sábado, 21 de abril de 2018

El Legado del Superviviente(Dia CXXXVI)

Día CXXXVI
Día 16 de noviembre del 1.861 a las 6:30 a.m.
Esta noche he tenido un sueño muy raro. Soñaba que habíamos vuelto a la cueva, y volvíamos a ver a los recuerdos de Tomas Enrique y de Itayetzi, pero esta vez ellos nos hablaban de una manera mucho mas criptica, nos decían que, para solucionar lo que nos pasaba en el presente, debíamos “reparar el daño hecho”. Yo no se como interpretar estas palabras, ¿A que daño se refieren? Que yo sepa, el único daño que se ha hecho, es el que Abaddon lleva haciendo toda su existencia. De repente, mi padre se levanta, y le pregunto por ese daño, a lo que el me dice:”¿Te acuerdas de lo que hizo Gramanthos en las frentes de esos vampiros?”, a lo que yo asentí y el siguió:”Ellos no eran unos simples vampiros, eran Abaddon y sus siervos en aquella época. Al marcarlos de por vida a que fueran almas ligadas a este mundo, tambien, sin quererlo, y fruto de su odio y orgullo, ligo tambien el mal de las mismas al mundo. Lo que debemos hacer, no es solo matarlas, sino desligarlas de este mundo, y la única forma de hacerlo, es cerrando los círculos en sus frentes, para así, que ellos ya no puedan volver nunca”.
En ese momento, comprendí lo que era ese daño, nosotros, llevamos milenios siendo como ellos, siendo igual de orgullosos que ellos, lo que debemos hacer es limpiar todo rastro de orgullo, para poder eliminar el mal del mundo. Pero, ¿Como lo haremos? En ese instante, mi madre me dice: “Tranquila, que se la forma. Se donde están sepultados Abaddon y Siobhe. Solo tendremos que ir allí, y ponerles un circulo cerrado con un punto, para desligarlos. Están sepultados en uno de los puntos que visitaremos ahora, en este tiempo, pero en el nuestro. Ellos están sepultados en Santiago de Compostela. Los sepultaron allí Egertog y Lerapena, por orden expresa de Abaddon. Debajo del antiguo cementerio, hay una cripta, en esa cripta, están sepultados todos los grandes orionitas que han pasado por este mundo. No te preocupes, no pueden despertarse de ninguna manera, puesto que son sus cuerpos los que están allí, no sus almas”. Entonces, ahí comprendemos el motivo que nos ha llevado a que, siempre, tuviéramos que reencarnarnos, no es por Abaddon, no es por nadie de su linaje, sino, es por un tema de limpieza del alma, de una purga de sus errores pasados, por eso estamos aquí.
Ahora estamos a punto de entrar por la Occitania, luego pasaremos por Marsella, y de ahí, atravesaremos los Pirineos, para alcanzar la Barcelona del s. XIX, una Barcelona que era la ciudad mas avanzada de toda España por aquellos años, aunque, despues de la guerra que sucedió cuando yo era una niña, solo quedó reducida a polvos y cenizas. Ya no es la ciudad exuberante que antes era. Pero esto es lo que pasa cuando haces que los seres humanos se enfrenten entre si, cuando la culpa de todo esto, eres tu, pero en una vida pasada, donde te pudo el orgullo, y no fuiste capaz de reconocer la dignidad de tu rival, que aun teniendo métodos poco ortodoxos, supo presentarte batalla. Mañana seguire.

sábado, 14 de abril de 2018

El Legado del Superviviente(Dia CXXXV)

