Capitulo XVI: La insurrección de las bestias
Belial, Satanachia, Eric y Erin, siguen su estancia en el
infierno, en ese páramo que parece mas una basta llanura de invierno
eterno, mas que el horno de las almas condenadas al tormento eterno,
ya sea por ser blasfemas, o por haber cometido actos impíos durante
sus vidas, aunque mas bien, parece un gran imperio de almas rebeldes
a Dios y a Abaddon, ya que hay muchos de los grandes filósofos,
librepensadores y humanos lucidos allí. Están divididos en casas,
en el norte, encontramos la casas de los filósofos y científicos,
al este, las casas de los políticos y sacerdotes, al oeste, las
casas de los artistas, y, por ultimo, el sur, las casas de los brujos
y hechiceros.
Todos parecen unidos en una especie de hermandad, como si solo
existiera paz y armonía en ese imperio gobernado en el centro, por
las casas de los maestros Ocultos y de los demonios. Pero, según los
mismos, en el infierno, cada región, tiene su nombre. A la región
de los científicos y filósofos, se la denomina como “Alethos”,
a la de los políticos y sacerdotes, “Deithos”, a la de los
artistas, “Ethanam”, a la de los brujos y hechiceros,
“Hud-Galdur”, mientras al central, a la de los demonios y
maestros Ocultos, se la llamaba “Mam-Mor”. Era el mas basto
imperio del mundo, a su lado, cualquier imperio de la Antigüedad,
seria un grano de arena. Era un deseo muy fuerte de Abaddon y de Dios
el poseerlo.
Entonces, ocurre algo que perturba la paz de los que allí habitan,
las bestias están empezando a rebelarse, y ni siquiera su madre las
puede calmar, parecen inquietas, como si algo, o alguien, las sacase
del estado de calma en el que se encontraban. Entonces, algunas
empiezan a transformarse en versiones corruptas de sus hermanas no
rebeldes, adoptando tonos negros o rojos, o características como
alas de murciélago. Entonces, Eric grita:
-¡Miradlas los cuerpos!-
-¿Por que Eric?-Pregunta Belial.
-Si llevan una marca de un compás, un sol y dos espadas cruzadas,
significa que siguen a los Tiemporios, a los de “El Despertar del
Tiempo-Responde el crononauta.
Entonces observan los cuerpos de las bestias y descubren que algunas
tienen esa marca y empiezan a preguntarse si hay algún espía entre
ellos que sirva a Abaddon y a Dios, que ha provocado esta rebelión
entre las bestias, aunque algunas se ve que no sucumbieron a las
promesas vacías de eses traidor, o de esa traidora. Así que,
empiezan a investigar quien pudo ser, pero no logran averiguar nada,
ya que todos los maestros Ocultos, los únicos que podían tener
acceso a ellas, son muy herméticos, y no quieren decir nada
directamente. Parece que algo saben, pero lo ocultan, como si fuera
un secreto inconfesable para ellos.
Hasta que, de repente, una maestra se levanta entre lloros y grita:
-¡Ya esta bien!¡No puedo ocultarlo mas!¡Fui yo, yo hice que los
hijos de Morghegera se rebelaran!¡Pero lo hice por amor!-
-¿Quien eres, traidora?¡Muéstrate!-Grita Belial con tono de
enfado.
Se quita la capucha y se muestra:
-¡Soy Lerapena! Hace muchos años, me enamore de Abaddon. Entonces
el me prometió hacerme su reina cuando terminase la guerra, pero
luego me desprecio, y se fue con su hija, bueno, con nuestra hija,
Siobhe, y tuvo una relación incestuosa con ella. ¡Los odio!¡Odio a
Siobhe y a Abaddon!¡Me traicionaron! Por eso vago entre este mundo y
el terrenal, es el castigo que me he impuesto por traicionar a los
míos, ya no soy digna de llamarme una Arganthia, de ser la guardiana
de la naturaleza-
-¡Lerapena!¡No digas esas cosas!¡El te traiciono a ti, como nos
traiciono a todos!¡Es su naturaleza!- Dice Ethoreu, que se descubre.
-Lerapena, tranquila, no pasa nada, estaba enfadado. Perdóname por
haberte llamado traidora, porque no lo eres, solo eres una mas que se
dejo seducir por ese malnacido de Abaddon. No tienes la culpa de
nada. Ademas, tal vez nos pueda servir eso para algo. Tu sabes que
habilidades tiene, asi que podemos saber a través de ti, que puntos
débiles tiene-Dijo Belial, ya con voz calmada.
-Belial, no es tan fácil, por lo menos para ti, tu no lo vencerás
en esta vida, pero esos dos que te acompañan, si, Eric y Erin
Brennan, los crononautas, los que tanto tu, como Satanachia, seréis
en un futuro cuando os reencarnéis. En esa vida nos volveremos a
ver, seré amiga de tu hija en esos tiempos. Solo ahí, es cuando
podrás derrotarlo-Dice Lerapena con aires de aceptación.
-¿Como que “amiga de mi hija en un futuro”?¿Acaso tambien te
puedes reencarnar?-Dice extrañado.
-No solo yo, todos podemos, hasta en esa vida, se reencarnaran
Lergheya y Morghegera, que serán tus guías en la penumbra. Yo
apareceré como tu maestra para poder vencer a Abaddon que, por aquel
entonces, se reencarnara en un peruano de nombre, Luis Tevez-Dice la
maestra de forma tajante.
Entonces, Belial y Satanachia miran a los crononautas y les dicen:
-Eric, Erin, esperamos que sepáis ser buenos aprendices de estas
maestras, porque luego, tendréis que vencer a Abaddon y a Siobhe-
-Lo seremos, es nuestro destino terminar con el reino de terror y de
odio de ellos dos, de esos malnacidos que han sumido al mundo en una
esclavitud casi eterna-Aseveran los crononautas.
En ese momento, se hace un silencio un poco incomodo, de esos que
parecen que se corta el aire con cada mirada, con cada gesto, que
hace ver que lo que se ha hablado allí, va a cambiar el destino de
todos y de todos, como si fuera el inicio de una nueva era para la
humanidad, para el mundo espiritual, para todos, ya que parece que el
mundo espiritual , y el mundo terrenal, están destinados a estar de
nuevo unidos por un puente, por una puerta que siempre va a quedar
abierta para aquellos que sean lo bastante atrevidos para cruzarla.
Esos dos mundos están destinados a unirse en uno solo, donde
Arganthios, mortales, demonios, y todo ser, espiritual y terrenal,
inmortal o mortal, sean hermanos para siempre, como la armonía de
una canción, que oigan todos en sus almas “La Gran Sinfonía
Universal”.
Ese silencio se interrumpe, cuando se oye como entra Morghegera en
la sala muy enfadada:
-¡Lerapena!¡Te voy a matar!-
-¡Morghegera! Tu no eres la mas indicada para hablar, ¿Hace falta
que te recuerde el como casi matas a tu hermana Lergheya, cuando
empezó la traición?-Dice Morsthanos.
-Es cierto, entonces no te haré nada, pero estoy muy enfadada por lo
que hiciste a mis hijos-Se calma la Oculta.
Entonces, todos se van a dormir, esperando un nuevo día....