domingo, 23 de abril de 2017

El Legado del Superviviente(Dia XC)

Día XC
Día 30 de septiembre del 2.061 a las 6:30 a.m.
Hoy he despertado, pensando en esas montañas, tal vez allí haya algo muy importante, pero no lo sabre, hasta que no vaya. Así que, por una vez en mi vida como Gran Maestra de la Orden, voy a cambiar el rumbo de mis expediciones. Se que las personas que me acompañan, se verán extrañadas ante tal decisión, pero debo hacerlo. Cuando terminemos de desayunar, se lo diré a mis hombres, a los hombres de mis hijos, y a los de mi suegro. Por suerte, no están muy alejadas de nuestra posición, en unas horas estaremos allí. Pero quiero investigar esas montañas, desde que era una niña, llevo soñando con esas montañas, y hasta ahora, no las había visto en la realidad, pensaba que eran alguna extraña ensoñación de las que tenia yo que, por aquellos años era muy fantasiosa, era parte de la personalidad que herede de mi madre, aunque ahora soy el balance perfecto entre el realismo casi enfermizo de mi padre, y la fantasía casi rozando la locura de mi madre. Aunque debo saciar mi curiosidad esta vez.
Después de un desayuno fuerte, nos dirigimos a las montañas, y vemos que hay una fortaleza en las mismas, aunque ahora esta casi derruida del todo, como si hubieran pasado miles de batallas en este lugar. Entramos en las misma, y observamos como un gran castillo se nos presenta ante nosotros, y decidimos entrar, con sumo cuidado, ya que algún espía de Egertog podría estar siguiéndonos los pasos. De repente, oímos unos pasos de alguien ajeno a nosotros. Nos giramos y vemos que es una mujer decrepita, una anciana. Le pregunto yo:”Anciana, ¿Como te llamas?”, ella me contesta:”¿No te ha hablado el crononauta de tu padre de mi, hija de Eric Brennan?”. La apunto con mi sable de plasma y ella me dice:”Tranquila, ahora soy inofensiva, mi poder fue diezmado con la edad. Soy Elizabeth Tepes, mas conocida por estos lares, como Lilith. Fui la tía de una de las reencarnaciones de tu padre, William Coleridge, mas conocido por aquí como Belial”. Entonces apago la fuente de energía del sable.
Ella, prosigue hablando:”¿Conoces a Morghegera, Shannon? Pues bien, aunque era la maestra en la oscuridad de tu padre, ella, lo traiciono. Se había enamorado de tu padre, pero sabia ella misma que tu padre estaba profundamente enamorado de tu madre. Así que urdió, un plan, drogo a tu madre, e intento seducir a tu padre, procurando que tu madre, lo viera besándola, para que tu madre, entrara en cólera y decidiera atacar a tu padre. Como sabrás, tu padre, al igual que William, es muy hábil en el manejo de las Disciplinas, de esas habilidades que ahora has desarrollado tu, por lo que veo, asi que no dudaría en defenderse y derrotar a tu madre, mas bien, en aniquilarla. Luego de eso, tu padre entraría en una gran depresión, culpándose de haber matado a tu madre. Pero, al parecer, tu padre no cayo en la trampa de esa arpía, porque sino, ahora quien gobernaría no serias tu, sino el hijo que Morghegera y tu padre, hubieran tenido, alguien como Egertog mas poderoso”. Estas palabras me dejaron en shock. Mañana seguiré.

sábado, 22 de abril de 2017

El Legado del Superviviente(Dia LXXXIX)