Día CXXXV
Día 15 de noviembre del 1.861 a las 6:30 a.m.
Seguimos bajando por la ladera de la montaña hacia la primera estación de trenes que encontramos. Sabemos que no andarán muy lejos los siervos de Abaddon, ya que vendrán para recoger los cadáveres de Egertog y Lerapena. Así que, nos ponemos en marcha y rápido, antes de que el sol salga del todo tenemos que haber salido de Lucerna con destino España, ya que allí, esta la casa de Tomas Enrique, y queremos saber que es el, en toda esta historia que lleva siglos, atormentando a nuestra familia. Estamos bajando tan rápido y seguro como podemos, ya que no queremos llegar con ninguna lesión al tren. Nos falta poco para llegar, solo unos metros mas. A medio kilómetro vemos como los siervos de Abaddon, suben la montaña para llevarse los cadáveres. A la cabeza va Andromeda, pero a ella no la mataremos aun, aunque si que la daremos un susto, para que sepa que, con nosotros, no se juega. Le hemos dejado una proyección espectral nuestra, con eso, aunque sea, la debilitara, puesto que hasta las proyecciones espectrales son mas poderosas que ella.
En este momento, deben de haberse encontrado con ellas y las intentaran combatir. Nosotros ya hemos llegado al tren, y hemos sacado el billete hacia España. Nos iremos a Barcelona, y de allí, tomaremos otro hacia Madrid, con el fin de que lleguemos a la ultima casa de Tomas Enrique, la casa donde crio a sus hijos junto Itayetzi, que esta junto a lo que es la Plaza Mayor de Madrid. Aunque sabemos que unos descendientes de Tomas Enrique, aun viven allí, pero ya son ancianos. Los últimos descendientes mas jóvenes que tienen Tomas Enrique e Itayetzi, en este tiempo, son Belial y Elizabeth, y los hijos de estos, ya que ambos, tienen como antepasado común a ellos dos, solo que desapareció el antiguo apellido que tenían cuando su familia emigro, en primer lugar a Irlanda, y luego, a Inglaterra. Los antiguos apellidos eran De Vigo y México, y los hijos que sobrevivieron, el que escapo, era Guillermo De Vigo y México, que paso a llamarse en Irlanda como William Vigo, pero solo tuvo hijas, y una de ellas se caso con un lord ingles llamado Michael Coleridge, y otra con un lord escoces llamado George McCallan.
Esto lo se por la multitud de escritos que los descendientes de Tomas Enrique dejaron en su honor, con lo que yo pude reconstruir parte del árbol genealógico familiar. Ahora mismo, estamos en el tren. El viaje durara unos cuantos días, los suficientes como para que pueda escribir algo sobre lo que hemos vivido en la cueva, como forma de anexo a este diario que, tu, leerás en alguna ocasión y quiero que seas tambien participe de mis investigaciones. Aunque creo que no solo hemos hallado conocimiento en esas cuevas, tambien un poder superior, del cual haré uso en algún momento de esta aventura que empece a escribir hace 135 días, y que me ha llevado a vivir estos momentos tan raros para algunas personas y que, para mi, son de lo mas normal, puesto que los hemos vivido siempre en mi familia.

sábado, 7 de abril de 2018

El Legado del Superviviente(Dia CXXXIV)

