Capitulo III:
El cónclave diabólico
Un
nuevo día ha comenzado en la vida de la pareja infernal, el tren se
ha parado en la frontera de Hungría con Rumanía. Están haciendo un
control rutinario de los pasajeros, por si acaso hay algún proscrito
o algún criminal al que se le ha retirado el permiso para viajar. En
este momento, Kristine y Belial, están nerviosos, se habían
escapado de Prusia sin permisos, no iban con la documentación
necesaria para ir hacia donde iban. Piensan que están solos, sin
nadie que les ayude en esos momentos. Baalberoth no puede ayudarles
mucho, ya que no tiene influencia sobre esos asuntos legales.
Pero, parece ser que alguien entre las sombras los oye, una persona
que si tiene poder para saber dominar esas situaciones. Es un hombre
de apariencia de monarca venido a menos, pero que, sin embargo,
todavía tiene mucho poder entre los suyos. Al principio, ninguno
sabe quien ese hombre, pero luego de verlo de forma mas
detenidamente, se dan cuenta de quien es. En este mundo se llama
Jean-Jacques Baudelaire, pero en el mundo espiritual, es un demonio
que tiene el nombre de Astaroth, el gran conocedor de los asuntos
mundanos, el que tiene mucha influencia sobre reyes, políticos,
incluso en Belial, que recuerda que fue el quien le enseño a como
ser un buen político y a ser transgresor.
Entonces, el guarda les pide amablemente, que les muestre sus
documentos:
-Señores, señorita, podrían enseñarme los documentos, por favor-
En eso van a las maletas y a los macutos que llevan, y se
sorprenden, resulta que Astaroth había metido documentos falsos,
pero que apenas se les notaba su falsedad, tanto es así, que ni
siquiera el guarda los sabría diferenciar a simple vista:
-Aquí tiene usted, esperemos que estén en regla-Dice Astaroth.
Aunque con recelo, el guarda observa los documentos y ve que todo,
aparentemente, están bien, que no hay errores, ni nada que pueda
hacer ver que eso documentos son falsos o que están caducados:
-Están en regla, disculpen las molestias, pero, ya saben ustedes,
estamos en tiempos difíciles y no se puede saber si, quienes
llevamos en estos trenes, son buscados por la justicia o son posibles
hombres que van a formar revoluciones a donde se dirigen-Explica el
guarda.
-No se preocupe, buen hombre, es normal, no podemos fiarnos de nadie
en estos tiempos tan oscuros y convulsos-Replica Astaroth, mirando a
Belial y sonriendolo.
En ese instante, el guarda se va y deja de nuevo en paz a los
enamorados, a Baalberoth y a Astaroth. Entonces Belial, incrédulo
por encontrar a su padre en ese lugar, le pregunta:
-Padre, ¿Como me has encontrado, si hace años que no os envió una
carta?-
-Hijo mio, no hace falta saber demasiado de ti como para saber que
tu, irías a buscar a la mujer de tus sueños que, por cierto, veo
que es muy hermosa, mas que Rosier-Astaroth responde en un tono un
poco picaresco.
-Gracias Astaroth, o ¿Mejor dicho suegro?-Replica Kristine en un
tono jocoso.
-Llámame suegro que, por cierto, se que mi hijo ya te ha
transformado en alguien como nosotros-Afirma Astaroth.
En ese momento, llegan a Rumanía, donde los reciben con un carruaje
con un aspecto un tanto oscuro y tétrico, parecía que estaba sacado
de las novelas a las que Kristine estaba enganchada desde que tenia
once años. Cuando se meten en ella, ven a una mujer que tenia
apariencia de tener unos cuarenta o cuarenta y dos años mas o menos.
Vestía un vestido negro con un faldón rojo. Llevaba puesta encima
una capa negra, la cual tenia una capucha amplia. La mujer tenia un
aspecto pálido, casi cadavérico. Su pelo era negro como el
azabache, sus ojos eran de color miel, aunque tenían algunos
destellos rojos.
Entonces, la mujer empieza a hablar:
-Bienvenidos a Rumanía, queridos míos. Hola Kristine, me alegra
conocerte y ver que ya no eres una mortal. Tranquila, mi hija,
Rosier, no te dará problemas, eres como yo, te ayudare a que ella no
se entrometa en tu relación. Por cierto Kristine, eres hermosa, muy
hermosa, me recuerdas a mi cuando estaba en esa cárcel del Mar Rojo
en la que me puso el tirano de Dios y fui transformada por mi amado
marido, Asmodeo-Dice Lilith, con cierto aire misterioso.
