Día CXI
Día 21 de octubre del 1.861 a las 6:30 a.m.
Anoche oímos gritos desde el otro vagón, eran gritos de
dolor, estaban matando a alguien en el tren, pero debido a que no
podíamos salir de nuestro habitáculo, no supimos a quien, o lo que
es mejor, ver a los asesinos. Algo raro ocurría ahí, pero al no
poder hacer nada, decidimos dormir mas e investigar hoy. Ahora
estamos desayunando con Astartea y Rosier, a esta ultima, se la veía
muy preocupada por Zalir, no había aparecido en toda la mañana. Eso
era raro en ella, puesto que, según Rosier, solia ser muy puntual, y
que eso, la había enamorado de ella, entre otras cosas. Al menos,
estaba limpia, aseada y sobria, no como nos la habíamos encontrado
la primera vez. Desayunamos y acompañamos a las demonios a su
habitáculo, luego volveríamos al nuestro para planear todo de
nuestra estancia allí, y de como nos reuniríamos con Belial, ya que
hay demasiados siervos de Abaddon por allí, y aun habiendo parte de
los demonios tambien, no debíamos tentar a la suerte por solo
acelerarlo todo y llegar antes a Dánzig. Así que, nos levantamos y
nos dispusimos a ir con ellas hasta donde están.
Pero al llegar, vemos toda la estancia oscura, sin luz apenas, salvo
una rendija por la que entraba el aire del exterior, y se ventilaba
el lugar. Por ese motivo, quitamos una supuesta manta que tapaba la
ventana, para que pudiéramos ver todo. En ese momento, descubrimos
la fuente de los gritos de anoche, Zalir había sido asesinada, tenia
varios cortes con una arma punzante por su cuerpo, y signos de haber
sido violada en numerosas ocasiones, como eran restos de semen aun
frescos en el suelo. Entonces, Rosier, se dejo caer al suelo de
rodillas y rompió a llorar desesperada y desconsoladamente, había
perdido a su amante. Mientras, Astartea, corrió a abrazarla y a
consolarla. Nos miramos los cuatro, y dijo mi hermano:”Esto es
obra de Abaddon, lo conozco, asi de perverso es”. En ese
instante, vimos un mensaje en la pared que decía:
”El pago por tu traición, ramera del infierno, es ver a tu
amante sheghia, muerta y violada. No olvidamos como nos ayudaste con
tu hermana.
Firmado: Abaddon.
Pd: Sabemos que los hijos de tu hermana están contigo”.
Al leerlo Rosier, entro en cólera, y dijo:”¿Con que esas
tenemos, usurpador? Os ayudare en todo, y si, lo admito, mi envidia
por mi hermana, me llevo a ayudarlos a que la secuestraran, pero
ahora quiero ayudaros, hijos de Belial y Satanachia”. Sin
esperarlo, vimos unas aves surcando los cielos, eran gigantes, no
tenían la envergadura de las alas propia de un águila, ni de un
buitre. Entonces, Rufus nos explico:”Esos son los sheghios, se
han enterado de la muerte de Zalir. Al parecer, nos ayudaran con
Abaddon, y algo me dice que, ella, no era una sheghia común, era de
la nobleza de ese pueblo, asi que vendrán a vengarse por ella”.
Esto nos dio mas posibilidades para pensar en la reunión. Mañana
seguire.