Día CXXXIV
Día 14 de noviembre del 1.861 a las 6:30 a.m.
Salimos de la cueva y unas personas inesperadas, salen a recibirnos. Los conocemos muy bien, tanto es asi, como que nos hemos enfrentado a ellos en mas de una ocasión en nuestro tiempo. Son Lerapena y Egertog, madre-abuela e hijo, los que atormentan el mundo en nuestro tiempo, salvo Egertog, que lo matamos. Ellos nos miran y dice Egertog:”Vosotros matasteis a mi padre, ahora yo voy a vengarme de el, y de todos los que habéis matado de sangre orionita”, a lo que responde mi hermano:”Se que no venís solos, ¿Pensabais que eramos ingenuos y nos lo íbamos a creer como necios?”, y de repente, echa unos rayos espectrales hacia nuestros lados, masacrando a todos y cada uno de los hombres de Egertog y de Lerapena que habian venido a matarnos. Vuelve a hablar:”Ahora estáis solos contra nosotros, no podéis marcharos, porque no lo permitiremos”. Mira a nuestro padre y a mi, y formamos una muralla de energía espectral oscura, impidiendo su huida. Ellos, torpemente, intentan ocultarse en la oscuridad, pero mi madre, sabe como revelarlos ante nosotros, tiene la capacidad de ver a través de la oscuridad con lo que entre los pleyadianos se conoce como Caminos del invidente o Sheeyoth Sendt.
Intentan abalanzarse contra nosotros, pero no pueden, repelemos cada ataque, solo nos hieren un poco en las piernas, pero no perdemos movilidad. Luego, atacamos nosotros, al principio, muy torpes, porque vienen muy rápidos por los lados, pero, posteriormente, captamos que tienen un patrón de ataque, hacen cada dos ataques individuales, uno a la vez. Sabiendo eso, esperamos a que nos ataquen los dos, y les obligamos a que colisionen entre si, para herirse mutuamente. Lo hacemos moviéndonos rápidamente, y paramos los ataques en seco. Cuando conseguimos nuestro objetivo, observamos que Lerapena, ha sufrido el mayor daño, ya que no puede moverse. Impedimos que se levante, y mi hermano, hace su disciplina asesina con ella, matándola. Luego, vemos a Egertog, que cojea de una pierna. En este caso, soy yo quien hago la disciplina, matándolo en el acto. Finalmente, y para evitar que sus almas, no vuelvan por muchos años, quemamos sus cuerpos en una hoguera.
Mientras se queman, yo, pensando en Rosier, pensando en que castigo tendrá por su traición a Belial y Elizabeth, pregunto a mi padre:”Oye papa, ¿Te acuerdas de esa leyenda que circulaba por nuestra familia sobre la traición de la hermana de nuestra tatarabuela?”. Mi padre me mira y me dice:”No fue leyenda, fue cierta, y termino siendo asesinada, a petición suya, por Belial, producto de las provocaciones de ella hacia el. Pero eso, nunca lo hemos contado, porque vuestro abuelo, os mataría si supiera que os lo he dicho, ya que es algo que nunca ha querido contar. Para el, siempre ha sido un episodio negro en la historia de nuestra familia. Todo esto lo se por mi cuenta, investigando cuando el abuelo, no miraba en sus cosas”. En ese momento, yo no pregunte mas, ya sabia lo que quería saber. Mañana seguire.

sábado, 24 de marzo de 2018

El Legado del Superviviente(Dia CXXXIII)

