 a las 6:30 a.m.
Seguimos en el vagón biblioteca encerrados, leyendo cada
libro al que nos hacia referencia el libro que nos leímos ayer. Para
lo único para lo que hemos salido es para cenar con mi marido y los
sheghios, y para tomar un poco de aire. Muchos de esos libros
explicaban cosas muy superficiales, casi no parecían ahondar mucho
en los tiempos prehistóricos, otros tantos mencionaban los totems,
pero casi como una mera anécdota de tiempos remotos. Hasta que
llegamos a dos que eran mas reveladores, estaban en español, un
idioma que entendíamos a la perfección, ya que, nuestros padres,
tenían una casa en ese país, concretamente, en la costa
mediterránea, y teníamos muchos parientes allí. Se titulaban Las
cuevas del norte: Un lugar de un poder ancestral y Conexión
con América: ¿Colon descubrió América por casualidad?, escritos
por Luis de Baiona y Tomas de Vigo, respectivamente. Los leímos con
detenimiento, mi hermano leía el de Luis, mientras yo, el de Tomas,
y vimos que había como aspectos en común, y un estilo casi
idéntico, por lo que pensamos que eran la misma persona, pero con
dos nombres.
En ellos, se explicaba como el autor, había estado recorriendo
distintos lugares, tanto de Europa, como de América. Guiado por las
leyendas que se contaban en su época, descubrió que, efectivamente,
esas almas primigenias, existían, y que hasta había experimentado
el haber sido poseído por una de ellas cuando fue al norte de
España, pero que, las mismas almas, le hicieron que recorriera mas
cuevas en Europa, y, por extraño que parezca, tambien le llevaron a
América, donde conocería a su esposa, y donde, cuando se metió en
el Templo del Sol, captó lo mismo que en las cuevas europeas, la
misma sensación, incluso sintió las mismas almas que en esa cueva
donde fue poseído. Una posesión que, palabras del autor:”No le
abandonaría nunca, incluso su esposa, una princesa mestiza de maya y
azteca, aunque con aspecto de ser nórdica, la tendría por el resto
de sus días”. Esto me hizo pensar en lo que nos dijo nuestro
padre en las guerras:”Siempre tendremos algo que ver con
América, una conexión espiritual”.
En ese momento, llegó mi marido, Henry, con Belial, nos
habian encontrado. Hablamos con ellos, resulta que desde que
empezamos a hablar de las cuevas, ambos se habian quedado inquietos
de lo que íbamos a hacer mi hermano y yo. Pero no podíamos
quedarnos asi, con esta duda acerca del poder real de los demonios.
Cuando, de repente, Belial dice:”Se que queréis ir allí, a
esas cuevas, pero yo os daré dos nombres, para que, cuando los
encontréis en ese lugar, saber quienes son, Gramanthos y Amathara,
son los que empezaron todo lo de las reencarnaciones, los primeros
antes de vuestros padres, antes incluso de mi, antes que los autores
de esos libros, que son tambien reencarnaciones anteriores a mi. En
realidad, es un solo autor, Tomas Enrique de Vigo, druida en la
clandestinidad, conquistador español en la vida cotidiana”. En
ese momento, salimos asombrados ante tal declaración, vamos a cenar,
y dormimos. Mañana seguire.