Día LXXXIX
Día 29 de septiembre del 2.061 a las 6:30 a.m.
El día esta muy gris, hay muchas nubes en el cielo, casi parece que va a llover, pero debemos seguir con nuestro camino, a pesar de las tempestades que nuestro camino, largo, si, pero que debemos hacerlo para que, de una vez por todas, podamos unir a todos los pleyadianos a nuestra causa de derrotar al imperio de Egertog. Mientras seguimos nuestro camino, podemos observar como la flota de mi marido, y la de mi abuelo, van en dirección a Galípoli, para presentar una primera batalla de aviso de lo que se acerca a Egertog, y su corte en Estambul. Pero no debemos confiarnos mucho, ya que pueden haber espías de Egertog por aquí, que nos entorpezcan el camino. Subimos mas ahora estamos rozando las costas del mar Negro, donde nos reuniremos con mis hijos mayores, y con mi suegro, para llegar a las aldeas pleyadianas que hay en los territorios rusos, y asi tener mas efectivos para la batalla en Estambul.
A las doce del mediodía, llegamos al mar Negro, en donde vemos un ejercito de unos miles de soldados apostados en una playa. Es el ejercito de mis hijos y de mi suegro. Por fin los veré despues de mas de dos meses que nos los veo. Bueno, a mi suegro desde hace mas, ya que las campañas en el norte contra los últimos reductos de los egertharaigh de esas regiones, lo mantuvieron muy ocupado. Su ultima batalla creo, si no esta mal la informacion que se me ha dado, fue hace un mes, y sus campañas empezaron desde antes de que yo me casara con Henry. Pudo acudir a nuestra boda, aunque siempre estaba atento a los mensajeros que llegaban a Oidreacht, por si acaso alguno le traía noticias de sus tierras acerca de las batallas que había. El único mensajero que llego, fue el día que regreso, y para decirle que la batalla de Malmö, había sido ganada, asi que mi suegro volvió muy tranquilo a su tierra natal. Es un buen hombre, se debe a su pueblo, no quiere que este sufra, lo cual es de mi profunda admiración.
Cuando bajamos por unas dunas, mi hijo mayor, Eric-Brannagh, nos ve a mi hermano y a mi, a su madre. Avisa a mi hija, Erin-Mairead, y a mi suegro, y van rápidos a abrazarnos y a besarnos. Mientras nos separamos, despues de estar un buen rato abrazados, nos preguntamos como estábamos, y nos ponemos a hablar sobre las hazañas de cada uno. Por lo que veo, mis hijos están orgullosos, es la primera campaña militar que hacen de forma totalmente independiente a mi o a su padre, y han salido victoriosos. Aunque tambien reparo en lo que les ha cambiado dicha campaña, los veo mas maduros, con el rostro mas marcado, con rasgos mas duros, fruto de varias noches sin dormir, y del cansancio acumulado en las batallas. En ese momento, mi hija, mientras cenamos, me pregunta, señalando a unas montañas:”Esos montes que se ven desde aquí, ¿Que albergaran?”, yo los miro y digo:”No lo se, hija mía, pero tal vez allí estén los hombres que buscamos”. Seguimos cenando, pero a mi me hacen pensar esas montañas, me resultan muy familiares a unas que nos describió mi padre. Mañana seguiré.

domingo, 2 de abril de 2017

El Legado del Superviviente(Dia LXXXVIII)