Día CXXXIII
Día 13 de noviembre del 1.861 a las 6:30 a.m.
Seguimos inmersos en esta visión que nos proporciona la cueva. Ahora estamos viendo el como entierran a los que pertenecen a la tribu rival. Vemos a Gramanthos, enterrando al líder de la tribu rival, aquel que intento asesinar a Amathara, le esta quitando sus pertenencias y las esta rompiendo, por lo que se ve, es un gesto simbólico de desprecio y de rivalidad eterna(como la que tienen Abaddon y mi padre). También, en su frente, le pone un símbolo de un circulo inacabado. Entonces, aparece Tomas Enrique y dice:”Eso que acaba de hacer, es para decir a los espíritus de la naturaleza que nunca encontrara reposo en la otra vida, que siempre sera una alma sin descanso, y que su poder, esta atado a su sed de sangre. Es decir, lo esta marcando como un vampiro, no solo de sangre, también de flujos espirituales. Eso lo hacen para designar, que totems están corruptos y cuales no. Por ejemplo, si miráis a los de su tribu, tienen el circulo acabado y un punto en el centro, como símbolo de que pueden encontrar reposo en la otra vida”. Eso, nos hace ver que, entre tribus, había una rivalidad mas cruel de la que nos pensamos.
Les seguimos, están emigrando, pero, ¿Hacia donde? El chaman señala un sentido de la marcha, vemos que se dirigen al valle, al parecer, allí hay lo que ellos necesitan para pasar el poderoso invierno. Aunque vemos a unas personas hablar de lo que parecen, tiempos antiguos, señalan al sur, parece que ellos, antes de las nieves, de la glaciación, vivían en el sur, en plenos Alpes suizos, pero que, debido a las inclemencias climatológicas, tuvieron que emigrar al norte, a tierras mas llanas y con menos probabilidades de aludes. Salen de allí, y vemos como un lobo los acompaña, no es hostil a ellos, simplemente, les acompaña en el camino. Por lo que se ve, ya han aprendido a domesticar lobos, que luego se volverán en perros. Ahora aparecen varios detrás de este, ¿Sera que tienen una manada entera domesticada? Todos se acercan a Gramanthos y a Amathara, como si pareciera que, ellos, son de la misma manada. En ese momento, aparece Itayetzi y nos dice:”Eso ocurre, porque ellos, ahora no son simples humanos, ahora son lobos y humanos al mismo tiempo, sus almas lo son, y siempre lo serán, aunque pasen milenios, siempre serán lobos. Son los primeros licantropos”.
Entonces, de repente, vuelve la oscuridad de la cueva, y ellos, Tomas Enrique e Itayetzi, dicen:”Ahora conocéis el origen, ahora sabéis de donde viene esa rivalidad que lleva atormentando a vuestra familia por generaciones. El, aquel que vosotros llamáis Abaddon, fue marcado por ti, Eric Coleridge, como su rival, pero tu, tienes una ventaja, siempre encontraras reposo cuando tu cuerpo muera, el no puede, lo marcaste para siempre. Solo podrás derrotarlo, si tambien destruyes su alma, puesto que el, al no hacerlo, puede poseer otros cuerpos. Así que, tened cuidado, porque el alma de ese hombre, siempre estará atada a este mundo, al mundo terrenal, jamas podrá ir al mundo espiritual”. Con esto, salimos de la cueva. Mañana seguire.

sábado, 17 de marzo de 2018

El Legado del Superviviente(Dia CXXXII)

Día CXXXII
Día 12 de noviembre del 1.861 a las 6:30 a.m.
Seguimos observando la escena en la cueva, ahora vemos que están cantando, y tocando, una canción en un extraño idioma, casi parece una forma aun muy primitiva de los idiomas que se hablaban en las tribus celtas. Puedo discernir ciertas palabras, ya que es como una mezcla entre la variante que hablo yo, la gaélica, es decir, la de las islas, y la variantes continental, salvo la ibérica, que es mas parecida a la mía. Es como un idioma pre-celta, como un idioma anterior a los celtas e, incluso, anterior a las tribus pre-celtas. Las melodías, aunque parezcan simples, no lo son tanto, hay grandes fragmentos cantados, con los que transmiten conocimiento, y grandes interludios instrumentales, con los que imitan los sonidos de la naturaleza. Es como una teatralización musical de lo que ellos viven todos los días, de sus jornadas de caza. Mientras, el chaman, esta pintando en las paredes de las cuevas. Dibuja trisqueles primitivos y figuras naturalistas. Algo me dice que estas canciones que escuchamos, no solo tienen significado meramente de aprendizaje para los mas jóvenes, sino tambien, para invocar a los espíritus de la naturaleza.
De repente, se oyen pasos, son muy sigilosos, no son de la tribu, son otra tribu. De repente, entra en escena otra tribu, se les identifican porque sus pieles, parece que han sido pigmentadas con negro, mientras las de nuestra tribu, son naturales y de un color pardo por el pelaje de los animales cazados. Empiezan a pelearse, una mujer y un hombre, pretenden llevarse consigo a Amathara, y otra mujer las sigue. En ese momento, Gramanthos toma su arco, y se dispone a disparar flechas a los tres seres, hiriéndolos, luego toma el hacha, y los remata, rescatando a Amathara. Se disipa las tensiones, la tribu de Gramanthos y Amathara, ha vencido a la tribu rival, es una buena excusa para celebrar, mientras curan a los heridos. La tribu, esta cansada, despues de las canciones, la batalla con la tribu rival, y los festejos, andan agotados, necesitan descansar. Ponen unas pieles a la entrada de la cueva, echando los cuerpos sin vida de los rivales afuera, para que los carroñeros se los coman. A los muertos, los entierran con sus cosas, para que no sea perturbado su cadáver.
Vemos como ellos, duermen, y tambien como una nube blanca, se empieza a ver dentro de la cueva. Se va introduciendo en los cuerpos, y parece que se oyen voces en ellas, voces que hablan en un idioma muy similar al que escuchamos de boca de mi abuelo alguna vez, el pleyadiano. Un momento, ¿Como se cual es ese idioma? En ese momento, mi padre, me dice: “Se que te preguntas como puedes reconocer ese idioma. Es muy sencillo, te lo enseñamos para que lo hablaras con el abuelo alguna vez”. En ese momento, me calme. Se nota que es nuestra alma quien descansa, porque no nos sentimos agotados en ningún momento. Seguimos observando, y vemos que la “nube”, proviene de uno de los habitáculos de la cueva. Nos metemos en el, y vemos que hay almas, que la nube, es una forma que usan esas almas, para introducirse en el cuerpo de las personas, para albergar en ellas. Mañana seguire.

