sábado, 7 de abril de 2018

El Legado del Superviviente(Dia CXXXIV)

Día CXXXIV
Día 14 de noviembre del 1.861 a las 6:30 a.m.
Salimos de la cueva y unas personas inesperadas, salen a recibirnos. Los conocemos muy bien, tanto es asi, como que nos hemos enfrentado a ellos en mas de una ocasión en nuestro tiempo. Son Lerapena y Egertog, madre-abuela e hijo, los que atormentan el mundo en nuestro tiempo, salvo Egertog, que lo matamos. Ellos nos miran y dice Egertog:”Vosotros matasteis a mi padre, ahora yo voy a vengarme de el, y de todos los que habéis matado de sangre orionita”, a lo que responde mi hermano:”Se que no venís solos, ¿Pensabais que eramos ingenuos y nos lo íbamos a creer como necios?”, y de repente, echa unos rayos espectrales hacia nuestros lados, masacrando a todos y cada uno de los hombres de Egertog y de Lerapena que habian venido a matarnos. Vuelve a hablar:”Ahora estáis solos contra nosotros, no podéis marcharos, porque no lo permitiremos”. Mira a nuestro padre y a mi, y formamos una muralla de energía espectral oscura, impidiendo su huida. Ellos, torpemente, intentan ocultarse en la oscuridad, pero mi madre, sabe como revelarlos ante nosotros, tiene la capacidad de ver a través de la oscuridad con lo que entre los pleyadianos se conoce como Caminos del invidente o Sheeyoth Sendt.
Intentan abalanzarse contra nosotros, pero no pueden, repelemos cada ataque, solo nos hieren un poco en las piernas, pero no perdemos movilidad. Luego, atacamos nosotros, al principio, muy torpes, porque vienen muy rápidos por los lados, pero, posteriormente, captamos que tienen un patrón de ataque, hacen cada dos ataques individuales, uno a la vez. Sabiendo eso, esperamos a que nos ataquen los dos, y les obligamos a que colisionen entre si, para herirse mutuamente. Lo hacemos moviéndonos rápidamente, y paramos los ataques en seco. Cuando conseguimos nuestro objetivo, observamos que Lerapena, ha sufrido el mayor daño, ya que no puede moverse. Impedimos que se levante, y mi hermano, hace su disciplina asesina con ella, matándola. Luego, vemos a Egertog, que cojea de una pierna. En este caso, soy yo quien hago la disciplina, matándolo en el acto. Finalmente, y para evitar que sus almas, no vuelvan por muchos años, quemamos sus cuerpos en una hoguera.
Mientras se queman, yo, pensando en Rosier, pensando en que castigo tendrá por su traición a Belial y Elizabeth, pregunto a mi padre:”Oye papa, ¿Te acuerdas de esa leyenda que circulaba por nuestra familia sobre la traición de la hermana de nuestra tatarabuela?”. Mi padre me mira y me dice:”No fue leyenda, fue cierta, y termino siendo asesinada, a petición suya, por Belial, producto de las provocaciones de ella hacia el. Pero eso, nunca lo hemos contado, porque vuestro abuelo, os mataría si supiera que os lo he dicho, ya que es algo que nunca ha querido contar. Para el, siempre ha sido un episodio negro en la historia de nuestra familia. Todo esto lo se por mi cuenta, investigando cuando el abuelo, no miraba en sus cosas”. En ese momento, yo no pregunte mas, ya sabia lo que quería saber. Mañana seguire.

No hay comentarios:

Publicar un comentario