Día LXXXVIII
Día 28 de septiembre del 2.061 a las 6:30 a.m.
Hoy sera el gran día, el día en el que los dos grandes reinos hermanos, se unan bajo uno solo, bajo un solo estandarte, y que luchen contra el enemigo común, los orionitas, los egertharaigh. Desayuno algo fuerte, el día sera largo en la cueva de Tor-Unnuos, en la cueva sagrada de los pleyadianos en el este mundo. Luego me visto con las ropas que tenemos en la orden para los grandes eventos, ahora esta llena de polvo por el poco uso que se le hace últimamente. A decir verdad, llevamos desde hace una década y media sin tener un evento asi, los tiempos que corren, no son los mas adecuados para que se den. Entre la amenaza de Egertog, y la inseguridad que ha acuciado al reino de la orden, debido a que hay merodeadores al servicio de ese imperio del odio, y a que no hay una sola vía segura que nos conecte con los distintos territorios del reino, hacen que el comercio no fluya como antes de que Egertog llegara al poder. Pero hoy no debemos pensar en ello, hoy empieza una nueva era en el reino, que pasara a llamarse “Imperio de Angälorieth y Rheanecht”, debido a la unión de los dos reinos.
Entramos, de nuevo, en la cueva en la que entramos ayer para la limpieza del alma. En ese momento, mi abuelo dice unas palabras en su idioma:”Broch Inm Tor-Unnuos Ersheat Conhunthe”,que significa:”La sangre de Tor-Unnuos quiere unirse”. Entonces, aparece un altar, con una fuente vacía. En ese momento, el me indica que debemos hacernos heridas, y verter la sangre en la fuente. Lo hacemos, y el me dice que repita con el, unas palabras. Que son las siguientes:”Tor-Unnuos, Faeth Inm Samnos. Taecht Ohn, Piorf Shertepahia Tisja Conhunt”, que significan:”Tor-Unnuos, padre de todos. Te invocamos para que bendigas esta unión”. Luego de eso, lo echamos en una urna, y mezclamos las sangres con un poco de aceite y de incienso. Para luego quemarlo, y esperar a que se consuma todo. Mientras firmamos la union con nuestra sangre, y usamos lo que queda de la cremación, como sello para nuestro pacto, ya que se ha formado una especie de cera muy pastosa. Cuando terminamos, el grita a todos:”¡¡¡Saludad todos, a la primera gran emperatriz de Angälorieth y Rheanecht, Iridhrial II “La mestiza”!!!”. De repente, se levantan todos y corean mi nombre.
Bajamos la montaña, y Erhacos me dice que debe volver a Atenas, puesto que le esta esperando mi marido, para emprender la travesía hasta Estambul. Mor-Argbarth, me felicita por el nombramiento y se marcha hacia sus cuevas, aunque me dice que si necesito su ayuda, que se la pida. Mi hermano, aunque se le nota un poco de envidia, me felicita y me da un beso en la mejilla y me abraza, aunque me dice con su humor habitual:”Que no se te suba el cargo a la cabeza, porque sigo siendo tu hermano”. En eso, le digo, riéndome:”Tranquilo, que ya haré lo posible por darte algún cargo que calme mis infulas de grandeza”. Seguimos nuestro camino, y cuando se nos hace de noche, paramos. Mañana seguiré.

sábado, 1 de abril de 2017

El Legado del Superviviente(Dia LXXXVII)