sábado, 10 de marzo de 2018

El Legado del Superviviente(Dia CXXXI)

Día CXXXI
Día 11 de noviembre del 1.861 a las 6:30 a.m.
No hemos dormido en toda la noche, aun seguimos aquí, introduciéndonos en la cueva. Cada vez esto esta mas oscuro, ya solo podemos ver el fuego que nos dan las antorchas, nada mas. Las voces aun siguen, cada vez mas altas, indicándonos que nos acercamos a la fuente de las mismas. En ese momento, sentimos pasos, pasos de unas personas, y las voces no cesan, siguen llamándonos a que sigamos por nuestra expedición. Luego de un rato mas caminando, vemos que, al fondo, hay un claro en la cueva. Esto es muy extraño, la cueva no parecía conducir a ninguna parte, parecía una cueva ciega. Seguimos andando hasta llegar allí, entonces, una voz nos llama, giramos las cabezas, y vemos a un hombre y a una mujer, nos miran. Les preguntamos como se llaman, y nos dicen:”Somos Tomas Enrique de Vigo e Itayetzi, mas bien, somos el recuerdo que dejamos en este lugar hacer mas de 300 años. Esta cueva, os mostrara eventos del pasado y conocimientos arcanos. Tened cuidado, puesto que habrá sucesos desagradables en el camino. Bienvenidos al mundo de las almas, al mundo al cual pertenecen las vuestras”.
En ese momento, todo en la cueva, se volvió como de noche, eso era extraño, puesto que apenas era el mediodía. Luego de un rato, observamos a un grupo de personas que vienen en nuestra dirección, hablan una extraña lengua, una lengua mas antigua que las que se conocían. Vimos a un hombre tocando la flauta, era de rostro tosco, de barba y cabellos negros, los cuales estaban muy mal cuidados, tambien veíamos que tenia los ojos marrones verdosos. Oímos gritar a lo que parece un chaman, su nombre, “Gramanthos”. Entonces supimos lo que pasaba, el poder de la cueva, nos había hecho retroceder a la época de la prehistoria, a la época donde comenzó todo. La cueva era mucho mas poderosa que todos los poderes de los sheghios, orionitas y pleyadianos, juntos, podía atravesar barreras espacio-temporales con su poder, sin necesidad de estabilizar los viajes. Mientras deducíamos eso, vimos a una mujer entrar, a la que el hombre la llamó como “Amathara”, en la misma cueva estaban las primeras encarnaciones de mis padres. Todo estaba pasando rápido, por lo que vimos, estaban organizando las guardias. A Gramanthos, le tocaba vigilar esta noche.
En ese entonces, pensábamos que, nuestras mentes, nos habian hecho enloquecer por la falta de sueño, pero la pareja que vimos, volvió a aparecer, esta vez, hablo la mujer: “Esto que experimentáis, es normal, aunque, ahora, realmente, no habéis entrado a esta cueva en cuerpo y alma, solo en alma. Vuestro cuerpo duerme ahora, estáis en un estado de letargo, mientras vuestro viaje por el conocimiento que os ofrece esta cueva, se termina. Fijaos en ellos, no se dan cuenta de vuestra presencia, ellos viven en su tiempo, y vosotros, en el vuestro. Solo fijaos en lo que ellos cantan, en lo que ellos pintan en las paredes, puesto que, en ese tiempo, no existía la escritura para transmitir el conocimiento. Solo en ello, encontrareis respuestas”. Después de estas palabras, seguimos observando. Mañana seguire.