-Gracias Lilith, eres muy amable-Dice Kristine, aunque con miedo.
-De nada, pero no suelo ser amable con las personas, ya sabes, Dios
no lo fue conmigo, ese misogino pretendía que fuera sumisa a mi
ex-marido, Adán, pero yo soy una igual a el, bueno, lo era, ahora
vivo en la oscuridad y soy feliz en ella, tengo un marido
maravilloso. Ademas, gracias a las “Disciplinas”, he alcanzado un
nivel de poder que nadie se puede imaginar, ya aprenderás a
controlarlas, mi sobrino, Belial, es muy virtuoso con ellas y sabe
enseñarlas, le enseño a su hermano Baalberoth a utilizarlos-Lilith
replica.
-¿Que son las “Disciplinas”?- pregunta Kristine.
-Kristine, te lo explicare- Entonces Belial empieza a contar una historia:
“Cuando te transforme en demonio, no solo te casaste conmigo
delante de todos los demonios del infierno, tambien te hundiste en la
oscuridad, decidiste vivir en ella por siempre y para siempre. Pues
veras, cuando haces eso, una serie de capacidades empiezan a
desarrollarse en ti, algunos las consideran anti-naturales, pero no
lo son, son mas naturales de lo que piensan. Tu como nadie sabes que
antes de que Dios “creara” el mundo, había solo oscuridad. Pues
bien, en esa oscuridad ya habitaban unos seres, llamados “Los
ocultos”, ellos son los que fueron dioses en las antiguas culturas
precristianas, Zeus, Dagda, Odin, Ra, Enki, etc.
Pues ellos fueron los primeros en acceder a esas capacidades. Cuando
Dios “creo” el mundo, en realidad, no lo creo, solo lo ilumino
con su luz, aunque el, era un igual entre “Los ocultos”, pero
dominaba unas “Disciplinas” que no eran muy comunes, las de la
luz. Entonces cuando Lucifer y sus seguidores, entre ellos yo, su
nieto, nos rebelamos ante el, era porque el nos negaba siempre que
existiesen otras que las que el nos había enseñado. Pero cuando
vimos que, vosotros, antes de venerarlo y alabarlo, teníais como
dioses a otros seres con capacidades como nosotros, pero de distinta
naturaleza, empezamos a desear a tener dichas capacidades para
nosotros. Entonces, muchos de nosotros, empezamos a buscar a esos
seres, y nos internamos en la oscuridad.
Cuando los encontramos, empezamos a aprender de ellos esas
“Disciplinas” que nos fueron negadas por nuestro creador, Dios.
Fue entonces cuando comenzamos una guerra celestial entre los
rebeldes, es decir, nosotros, los cuales habíamos aprendido esas
“Disciplinas”, y los sumisos a Dios. Cuando fuimos derrotados,
nos exiliaron a la oscuridad del mundo, lo cual, al contrario de
entristecernos, nos alegro mucho, ya que podíamos seguir aprendiendo
de “Los ocultos”.
Fue cuando descubrimos que una de esas capacidades era que podíamos
transformar a seres mortales, en seres como nosotros, mediante el
consumo mutuo de sangres, es decir, mediante ritos vampiricos. Esa
capacidad es la capacidad que use contigo y que Asmodeo uso con
Lilith, para convertirla en su esposa”.
Kristine, ante la historia que le acaba de relatar, quiere
respuestas:
-¿Conoceré a esos seres, mi amado Belial?-
-Si, mi adorada Kristine, los conocerás justamente en el cónclave
al que vamos, puesto que es una reunión muy importante esta vez.
Estamos organizando la destrucción del mundo civilizado, para
volverlo a sumir en la oscuridad y, así, que el reino de “Los
ocultos”, se restablezca y esta vez sea eterno- Responde Belial.
Después de la conversación, hay unos momentos de silencio hasta
que llegan al castillo que
tiene Lilith. Es un castillo que, a primera vista, podría parecer un
castillo en ruinas, luego se descubre que no es así, solo es la
fachada que se veía desde el carruaje, una fachada que parecía
ruinosa, como si una guerra hubiera pasado en sus grandes muros de
piedra. Cuando están a punto de entrar en el castillo, unos guardas
de aspecto raro, como sacados de las leyendas que por allí corrían
como la pólvora de los cañones en las guerras. Tenían aspecto de
lobos antropomórficos, pero hablaban como humanos.