Día LXXXVII
Día 27 de septiembre del 2.061 a las 6:30 a.m.
Nos hemos despertado con el ruido de las pisadas de alguien, de dos personas concretamente. Pensamos que es algún merodeador a las ordenes de Egertog, asi que salimos en silencio y con mucho sigilo para tenderles una emboscada y apresarlos, para sacarlos informacion. Cuando llegamos a su posición, y estamos a punto de abalanzarnos sobre ellos, Silvilia nos detiene:”Bajad las armas, son mis leales servidores, Corlaunos y Lereana. Si bien fueron leales a Abaddon, lo traicionaron, en su búsqueda de poder, y no os extrañéis, en la epoca de que ese violador, y asesino, gobernaba todo lo que ahora gobierna ese bastardo de Egertog, tambien había disputas de poder, y estos siervos, quisieron tener parte de ese poder. Ahora, al igual que yo, andan como proscritos, nadie los quiere en el imperio de Egertog, y comprendo que en el vuestro, aun menos, por ser un recuerdo de un pasado terrible, pero son mis servidores, asi que me acompañan”.
Nosotros, aunque a regañadientes, aceptamos eso y continuamos nuestro camino, aunque miro a mi hermano, el cual me adivina que quiero que los vigilen bien de cerca, puesto que oí a mi padre hablar de ellos, y no precisamente bien. En definitiva, no me fio de ellos. Estamos apunto de llegar a el Olimpo, y empiezo a ver a las dos comitivas reales de mis aliados, y futuros hermanos, en esta campaña. Erhacos, rey de los pleyadianos, y Mor-Argbarth, rey de los espectros, que ahora caminan juntos como si todas las rencillas del pasado, hubieran quedado resueltas. Nos reunimos en la base de la montaña, y subimos juntos hasta una cueva que allí se abre, una cueva que perteneció a los pleyadianos, y que la usaban como lugar sagrado. Entramos en la cueva, y observamos al fondo, un altar y una figura. Entonces, Erhacos, me dice:”Ese es el primer pleyadiano en este mundo, Tor-Unnuos, tu antepasado, Iridhrial II”. En ese momento, empezamos el ritual de la limpieza de sangre.
Primero, mi abuelo toma un cáliz que hay allí, y vierte un poco de sangre de su brazo, de una herida hecha con una daga, y recita una letanía que yo no logro entender muy bien, a pesar de entender el idioma. Luego, se la ofrece al rey espectro, que la bebe hasta la ultima gota. En ese instante, posa mi abuelo su mano en la frente del espectro, y recita otra, esta mas corta, pero igual de incomprensible. Mientras lo hace, veo que el espectro, y todos los otros espectros, comienzan a adquirir un cuerpo mas definido, a sentir que tienen cuerpo. De repente, una nube oscura, se apodera de la estancia, y sale por la cueva, hacia el exterior. En ese momento, el rey espectro se derrumba, cae al suelo y se levanta, y ve como sus viejas ropas, ahora son rellanadas por un cuerpo definido. La oscuridad que tenia, ya se ha ido, ahora solo queda su luz. Viene mi abuelo y me dice:”Si no has entendido nada, es porque he hablado en pleyadiano antiguo, un idioma que no dominas”. Maña seguiré. Sera el día de la unión de los reinos.

sábado, 25 de marzo de 2017

El Legado del Superviviente(Dia LXXXVI)

Día LXXXVI
Día 26 de septiembre del 2.061 a las 4:30 a.m.
Seguimos caminando hacia la puerta de Atenas, hacia donde saldremos para ir rumbo al norte, hacia Rusia, donde nos reuniremos con mi suegro y mis hijos mayores, ademas de con los pleyadianos de esa región. Debemos llegar hasta ellos, y avisarlos de que el reino pleyadiano, ha sido refundado y que se unan a sus hermanos. De repente, de una de las calles, sale una chica joven, a juzgar por su apariencia, de no mas de 25 años de edad. Nos detenemos, y la decimos:”¿Quien eres chica, y que haces despierta a estas horas?”. Entonces ella nos responde:”Soy Silvilia de Tesalia, hermana de Esthara II e hija de Esthara I la Potestad, quien fue violada vilmente durante años por Abaddon, el verdugo de la misma y de su familia entera. No deseo el poder, solo deseo la venganza y la justicia para mi familia y para mi. Vengo a unirme a vosotros, puesto que deseo matar al vástago, Egertog, de mi padre, Abaddon. Para asi, vengarme por lo que hizo a mi madre”. En eso, nos miramos mi hermano y yo, y accedemos a su petición, bajo una condición, y es que nos indique el camino mas directo hacia Rusia y hacia Estambul. Accede sin pensárselo mucho.
Pero antes, debemos ir al monte Olimpo, asi que ella, nos dice:”Según cuentan las leyendas, los primeros asentamientos de los espectros liderados por Mor-Argbarth, estaban allí. Ahora, según dicen, solo son los restos de la antigua fortaleza de los mismos”. En ese momento, pensamos que seria un buen lugar para dos rituales que los pleyadianos denominan como el “Gaelacth Brocthung” o “Limpieza de sangre”, un rito de limpieza de alma, y el “Conhunth Brocthis” o “Unión de sangres”, según decía mi abuelo, es el ritual que debemos hacer para unir los dos linajes, y asi, los dos reinos. Se que dije que no lo haría hasta que Egertog no muriera, pero pienso que la unión, hace la fuerza, y si queremos destruir a Egertog, debemos unirnos. Así que envió a uno de mis mensajeros, a que avise a Erhacos de que este dentro de unos días en el Olimpo, y a otro, para que avise a Mor-Argbarth, para el mismo cometido. Hace un rato que hemos salido de Atenas, y nuestra próxima parada, aunque momentánea, sera el monte Olimpo. La guerra se acerca.
A lo lejos, divisamos, ya con la luz clara de la tarde, el monte, tan majestuoso como las leyendas decían, desde los mitos que tan famosos le hicieron en el antiguo mundo, en el mundo que yo conocí cuando aun era una niña, antes de la primera Gran guerra de este nuevo mundo, del mundo que conocí desde ese día en nuestra casa, con mi padre oyendo la música que el oía de joven y sujetando una escopeta con las manos temblorosas por el miedo. Yo, aunque era una niña de apenas 11 años, sabia que el mundo, había cambiado para siempre. Ahora recuerdo todo lo que mi padre hizo por nosotros, y estoy llorando. El mundo que yo conocí de niña, se había terminado. No debo ponerme asi, ahora tengo una familia maravillosa, aunque es inevitable, porque he tenido que aprender a ser una superviviente desde muy joven, no he tenido una vida fácil, pero ¿Quien dijo que la vida lo fuera? Mañana seguiré.