sábado, 3 de marzo de 2018

El Legado del Superviviente(Dia CXXX)

Día CXXX
Día 10 de noviembre del 1.861 a las 6:30 a.m.
Nos quedan horas para llegar a Lucerna. En este momento, desde el tren, observo desde la lejanía, como un valle se nos abre, es el valle de la ciudad helvética. Al fondo, puedo ver que hay unas cuevas, de una gran boca, pero que no se puede atisbar, ni por asomo, el fondo de las mismas. También veo la gran ciudad, aun parece un simple pueblo, pero conforme nos acercamos mas, mas grande se ve. No es tan grande a como la recordaba cuando estuve allí de vacaciones con mis primos. Espera, ¿Como se que estuve allí de vacaciones con mis primos? Es raro, puesto que apenas fui a algunas vacaciones con ellos, y la mayoría, porque eran, mas bien, vacaciones de aguantar sus tonterías, ya sabes, eran primos menores a mi y aun algo inmaduros. Aun recuerdo lo que hice cuando vine aquí, buscar la biblioteca mas cercana, y no salir de allí, salvo para ir a comer, dormir y conocer la ciudad en profundidad. Solo estuve aquí esa vez, y fue durante un mes y medio, porque nos vinieron a recoger mis padres. También recuerdo el como, mi hermano, buscaba miles de formas de enfadar a mis primos para que se estuvieran quietos.
Le preguntamos a un vigilante como se llama el pueblo al que tendremos que ir, para ir a esas cuevas, el nos dice que allí no hay ningún pueblo, solo un apeadero de carruajes. Según nos dice, hay leyendas que dicen que, en esas cuevas, quien entra en ellas, no vuelve, porque hay espíritus que moran en ellas, que se dedican a seducir a los valientes que osan entrar en ellas, para unirlos a su mundo espiritual. Nos dijo también, que no intentemos entrar, porque no hay forma de salir, nosotros le decimos que no se preocupe por nosotros, puesto que solo nos pasearemos por los alrededores. Era mentira, pero viendo su cara de terror al preguntarle, nos vimos obligados a mentirle. Mientras hablábamos con él, comíamos nuestra ultima comida en ese tren, puesto que llegaríamos por la tarde a Lucerna, y luego, nos dirigiríamos a esas cuevas, ya que haríamos noche a la intemperie, para nada mas levantarnos, ir a investigarlas. Comimos un poco de queso suizo y de un estofado de carne, muy grasiento, por cierto.
En ese momento, llegamos a Lucerna, allí, nos espera el carruaje, nosotros le decimos al conductor hacía donde vamos, él nos dice que era demasiado tarde, y que si íbamos, pasaríamos la noche allí, porque él, no volvería hasta por la mañana. Le decimos que estábamos de acuerdo con sus condiciones, y que así haríamos. En ese momento, nos subimos al carruaje, y nos dirigimos a las cuevas. Tardamos unas pocas horas en llegar, puesto que había un camino directo, sin parar por algún pueblo de alrededor. Esta anocheciendo, asi que decidimos montar un campamento, y hacer una hoguera. Lo hacemos dentro de una de las cuevas, y una imagen, se nos descubre ante nosotros, varias pinturas rupestres en un estado de conservación impropio, debido a las inclemencias temporales. En ese instante, por las pinturas que vemos, sabemos que estamos en el lugar adecuado. Espera, algo nos llama. Mañana seguire.