Eran licantropos, hombres-lobo específicamente. Uno de ellos se les
acerca y mira quienes somos los que vamos en ese carruaje. Pero, al
ver a Lilith, se echa para atrás y avisa a sus compañeros de
guardia de que la dueña ha llegado, dejándolos entrar. Al entrar,
todos los allí presentes se quedan en un silencio muy incomodo, no
saben quienes han llegado. De repente, un ser con aspecto cadavérico
grita en la sala y avisa al resto de nuestra llegada. Entonces,
Rosier mira a Kristine con cierto recelo y envidia que no puede
ocultarla. Es mas hermosa que ella, parece un rayo de luz entre tanto
ser oscuro.
Entonces, un hombre se levanta de su asiento y dice a los asistentes
al cónclave: “¡Vayan sentándose en sus asientos, la reunión va
a empezar, mis queridos caballeros y mis amadas damas!”. Se sientan
todos según como han sido establecidos los asientos en esa reunión.
Kristine y Belial, al ser pareja, se sentaran juntos, al igual que
Lilith y Asmodeo. El hombre vuelve a decir:
-Damas y caballeros, estamos aquí reunidos en este cónclave, para
debatir ciertos asuntos acerca de como provocaremos que nuestros
amados maestros, los primeros seres en tener estos dones que tenemos
ahora, vuelvan a ser los amos y señores del mundo. Pero antes,
quería presentaros a la nueva pareja que hay entre nosotros, mi
nieto, Belial, y su amada esposa y recién transformada en alguien
como nosotros, Kristine. Esperemos que la oscuridad, sepa ser
benevolente con esta pareja, dando paso a una nueva generación de
seres enseñados por los maestros, por “Los ocultos”-
-¡Hagamos una orgía en su honor, en honor de la nueva pareja!-Grita
Asmodeo.
-¡No! ¡No deseo hacerla, ya me conoces tío!- Le replica Belial.
-¡Ya lo se, sobrinito! Lo decía por nosotros, que hace años que no
tenemos. A vosotros, os tenemos reservados unos aposentos para que
podáis ejercer vuestras artes amatorias-Dice Asmodeo de forma
humorística.
-¡No haremos nada, hijo mio! No hasta que no resolvamos el asunto
que nos ocupa ahora mismo- Corta la conversación Lucifer con su voz
de demonio.
Asmodeo se calla despues de oír esa voz de parte de su padre,
parece que esa voz logra calmar los ánimos lujuriosos de su hijo. La
reunión transcurre con mucha tranquilidad, donde se decide que,
Belial, forme una gran revolución en Europa, ya que ese es el primer
objetivo que el cónclave ha establecido, por ser el centro de poder
de muchas grandes potencias de la humanidad de esos años,
desestabilizando la política y la economía mundial, para luego, ir
proclamando reinos de los maestros en las tierras sublevadas. Luego,
su padre, Astaroth, hará que se introduzcan falsos clérigos en la
Iglesia, corrompiendola. Posteriormente, aconsejara mal a los
monarcas, haciéndolos que empiecen a cobrar impuestos cada vez mas
altos y declarando guerras absurdas.
Luego, empieza la orgía. Belial y Kristine ven en ella toda suerte
de relaciones sexuales, tríos, parejas de cuatro teniendo sexo. Al
fondo, ven a Rosier, teniendo sexo lesbico con una mujer de unos
cuarenta años, donde ella se lamen mutuamente los clítoris y están
metiéndose varios dedos en su vagina y su ano, gimiendo de placer,
retorciéndose como locas poseídas por el deseo. Ese espectáculo
hace que los dos amantes empiecen a excitarse, así que suben rápido
a los aposentos que se les reservo para su intimidad.
Es una habitación enorme, pero hay algo muy curioso en ella, hay un
espejo en ella. De repente, una figura oscura aparece y les dice:
-Aprendices, esta noche no tendréis sexo, mañana sera vuestro rito
de iniciación. Tu, Belial, te convertirás en maestro, has
demostrado mas que tu padre, y que tu abuelo, tu dominio en las
“Disciplinas”. Eres como nosotros, y, al haber transformado a tu
esposa en alguien como tu, le has transferido esas destrezas y ella
tambien lo será-
-¿Quien eres?- Dice la pareja al unisono.
-Soy Dagda, uno de los que vosotros llamáis “Los ocultos”-Dice
la sombra materializándose en un hombre.
Entonces, se van a dormir, para esperar un nuevo día, un día donde
Belial y Kristine, dejaran de ser demonios, para convertirse en parte
de “Los ocultos”.