sábado, 11 de marzo de 2017

El Legado del Superviviente(DiaLXXXV)

Día LXXXV
Día 25 de septiembre del 2.061 a las 6:30 a.m.
Hoy el día se ha levantado gris y frio, pero no por ello peor que otros que hemos pasado. A decir verdad, ya echaba de menos el frio, el calor veraniego no es algo que, precisamente, aguante muy bien, a pesar de haberme curtido en miles de batalla en el desierto, a la luz de sol y con apenas unos barriles de agua potabilizada. Nos levantamos, y desayunamos algo ligero, dentro de unas horas, partiré con mi hermano hacia Rusia, para reunirme con los pleyadianos de esas zonas. Pero antes, George, se me acerca, y me da un libro. Me dice acto seguido a dármelo:”Este libro me lo dio tu padre durante nuestras clases de espionaje: Me dijo que os lo diera a tu hermano y a ti, cuando estuvieseis solos. Decía que era para daros a conocer mas de su relación con vuestra madre y del pasado de Erin, vuestra madre”. Eso me hace pensar que es algo muy intimo, asi que llamo a mi hermano inmediatamente. También, pido a mi marido que nos deje a solas un rato, para “preparar el viaje”.
Llega mi hermano a donde estoy, y cierra la puerta detrás suya. Entonces, empezamos a leer:
“Hola hijos míos, se que esto es una especie de carta narrada, mas que un diario o unas memorias, pero he hablado mucho con vuestra madre desde que volvimos de ese viaje en el tiempo que hicimos a la epoca de Belial y Kristine, que ya lo sabréis, y hemos decidido contaros todos:
Veréis, aunque en mi diario que escribí cuando tenia vuestra edad mas o menos, dijera que vuestra madre era de mi edad. En realidad, esto no es asi, ella tiene diez años mas que yo, y era mi profesora de biología, aunque luego pudo presentarse para el titulo de enfermera. No solo hemos sido pareja, tambien hemos sido profesora y alumno durante un tiempo. Luego de unos años estudiando en la universidad, volví a verla, y me enamore de ella.
Antes solo pensaba que eran los pensamientos llenos de hormonas de un adolescente, pero no, sentía amor por ella y al parecer, ella tambien lo sentía por mi. Así que decidimos irnos a vivir juntos, a empezar una vida juntos, y luego de varios años asi, sin casarnos, decidimos teneros a vosotros. Ella por aquel entonces, tenia cuarenta y uno años, y yo, treinta y uno.
Y os preguntareis, ¿Que fueron de sus padres? Vereis, esos padres que os presentamos hace unos años, eran los padres biologicos de vuestra madre. Ella, estaba en una familia que no era la suya, la habian raptado cuando tenia dos años, y creció con ellos, pero sentía que no era su verdadera familia. Por eso cuando la preguntabais por su niñez, no guarda recuerdos, los tiene bloqueados de lo terrible que fue”.
Después de estas palabras que hemos leído, nos miramos y dijo mi hermano riéndose:”¡Vaya! Veo que a nuestro padre le gustaban las profesoras, por lo que se ve”, a lo que me rio yo tambien, pero le digo:”Pero fue muy paciente con nuestra madre, no lo debió pasar nada bien, siendo raptada”. Mañana seguiré, empieza nuestro viaje.

sábado, 4 de marzo de 2017

El Legado del Superviviente(Dia LXXXIV)

Día LXXXIV
Día 24 de septiembre del 2.061 a las 6:30 a.m.
Hoy me he levantado ya descansada, se nota que, aunque en el Bosforo, aun esta la presencia del enemigo, en las costas helenas se respira paz. Esta noche, despues de varias, por fin vuelvo a dormir en una cama decente, no en esas incomodas camillas de campaña en las que solíamos dormir desde hace meses. Ahora mismo, mi marido, me aconseja hacer una reunión familiar en el puerto, al margen de Andromeda. No queremos que se entere de nuestras intenciones. Me parece una buena idea, debido a que hay asuntos, que no deben ser oídos por personas ajenas a la familia, y menos cuando vienen de una conspiradora para alzarse con el poder del trono enemigo. Así que, despues de un desayuno ligero, ya que hoy no nos moveremos de Atenas, nos dirigimos al puerto, donde mi marido nos ha convocado cerca de uno de los barcos, al cual, le doy la señal de que hemos llegado. Entonces el, nos sube a uno de nuestros barcos, y nos enseña una piel muy dura y cálida, proviene de una de las bestias del Egeo, el Metalotheria. Se me ocurre usarlo para mejorar nuestros escudos y armaduras en invierno.
Mientras la reunión, mi abuelo le regala un manual de como implementar la tecnología pleyadiana a la navegación. Sonrió un poco, debido a que Erhacos, ya empieza a conocer a mi marido, pero mi sonrisa, es eclipsada por mis sentimientos de culpa al no decirle nada de la reunión con Andromeda. Al final, no puedo mas, y se lo confieso. Lo que me temía, se ha molestado, pero muestra al poco, comprensión, y cambia el gesto. En la misma, hablamos de separar a nuestros jóvenes espías, momentáneamente. Luego, eso, lo comunicamos a los que no estaban presentes en la reunión, aquellos que no son de nuestra familia. Sarah, ira con Andromeda, y George con mi marido, mientras Erhacos, ira por mar y se nos adelantara. Yo, junto con mi hermano, iré por el norte, antes de ir hacia Estambul, según me dijo Erhacos mientras íbamos a la reunión, debia avisar a los pleyadianos rusos de que se ha refundado el reino y que se unan. Aunque algo me dice que no solo me encontrare con ellos, porque he recibido noticias de que mi suegro y mis hijos, se han adentrado en algunos territorios del imperio de Egertog en Ucrania y Rusia.
Ahora se ha ido mi marido, lo mas seguro a devorar el manual, y Andromeda me mira y me dice:”Como no invadáis Estambul, el bastardo ese se rearmara e invadirá todo lo que habéis conquistado vosotros”. Eso que me ha dicho, me extraña, la noto muy ansiosa, demasiado, a mi parecer. Debo andarme con mucho cuidado con ella, porque no solo desea ver a Egertog, muerto, y a la decrepita de su madre, Lerapena, tambien desea alzarse con el poder. También me ha dicho que esta conspirando contra Lerapena, para encarcelarla en la misma prisión que esta su hermano, y me ha mencionado a otra hija ilegitima de Abaddon, Silvilia, que tambien desea lo mismo, arruinarle la vida a Lerapena, y ver a Egertog, muerto, aunque ella por venganza por matar a su madre y a su padrastro, no por poder. Mañana seguiré.